Relatos Eróticos de Fantasías Eróticas


Convencí a mi esposa de coger con otro

2019-08-08


Somos una pareja mdura es nuestro 2o. matrimonio y todo empeso cuando fuimos una noche a bailar ya con algunas copas encima nos confesamos con cuantos habiamos cojido. Ya cachondos por la conversación y como una fantasía que he tenido siempre le dije que me gustaria verla cojer con otro, por logica ella de inmediato se puso a la defensiva y me dijo que eso no lo podria hacer que si cojio con otros fue antes de conocerme y que ella no me sería infiel, yo le fije que una infidelidad se da a partir de un engaño que si yo se lo que esta haciendo entonces no sería infifelidad por el contrario estariamos actuando con la mayor honestidad, la empese a abrazar y con discreción meti mi mano en su pierna y la fui subiendo hasta tocarle su tanga, notando que estaba muy mojada le dije al oido quieres que nos vallamos al hotel y me dijo que si que la conversacion la habia exitado y necesitaba tener una verga adentro de su Conchita. Salimos del bar y nos enfilamos al hotel y pedimos una habitación con tubo para pooldance entramos y le pedi que me bailara en el tubo a lo que accedió y poniendo musica cachonda se fue quitando las prenas poco a poco yo tambien ya estaba super caliente por lo que sin quitarse su brasier y su tanga se acercó y se agacho para bajarme el sierre sacarme la verga y darme una mamada como nunca lo habia hecho. Poco despues me sente en el potro del amor se quitó las dos prendas que le faltaban e hicimos un rico 69 comiéndome sus jugos que salian a chorros, cambiamos de posicion y se sento de frente a mi para mamarle sus tetotas y ensartarle mi verga en el chocho húmedo y caliente fue cuándo le dije nuevamente si me complacia con mi fantasia de verla cojer con otro y por la calentura me dijo que si que lo que yo quisiera pero que estuviera mas vergon que yo y más joven para que valiera la pena fue tanta la calentura que tuvo 3 orgasmos seguidos, nos seguimos en la cama y la puse en varias posiciones jasta que consigui otro 2. o 3orgasmos le saque mi verga y se la meti a la boca logrando venirme de inmediato tragandose toda mi leche.

Autor: El cachubis Categoría: Fantasías Eróticas

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NARCOSXXX

Cartas de amor

2019-08-08


Mi amor, te echo mucho de menos ya van muchos días sin verte, sabes te quería contar un pequeño sueño que tuve contigo mi amor, fue tan bueno que casi lo sentí real, te cuento: Soñé que estabas sentada frente a tu computador, vestida con tu camisa de dormir, entonces entraba yo y nos saludábamos con un apretado, largo y lindo beso, así seguíamos besándonos, entonces yo te tomaba por la cintura haciendo un lado lo que estaba sobre el escritorio te ponía sobre él, sentada frente a la silla, yo siempre tomado de tus caderas seguía besándote mientras me sentaba en esa silla donde tú siempre estás cuando estamos juntitos. Yo acerqué la silla a ti, mientras tú abrías tus piernas poniendo una a cada lado de mi cuerpo. Con mis manos comencé a acariciar tus piernas, mientras iba subiendo tu camisola acerqué mis labios a tus piernas y di un beso en cada rodilla, luego fui metiendo mis manos más arriba hasta que logré ver tus calzones, eran blancos de algodón tipo bikini los que a mí me gustan mucho, eso y la sensación de calidez y suavidad que sentía al acariciarte y besarte las piernas me excitaron cada vez más. La verdad es que con sólo tocar tus labios con los míos fue suficiente para lograr sentir esas cositas tan ricas que sentimos cuando estamos juntos, mi pene ya estaba creciendo. Y la verdad es que lo estoy sintiendo ahora mientras te escribo porque me acuerdo de ello, entonces seguí besando tus piernas ahora iba trepando por ellas, tu camisa de dormir ya estaba hasta tu cintura, tenía a la vista todas tus piernas y los calzones en los que se marcaba tu sexo, seguí besándote las piernas ahora ya iba por los muslos por la parte interna de ellos, tenía mi cara entre tus piernas, y tú las habías abierto más aún, era una vista de ti maravillosa sentada sobre el escritorio. Hasta que llegué a tu entrepierna sintiendo ese maravilloso olor a tu excitación, puse mis labios en tu calzón sobre tu vagina, estaban húmedos, calientes te di un beso hundiéndome en tus labios vaginales, mientras mi nariz rozaba tu clítoris, tú reaccionaste apretándome con tus piernas y tus manos sobre mi cabeza y lanzando un calido gemido, yo ya estaba muy caliente por lo que tuve que acariciar mi pene sobre el pantalón. Me puse de pie y tú comenzaste a desabrochar y sacar mi camisa, mientras yo desabrochaba mi pantalón, sacamos mi camisa y me besaste en el pecho, luego seguí con mi pantalón lo bajé y saqué completamente quedé en calzoncillos y mi pene estaba muy erecto sobresalía por sobre el elástico del calzoncillo, tomé éstos últimos y los saqué quedando todo mi duro pene a tu vista, me miraste, suspiraste y gemiste de maravillas mientras pasabas tu mano por sobre tu vagina, entonces me volví a sentar y me fui a tu entrepierna besándote con más calor, tomé tus calzoncitos por los costados y los tiré hacia abajo sacándolos completamente, los tomé y los llevé hasta mi nariz y mi boca poniendo la parte que cubría tu vagina sobre mi boca pasé la lengua sobre ellos ¡¡¡haaaaaa!!!, sentí el olor y ese sabor maravilloso, mi pene daba respingos, palpitaba por ti, lo mismo pude ver en tu clítoris, estabas muy caliente querías sentirme sobre tu vagina, así que me fui lamiendo tus piernas hasta llegar con mi lengua y mis labios a sentir los de tu sexo, besé tu clítoris ¡mmmmm! Qué delicia empecé a pasar mi lengua haciendo círculos sobre él, palpitaba estabas muy excitada, metí mi lengua entre tus labios y fui recorriendo toda tu vaginita, qué hermosa y caliente que estaba, seguí lamiéndote por un rato, luego llegaba hasta tu ano, metía la puntita de la lengua en tu culo, regresaba a tu vagina y metía bien adentro mi lengua sacando y saboreando los líquidos de tu hermosa vagina. Ya no aguantaba más, mi pene estaba muy parado y duro con el glande bien rojo y mojado con liquido preseminal, lo tomé con mis manos y me acerqué a ti hice rozar mi glande a lo largo de toda tu vagina, especialmente apretando en tu clítoris, ah qué placer me hacías sentir haciéndote eso mi amor, es que te amo tanto, luego te tomé de la espalda y tu culito y te acerqué a mí abrazándonos y besándonos fuertemente y haciendo rozar nuestros sexos, tú bajaste una mano y tomaste mi pene acomodándolo en tu vagina para que te penetre, entonces mi glande quedo ahí rodeado de tus labios sintiendo la humedad y el calor de ti y comencé a empujar metiéndote mi pene despacio y muy sabroso, ¡ha! Qué cosa más deliciosa, mi pene se iba metiendo dentro de ti, hasta que de un solo empujón te lo terminé de meter todo, quedó todo mi pene dentro de tu vagina, mis testículos pegados a tu nalgas. Así comenzamos a movernos, metiendo y sacando mi pene de tu vagina, ¡haaaa! Adentro y afuera, tú te movías me tomabas de mi espalda de mi culo, seguimos así por un buen rato hasta que comenzamos a sentir los estertores de nuestro maravilloso orgasmo, ¡¡¡haaa!!! ¡¡¡haaa!! ¡¡¡haaa!!!, ¡mmmmm! Qué delicia, venían esas cosquillas esas sensaciones fuertes y placenteras que nos estremecían enteros, ¡uff! ¡Haaa! Muy rico amor, ¡hooooo! Nos susurrábamos cosas calientes al oído con nuestra respiración muy agitada, amor tanto que te quiero, cómo me haces falta, fue un orgasmo intenso fuerte, llené toda tu vagina con mi semen, nos quedamos así, unidos por nuestros sexos, por un buen rato disfrutando de nuestro calor de la suavidad de nuestra piel. Después como siempre regaloneamos el uno con el otro, nos dimos besitos y cariñitos, nanais tiernos. Fue un muy, pero muy lindo y cálido sueño, me gusta tanto disfrutar contigo mi amor, que me haces sentir estas cosas, espero a ti te pase lo mismo, amor juntémonos hoy te quiero tener, voy a estar en todas partes esperándote, sólo buscame ¿Ya?. Te quiero mucho Besitos Hola mi amor, anoche me quedé dormido, o más bien dicho antes de quedarme dormido, estuve pensando en ti, como tú me lo dijiste y te hice el amor en mi mente y lo hacía sentir acariciándome, cosa que me resulta muy rico. Lo que pensaba mientras lo hacía era que estábamos en una habitación con un gran ventanal con vista a un jardín, entonces yo estaba sentado frente a ti, tú estabas de pie y te acercabas a mí despacio mirándome, te parabas justo enfrente de mí, entonces yo te abrazaba por la cintura y ponía mi cara sobre tu estomago, estábamos vestidos, luego yo empezaba a sacar tu blusa, besaba tu ombliguito, tu ayudabas desabrochando tu sujetador que luego caía al suelo dejando tus senos desnudos frente a mi cara, yo los empezaba a besar les pasaba mi lengua por alrededor de tus paraditos pezones, mi pene reaccionaba y ya estaba bastante duro bajo del pantalón, luego mordisqueaba uno y luego pasaba al otro pezón, te acariciaba tus tetitas con mis manos las apretaba delicadamente, mientras tú reaccionabas tomándome de la cabeza y dando unos lindos y suaves gemidos, tu respiración comenzaba a agitarse. Luego bajé mis manos abrazándote y acariciando tu culo, llegué con mis manos hasta tu parte delantera y comencé a desabrochar tu pantalón, saqué el botón luego bajé el cierre y tomé tu pantalón por los lados y comencé a sacarlo, ahora sólo estabas en tus colaless, tu pubis estaba justo frente a mí, yo estaba muy excitado, cada cierto rato llevaba mi mano a mi entrepierna para acariciar y darle un apretón a mi pene que estaba ya muy duro por ti amor, luego metí mi mano entre tus piernas acariciando tu vagina por sobre la tela del calzón, al tocarte lo sentí húmedo, tu respiración se aceleraba cada vez más, todo eso hizo que unas intensas cosquillas recorrieran desde mi estomago hasta la punta de mi pene. Luego tú comenzaste a desabrochar mi camisa y la sacamos entre los dos, luego saqué mi pantalón y mis calzoncillos quedando desnudo y con mi pene bien parado, tus ojos se clavaron en mi erección, querías sentirla entre tus manos, yo me volví a sentar enfrente de ti y te tomé por tu culo metiendo mis manos entre tus nalgas y recorriéndolas hasta llegar al borde de tu vagina, ¡¡¡huuu!!! Qué rico se sentía estaba mojada, caliente, sonrosada por tu excitación, comencé a besar tu pubis todo el sector depilado de tus bellos y fui bajando, luego llegué al borde de tu vagina, donde nacen tus labios y tu clítoris, ya podía sentir ese olor y calor maravilloso de tu cuerpo, ¡¡¡ haaaaa!!! Realmente estábamos muy excitados, muy calientes. Después comencé a apretarte contra mí, mientras tú me tomabas de mi cabeza apretándome contra tu pelvis, comencé a besar tu vagina, a rodear tu clítoris con mis labios y a pasar mi lengua alrededor y a lo largo de él, tu gemías y dabas grititos de placer mientras yo te chupaba tu caliente sexo, ¡¡¡mmmm!!! Qué delicia era hacértelo amor. Mientras te metía mis manos entre tus nalgas y apretaba tu culo, tu clítoris palpitaba, comencé a meter mi lengua entre los labios de tu vagina y te recorría de atrás hacia delante. Tú abrías tus piernas y yo metía más mi cara entre ellas, comencé ha hacerte el amor con mi lengua, la metía y la sacaba de tu vagina, yo estaba muy caliente con todo esto así que con una mano también tomaba mi duro pene y me masturbaba al ritmo que metía mi lengua dentro de ti, mi glande estaba todo mojado con el liquido preseminal que salía por su punta, sacaba parte de ese liquido con mis dedos y lo pasaba por tu vagina y luego te los acercaba a tu boca, tú me chupabas los dedos con mucha pasión. Cada vez que metía mi lengua dentro de tu vagina te acercabas más y más a tu orgasmo, ya lo podía sentir en ti, tu respiración y tus gemidos así me lo indicaban, además, tenías tu vagina muy mojada, yo te chupaba y tomaba tus jugos tan calientes y deliciosos, de repente empiezo a sentir tus jadeos más fuertes y cómo empiezas a apretarme con tus piernas, estabas iniciando un orgasmo fuerte e intenso, disfrutabas como nunca, sentía cómo dabas saltos con cada contracción, a todo esto yo movía la piel de mi pene de arriba abajo tapando y destapando mi glande y como sentí cómo te llegaba tu orgasmo el mío se dejó sentir junto al tuyo, tiré de la piel hacia atrás y saltó un fuerte y exquisito chorro de mi espeso semen que fue a mojar toda tu vagina, tu metías tus manos y restregabas el semen por todo tu pubis y vagina, ¡¡¡haaaa!!! Qué delicia sentíamos los dos sintiendo nuestros orgasmos, a cada bajada de mis manos por mi pene seguían saliendo chorros de semen tú te agachaste y lamiste mi glande con tu lengua sacando los restos de semen y terminado de masturbarme con tu boquita, qué delicia, mientras con tu mano la metías entre tus piernas metiendo tus deditos dentro de tu vagina terminando de masturbarte como yo lo hacía, disfrutamos como nunca o mejor dicho como siempre, fue maravilloso, luego nos recostamos y quedamos abrasaditos regaloneando el uno del otro, hasta un ratito más en que empezamos de nuevo con mutuas caricias, pero esto lo dejaremos para otra carta. Espero te haya gustado mi sueño despierto contigo, en esto pensaba mientras me masturbaba, lo pasé muy bien con tigo anoche amor, espero disfrutes leyendo esto, y ojalá te excites pensando en mí. Te quiero mucho y te deseo igual Tu príncipe Besitos besitos.

Autor: Anónimo Categoría: Fantasías Eróticas

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NARCOSXXX

Noches de pijamas

2019-08-08


Esta vez, era mi marido quien estaba de viaje, así que me disponía a cenar sola, cuando sonó el teléfono. Era una amiga que conocí en un gimnasio, su nombre Missex ya era todo un misterio como ella misma. -“Hola Karla. ¿te importa si paso por tu casa para tomar un café y charlar?” Me dijo. -“Claro que no Missex, ya sabes que eres siempre bienvenida, además mi marido esta fuera, pásate a cenar, y luego hacemos una noche de pijamas” Le conteste. Nosotras llamamos noche de pijamas, a pasar toda la noche en la cama con el pijama puesto, y contándonos intimidades. Missex es una chica mas joven que yo, Tiene 19 años, frente a mis 34, pero pese a nuestra diferencia de edad, siempre ha existido una especial confianza entre nosotras. No hemos mantenido relaciones sexuales, aunque yo me muera de ganas, pero prefiero que eso sea una decisión que tome ella. Missex es castaña, mide 1,60 y tiene una 100 de pecho, sus curvas son de lo más sexy que he visto en mi vida El timbre de la puerta sonó, corrí a abrir. Era Missex y su cara era radiante. -“Hola Nena, que guapa estas” Le dije. -“uff, debe ser el calor, que todavía me tiene roja” Me contesto. No tenia que decirme más, para saber que esa tarde había estado pegando un buen polvo. Así que pusimos a preparar una cena ligera, y a ponernos cómodas con nuestros pijamitas. A ella le deje uno azul de raso, y yo me puse mi pijamita blanco de dibujitos. Quería estar cómoda para el relato. Después de bebernos una botellita de rioja entre las dos, decidimos pasar al dormitorio. Nos estiramos, y ya en esta cómoda situación le dije: -“venga, cuéntame y no omitas detalles” Missex suspiro, y me dijo: -“Ha sido mi primer trío. Una nueva clase en la facultad, y gente nueva. Tu ya sabes que siempre me han gustado altos con cuerpos fuertes y el pelo un poco largo” -“Eso es muy normal, y mas a tu edad” le dije. Ella siguió como si no hubiese dicho nada. -“Dos chicos guapísimos, de mas de 1,90 creo, se sentaron a mi lado. Eran supersimpático, estuvimos hablando de nuestros proyectos, de la facultad, del trabajo al terminar la carrera. Uno de ellos Juan, me hablaba al oído, y de vez en cuando, notaba como me soplaba en el cuello. Ya sabes lo cachonda que me pone eso. El otro Vicente, al hablarme me rozaba la cadera con sus dedos muy suavemente. Les dije: -¿Creéis que no me doy cuenta de lo que buscáis? -No te enfades, solo estábamos rozándote un poco. Me dijo Vicente. -Ese es el problema, que solo lo hacéis un poco. Les conteste, lo que provoco una sonora carcajada de los tres. La consecuencia era previsible, fuimos expulsados los tres del Aula. Así que por el pasillo seguimos paseando y charlando, mientras de vez en cuando notaba unas manos en el culo. Ellos empezaron a hablar de nuestra diferencia de estatura, mi 1,60 frente a su 1,90. No podía tardar la típica bromita de lo manejable que era. Y podrían hacérmelo de pie cogiendome en brazos. -¿Nos metemos los tres en el baño? Les pregunte Ahora ya no hubo risas, simplemente miradas de complicidad. Nos dirijamos rápidamente al baño de la facultad. Entramos en el que esta adaptado para minusválidos, pues es más amplio, privado. Vicente se puso detrás mío juntando mi espalda contra el. Me estaba besando el cuello, y soplándome en la nuca con su aliento caliente. Juan que estaba delante mío empezó a bajarme los pantalones lentamente, y paro con su cara frente a mi tanga, para pasar la lengua por mi chochete por encima de el. -Esta ya muy mojadita, Vicente, dijo. Juan acerco su boca a mi oído y me acaricio suavemente con su lengua. -¿Estas mojadita, Zorrita? -Si. Les conteste. Juan aparto hacia un lado mi tanga, y empezó a frotar mi clítoris con su lengua, mientras Vicente me quitaba el top, y el sujetador. -¿Quieres que sigamos Missex? Pregunto Vicente. -Si, no paréis, follarme los dos. Les conteste. -Pues si esta putita quiere polla, va a tener ración doble, esta tarde. Dijo Juan. Juan termino de sacarme el tanga, con lo cual estaba completamente desnuda en el Baño. Vicente ya se había quitado la camiseta, los pantalones y los calzoncillos. Apretaba su polla contra mi culo desnudo, mientras seguía besándome el cuello. Yo cogi los calzoncillos de Juan y tire de ellos, dejando al descubierto una increíble polla. Viendo mi cara, imagino que descubrió que estaba pensando. -¿te gusta esta polla Missex? No te preocupes que te la voy a dejar un ratito Empecé a masajearla con mi mano derecha, mientras con la izquierda le acariciaba los testículos. Acerque mi boca a su capullo, y le solté mi aliento para que notara el calor. vi. como sus rodillas temblaron un poco, y eso era señal de que estaba ya nervioso por que la metiera en mi boca. Mientras tanto Vicente frotaba mi coñito con su polla, haciendo el gesto de que me la iba a meter, pero sin terminar de hacerlo. -Esta putita va a ser ensartada en breves instantes. Dijo Vicente en tono jocoso. Pero no estaba dispuesta a ser tan solo una sumisa, así que di un golpe de cadera, empuje mi culito hacia atrás, y gracias a lo mojadita que estaba me metí la polla de Vicente hasta el fondo de mi coño. -Joderrrrrrrrrrrrr…. Grito En menos de un segundo también engullí la polla de Juan de un solo golpe. Estaban los dos sorprendidos por mi rápida acción, movía mi culo hacia atrás, y polla de Vicente, movía mis caderas hacia delante y polla de Juan en la boca. Estuve controlando la situación un buen rato, hasta que Vicente dijo. -Bueno puta, ya ha llegado el momento de que te follemos en el aire. Eso me puso supercachonda, y intrigada por lo que me harían. -A Follarnosla en bocadillo. Le dijo Vicente a Juan. Justo en ese instante Vicente pasó sus fuertes brazos por debajo de mis axilas, y literalmente me elevo, hasta hacerme bajar en el punto su polla quedo justo en el agujero de mi culo. -Tranquila que no va a dolerte. Me susurro al oído. Me dejo caer suavemente sobre su polla, que iba abriendo camino a trabes de mi culo. Su Polla estaba muy lubricada gracias a lo mojadita que estaba mientras me estaba follando, así que aunque al principio fue un poco doloroso, la sensación se estaba volviendo en un calor que me llenaba desde mi culo hasta la boca de mi estomago. -Venga Juan, su conejo es tuyo. Le dijo. Me separo un poco las piernas, mientras Vicente me levantaba y me dejaba caer sobre su polla sin descanso, y me ensarto el coñito. Tenía dos pollas dentro de mí, y me estaban follando en el aire, no era mentira. -Me voy a correr peazo guarra, prepara tu culo para ser regado con leche por primera vez. Dijo Vicente. Y efectivamente note un calor en el culete, a la vez Juan saco su polla de mi coño, y Vicente me levanto para dejarme de pie en el suelo. Note el semen caliente resbalando por mis muslos, al mismo tiempo que note un golpe en mi pecho. Me di cuenta que Juan se estaba corriendo sobre ellos. En ese momento, alguien empezó a golpear la puerta del Baño. El corte era terrible, nos vestimos rápidamente, salimos disimuladamente mirando hacia el suelo, e intentando no oír la sarta de improperios que nos estaba gritando el encargado de mantenimiento. Al torcer la esquina del pasillo, echamos a correr como niños. -¿Que te Parece mi primera vez, Karla?” No pude contestar a Missex, su historia me había puesto a mil, yo tumbada boca abajo a su lado, tocándome a trabes de mi tanga con mi mano derecha. Ella me miro dulcemente, sonrío y también se acaricio con una mano su empapado tanguita, mientras me guiñaba un ojo cojio con su otra mano mi mano izquierda. Era tan dulce tenerla cogida de la mano tocándome, mientras veía como ella hacia lo mismo. FIN.

Autor: Anónimo Categoría: Fantasías Eróticas

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NARCOSXXX