Relatos Eróticos de Dominación


Al final termine amándolo.

2021-02-14


¡Hola! me llamo Sandra, soy viuda, mi marido falleció en un accidente en la autopista, pero eso no viene al caso, me casé con Eduardo, antes de cumplir mis dieciocho años, Eduardo tenía treinta en ese entonces, no creo haberme enamorado de él, pero creo que me atrajo su envidiable situación económica, a esa edad él tenía un esplendido auto de marca, un departamento en la ciudad y un par de propiedades en la playa, de profesión arquitecto y con su propio negocio, además, poseía propiedades en asociación con terceros en el extranjero y aquí en el país. A él lo conocí en la iglesia, yo participaba a un grupo de ayuda a los ancianos y también era parte del coro, él era muy colaborador, había regalado un par de guitarras a la iglesia y estas las usábamos nosotros en nuestros canticos, los domingos era infaltable a la misa de las 11:00, el párroco lo estimaba mucho por su sobriedad y porque ayudaba también a personas necesitadas. No sé como él se enteró cuando yo cumplí los diecisiete, pero me hizo un regalo, un maravilloso reloj de pulsera muy fino y femenino, yo era virgen todavía, aunque había tenido un par de novios, pero nada serio, cosas de adolescentes. Ya a esa edad mis formas se habían desarrollado bastante, mi estatura de 1,70 cms. y 61 kilos, mis senos tallan 38C, mi cintura 62 cms. mis caderas 89 cms. mis cabellos rubios muy cortitos, me daban un aspecto masculino a veces, muy pocas veces usaba pantalones, me encantaban las faldas amplias, como así también los polerones o remeras anchas, me molestaba que mirasen mi cuerpo. Eduardo me cortejó desde mis dieciséis años, pero con caballerosidad, jamás me invito a dar una vuelta en su auto ni nada de eso, yo tampoco lo hubiese aceptado porque lo consideraba un hombre mayor, pero si llegaba con dulces y bebidas cuando estábamos a practicar los canticos, generalmente me traía uno aparte para mí, yo sabía que sentía atracción por mí, pero jamás me entretuve con él mucho rato, ni él tampoco se insinuó mucho. Mis amigas me hacían bromas al respecto, prácticamente todo el mundo sabía que él estaba interesado en mí, así cuando cumplí los diecisiete, él se hizo presente con este maravilloso regalo, ya eran casi dos años que él me rondaba y quise darle una oportunidad, entablamos una amistad, nos veíamos solo en la iglesia y con gente alrededor, me daba miedo estar con él a solas. Él me pidió conocer a mis padres, aún cuando él era mayor que yo, su aspecto era juvenil, su estatura era igual a la mía y tanto insistió que tuve que hablar con mis padres, mi padre fue el que primero que se opuso, pero mi madre dijo que, si era un buen tipo y su situación económica era tan buena, porque no conocerlo, resumiendo, mi madre convenció a mi padre. Llegó el día fijado y Eduardo llegó puntualmente en su esplendido auto, papá muy serio lo recibió sin objeciones, me imagino lo que le habrá dicho mi madre, fue una tarde bastante amena y al finalizar, Eduardo le dijo a mi padre que sus intenciones conmigo eran sanas y serias, que él pensaba que podría concretarse una boda, eso no le gusto mucho a mi padre y le dijo que era prematuro hablar de eso y que la que decidiría al fin iba a ser yo. Eduardo nunca me había besado, pero ese día él me pidió un beso y yo se lo di, no fue un beso de enamorados, no hubo pasión ni nada, fue solo un roce de labios y nada más, yo me encontraba un tanto turbada porque yo sabía sus intenciones, él ya las había evidenciado delante de mis padres, pero a mi me simpatizaba solamente, no lo amaba, no lo sentía dentro de mi corazón, no me sentía una prometida esposa, todavía yo pensaba de ser una niña chica. Comenzamos a salir a algunos lugares, como familia humilde, mi vestuario no era el más apropiado para asistir a ciertos lugares, así que él me compro algunos vestidos, me los regaló, así fue como asistimos a la ópera, a conciertos clásicos y comencé a conocer gente de otro nivel, tanto cultural como económico, era un mundo diferente al mío. No sé como me fui entregando a él, él se fue adueñando de mí, comenzó a abrazarme con más fuerza, me tenía junto a él estrecha, me presentaba como su prometida, nunca supe cómo me encontré envuelta en su vida, como su posesión, empecé a aceptar sus besos y sus caricias se hicieron poco a poco más osadas, pero no obscenas ni nada de eso. Me respetó hasta el día de nuestro matrimonio, yo había comenzado a sentir afecto hacía él, me había hecho a la idea de que terminaría enamorándome, porque hasta ese momento se había revelado un buen hombre, quizás no muy efusivo, no muy romántico, pero no me maltrataba, tampoco me sentía rechazada, yo sabía que mi prestancia de mujer lo atraía, pero no me acosaba ni me metía sus manos encima a cada ocasión, cosa que yo había experimentado con el par de novios que tuve, a los cuales debía llamarles la atención cada vez que nos juntábamos en una cita, lo único que querían era meterme sus manos por todas partes, esto jamás lo viví con Eduardo. La noche de bodas yo me esperaba de tener una epifanía de amor, me esperaba de despertar la parte romántica, esperaba algo especial en lo sexual, en cambio fue un evento como parte de un programa, estuvo todo organizado a la perfección, pero no me sentí como lo que yo pensaba y soñaba como matrimonio, fue un tramite más y nada más que eso. Una vez que se termino el agasajo, mis padres se despidieron de mí en forma afectuosa, mi madre no paraba de llorar, mi padre no estaba contento del todo, quizás él como hombre presentía algo que no encajaba en toda esta comedia, yo me sentía un poco extraña, no quisiera decir compungida, pero estaba pasando a una fase nueva de mi vida, desconocida, y esto no me alegraba como yo pensaba que debería ser el día de mi boda. Eduardo había arrendado un vehículo que nos llevó a una de las propiedades que él tenía en un sector turístico cercano al mar, llegamos de madrugada, él se dedicó a ordenar nuestros bagajes, luego me mostro la casa y nos fuimos a nuestra primera noche. Eduardo había preparado todo, sobre el lecho había hasta un camisón de dormir para mí, de esos largos como con velos, con una cierta transparencia, nos duchamos por separados, en el baño había una bata color rosa para mí, la talla era perfecta, luego el se dirigió al baño y salió vistiendo un albornoz y bajo se veía un clásico pijama, todo muy recatado. Eduardo me besó con afecto, delicadamente, yo estaba muy nerviosa porque para mí era mi primer hombre, no había jamás visto un pene de cerca, ni menos tenido uno en mis manos, Eduardo no me desvistió, me toqueteó un poco por todos lados, se detuvo un poco en mis senos, me dijo cuanto era hermosa, me beso el cuello, los lóbulos, mis labios, una mano forcejeó un poco con mis bragas y me las quitó. Me estaba dejando llevar por el todo, sentí que me humedecía entre las piernas, sentí sus dedos explorando mi vagina, después lo sentí sobre mí, me levantó un poco los muslos y su miembro busco la entrada a mi sexo, lo sentí gemir y jadear, luego un dolor lacerante en mi vagina me hizo emitir un grito que él apagó con un beso, pero yo estaba con mis ojos abiertos, no estaba en una nube de ensueños y locuras eróticas y lujuriosas, fui desvirgada por mi marido y el matrimonio fue consumado. Eduardo en la mañana ya se había levantado y me anunció que por empeños de trabajo el regresaría a la capital, pero que al atardecer estaría de regreso conmigo, me dejó con la asistente hogareña que estaba con él desde muchos años, así que era una persona confiable que conocía la casa a la perfección, de modo que ella me mostraría la propiedad y me ayudaría con nuestro equipaje que estaba todavía en las bolsas y maletas. Mirella, la señora de servicio, muy buena y comprensiva, me felicitó por ser la esposa del señor Eduardo y me auguró toda la felicidad del mundo, yo un poco metiche y curiosa quise saber si habían circulado muchas mujeres por la casa, la señora se sintió un poco ofendida y me dijo que don Eduardo era un hombre muy fino y educado y que jamás traía a nadie a la casa. Me sentí un tanto halagada por la respuesta de Mirella, pero todavía me sentía intranquila, definitivamente no me sentía feliz y llena de gozo como soñé que debería de ser mi vida matrimonial, tenía un esposo que se preocupaba de mí, pero no me llenaba mis fantasías y sueños de mujer, de hembra. Me había desvirgado y me entregué a él, pero la fogosidad y ardor del momento estuvieron ausentes, fue un trámite más. La ida inicial de Eduardo a la capital, eran idas y venidas, al final fue rutinario, en las noches charlábamos un rato, él se iba a la cama primero que yo, yo me arreglaba todo lo que podía para estar deseable para él, mi marido, él me esperaba, apagaba las luces, me toqueteaba un poco, subía sobre mí, me penetraba y luego de unos cuantos minutos, menos de diez, se corría y me dejaba a mí mirando el oscuro techo. Después de seis meses de estas copulaciones tres o cuatro veces por semana, me preñó, quedé encinta de Eduardito Alfonso, nuestro único hijo, pensé en dedicarme a mi hijo, pero casi desde un principio, Eduardo contrató dos personas más, que se hicieron cargo del niño casi las veinticuatro horas del día, yo solo lo amamantaba todas las veces que me lo entregaban, ordenes de don Eduardo. Yo le comencé a reclamar estas acciones unilaterales suyas desde un principio, él siempre me tranquilizo diciéndome que era por el bien mío y del niño, que aprovechara mi tiempo en otras cosas más útiles, me mandó a hacer un curso de conducción muy completo, por reales profesionales, seis meses de duración, saqué mi licencia de conducir, Eduardo me regaló una SUV preciosa,  para que te entretengas y ocupes tu tiempo  me dijo. Nuestras relaciones se hicieron cada vez más espaciadas después del nacimiento del bebe, hasta casi desaparecer por completo, me siento culpable de no haber peleado más por la autonomía y derecho como madre en el criar a mi hijo, pero termine acostumbrándome y al final casi ni siquiera pensaba en ello, me había hecho de algunas amistades y participaba en la vida social de la gente adinerada. Nunca me sentí una mujer caliente, pero sí sentía que me faltaba sexo, por las conversaciones con las otras mujeres, muchas de ellas zorras y putas, el cachondeo era algo preponderante en sus vidas, ellas se sentían asombradas de como yo lo hacía solo con mi marido, pensaban que Eduardo fuese una especie de atleta sexual que me satisfacía todas las noches, yo me reía de todas las ocurrencias de ellas y me maravillaba a veces de tanta concupiscencia en la vida de ellas, yo si bien sentía que me faltaba algo de eso, por ninguna razón al mundo iba a abandonarme a esos placeres mundanos, Mi hijo en tanto había alcanzado los diez años y Eduardo decidió mandarlo a una prestigiosa academia norteamericana, donde cursaría el resto de su educación y aprendería un par de idiomas  es por el bien del muchacho  dijo Eduardo, sin jamás tomarme en consideración. La relación con mi hijo se reducía a algún fin de semana que Eduardo le permitía visitarme y solo eso, era una relación tibia, no había una cosa intensa de madre-hijo, él se daba por enterado que yo era su madre y lo había engendrado, como era lo más común en el mundo, una madre da a luz un bebe, un trámite más. Se fue mi niño, como yo solía pensarlo, mi bebe, pero no lo era, ahora me doy cuenta de que jamás lo fue. Mi vida con Eduardo continuaba igual, yo era su esposa y él me tenía para lucirme, así que me compraba caros vestidos y joyas, asistíamos a fiestas en sociedad, fue en una de estas fiestas que él estando un poco bebido, me llevó a un rincón y tironeándome de los hombros me dijo  no te traje aquí para que vengas a putear … si quieres hacer la puta búscate una calle donde venderte  no se a motivo de que, porque hasta ese momento yo platicaba con todos, compartía con todos y en mi inocencia no estaba flirteando con nadie, si me di cuenta que habían algunos que se me acercaban con mayor asiduidad, pero no me quise pasar rollos como se dice, lo único que puedo decir que el tono de Eduardo en vez de hacerme enojar, me hizo sentir cosquillitas en mis entrepiernas y sentí algún fluido humedeciendo mis calzones. Cuando volvimos a casa esa noche, mi marido estaba molesto, de vez en cuando refunfuñaba solo, nos acostamos en nuestra cama, yo me giré para dormir, pero Eduardo me agarró por los hombros y comenzó a insultarme  puta de mierda … que te has creído … ¿qué me casé contigo para que andes vendiéndole el choro a cualquiera? … te vi cómo le meneabas el culo a esos estúpidos … vi la lujuria en tus ojos … eres una pecaminosa y sucia ramera  comenzó a tironearme mi camisón hasta que me lo sacó, yo estaba un poco asustada porque jamás lo había visto así, luego me abrió las piernas y comenzó a cogerme con violencia, yo me excité al instante, entre temores y temblores, arañe su espalda y me corrí como nunca  así te gusta que te culeen … como la prostituta que eres … te gusta que te violen … te gusta que te follen con fuerza, hija de puta  lo amarré con mis piernas a su torso y menee mi pelvis hasta que me corrí por una segunda vez, estaba enloquecida de lascivia, lo empujé en su espalda y me llene la boca con su miembro duro, justo al momento que él se corrió, me lleno la boca de semen y yo lo deglutí con avidez, Eduardo como volviendo en sí, me dijo  perdóname  se giró y se puso a dormir, yo me volví a poner el camisón y con mi boca un poco pegajosa pero sabrosa, me adormecí. A la mañana siguiente Eduardo ya se había levantado, después de casi siete años sin sentir un orgasmo, mi cuerpo estaba todavía vibrando y mi pulso ligeramente acelerado, me fui al baño a enjuagarme un poco y encontré a mi marido en la cocina, me fui por detrás y lo abracé casi con pasión, me había hecho sentir mujer dos veces, pero me encontré al Eduardo frio y distante, al Eduardo de todos los días, con un muro infranqueable delante a él, no hizo ninguna alusión a lo de la ultima noche, ni siquiera me miro a los ojos, tomó su bolsa de negocios, me dio un beso en la mejilla y se fue a su trabajo. Como se dice, me quedé ¡plop!  no sabía que pensar,  me casé con un loco esquizofrénico  pensé, eso sí, estaba contenta porque mi hombre, mi marido, me había hecho correrme como una zorra caliente. Volvimos a nuestras rutinas, mi hijo hablaba conmigo una o dos veces al mes, generalmente hablaba con su padre contándole de sus avances y yo detrás de su silla me enteraba de todo lo que estaba haciendo mi niño, estaba muy orgullosa de él y pensé que quizás Eduardo tenía razón al haberlo educado tan bien, dándole un proyecto de vida asegurado, con una excelente preparación y educación, lo echaba de menos pero no era mi principal preocupación, mi niño estaba bien y progresando. Pero lo que me preocupaba, era que mi esposo no había vuelto a tocarme, mis dos últimos orgasmos habían sido hace un mes y medio atrás, hasta que fuimos invitados a la residencia de un diplomático extranjero que tenía intereses en la empresa de Eduardo, una villa muy lujosa y exclusiva, perteneciente al país del diplomático, como siempre mucho licor y mucha alta sociedad entre los invitados, Eduardo cerca de la medianoche me tomó por el brazo con fuerza, me llevó a un pasillo donde había poca luz, me empujó contra el muro y me metió la mano en mis calzones  apuesto a que estas toda mojada ramera infeliz … ¿a quien estas buscando para que te haga pedazo esa sucia concha tuya? … ya veras cuando regresemos a casa … te la voy a dar hasta por el culo … así aprenderás a no andar vendiéndote maraca barata …  me soltó toda temblorosa, en realidad me moje mis calzones, pero por la violencia en que él me sujeto y me apartó de la muchedumbre, ahora lo único que yo ansiaba era llegar a casa. Nos retiramos en una limusina pagada por la embajada, mi marido estaba bebido total  ¿cómo tienes el choro?  me dijo, sin preocuparse que el conductor lo escuchara  seguramente te estas corriendo sola … tu almejita quiere verguita ¿verdad? … sucia zorra que eres … espera que lleguemos a casa y te voy a llenar la boca de moco … tienes que chupármelo como una buena maraca …  Eduardo no paraba de insultarme y denigrarme y mi chocho no terminaba de generar fluidos, estaba ardiendo de deseos, pero me dedicaba a mirarlo a él y al conductor que nos miraba por su retrovisor, trataba de no pensar, pero estaba juntando mis muslos con lujuria, quería que él me hiciera todas esas cosas que me decía. Llegamos a casa y Eduardo me bajo el vestido exponiendo mis senos al conductor  esta es mi puta personal … si quieres algún día culiártela, recuérdate esta dirección … esta maraca está siempre disponible  le dijo, yo avergonzada y tremendamente excitada trataba de cubrirme mis pechos, pero él me lo impedía tirando mi vestido mas abajo, me agarró del brazo y me condujo con fuerza directamente a nuestro dormitorio, casi me rajó el vestido y los calzones, los tocó y me miró con ojos trastornados  tenía razón … te mojas los calzones de lo caliente que eres … no eres nada mas que una prostituta lujuriosa … ahora solo quieres que te folle … ¿es verdad?  se detuvo y espero mi respuesta  si amor, quiero que me hagas el amor  le respondí  puta asquerosa … lo que tú quieres es que te culee … tu quieres verga … quieres una pija dura dentro de tu chocho asqueroso … eso es lo que quieres  él se había desvestido mientras me ofendía con todas esas frases soeces que para mí sonaban a frases de amor y erotismo, yo lo quería así. Su pene estaba duro y grande  ven a chupármelo mujerzuela sucia si quieres que te folle ese coño tuyo chabacano … ven arrodíllate ante mí y haz que merezca la pena romperte el chocho sucio y hediondo que tienes … ven maraca de mierda  me acerque de rodillas ante él y comencé a succionar ávidamente ese palpitante pene suyo, era mi marido, lo estaba amando así, con todas las obscenidades que me decía, me ultrajaba y violentaba su vocabulario soez, pero al mismo tiempo me hacía hervir las venas, todo mi sexo se contraía esperando tenerlo a él dentro de mí, que me poseyera como una sucia prostituta, si él me quería así, yo sería así para él. Eduardo se corrió en mi boca en forma abundante, me agarró de los cabellos y no me permitió sacar su pene de mi boca, borbotones de lefa descendían directamente por mi garganta, controlé mi respiración y pude tragarme todo sin ahogarme, me sentía una verdadera ramera con experiencia complaciendo a su cliente preferido, mi esposo.  Esta noche te has comportado como la sucia maraca que eres … te vi cuando el embajador te puso la mano en tu espalda … de seguro te agarro ese culo tuyo caliente … te gusta que te manoseen tu hediondo poto ¿verdad? … él te miraba tus tetas cochinas … seguro que deseabas sus manos en tus tetas cochambrosas ¿verdad?  más me insultaba, más me calentaba, estaba gimiendo de excitación y mi marido todavía no me había tocado  ahora tengo que castigar tú desfachatez … eres una ramera inmoral … mostrando tu carnes impúdicas hasta a los choferes desconocidos … no tienes ninguna vergüenza … desvergonzada maraca infeliz …  yo estaba sobre la cama temblando sin saber lo que me haría, lo vi que se acerco al muebles y saco mis pantys, me hizo girar sobre el lecho y me amarró de las muñecas al respaldo de la cama, luego hizo lo mismo con mis piernas bien separadas, ahora estaba a merced de él, pero no me sentía amenazada, me sentía terriblemente excitada y no lo podía evitar, no quería evitarlo, quería que me hiciera cosas, todo lo que se le antoje, estaba convirtiéndome en su esclava sexual y me encantaba serlo. Eduardo se sacó su cinturón y me dio un par de golpe en las nalgas, grite al sentir ese cuero afelpado estrellarse en mi glúteos, mis carnes comenzaron a arder, quería que me diera más golpes, más fuertes, mis gemidos salían de mi rauca garganta en modo gutural, le estaba implorando que me golpease más y más fuerte  te gusta maraca de mierda … te gusta que te azoten ese culo asqueroso y cagón … esta va a ser la vez que te culee de verdad … te voy a empujar esa mierda para adentro … te voy a coger por el culo … eres la más maraca de todas …  mi culito se contraía, nadie había tocado mi ano antes, ahora si mi marido lo quería, yo lo anhelaba como puta caliente. Mi esposo me mordió los glúteos, me paso la lengua en medio a las nalgas, me escupió ahí en medio, me separo los cachetes y hundió su pija en mi trasero, mordí las sabanas para no gritar, pero no le hice el quite, su glande perforó mi hendidura anal con un solo empuje, me la estaba dando por el culo, el dolor no fue tanto, lo soporté con pequeños gritos y cada vez que meneaba mi poto, él más se hundía en mi orificio, me quedé quietecita y abrí lo más que pude mis pierna que estaban atadas a la cama. Como a los cinco minutos de esta violenta penetración, empecé a revolcarme en la cama corriéndome a mil, respiraba con la boca abierta y jadeante, con gruñidos roncos, hubiese querido que me pellizcase las tetas o que me las mordiera, pero como estaba boca abajo él me embestía sin descanso y también emitía gruñidos. Habrá sido la euforia, la violencia, la excitación, estaba como enardecida sus cojones azotaban mis muslos incansablemente, no pude más y me levanté cuanto pude – tócame las tetas … jálame los pezones … culéame más fuerte … dámelo más fuerte amorcito … − mi voz era rauca, extraña, impúdica, cínica, me parecía que no era yo que estaba pidiendo todo eso, en vez de revelarme ante el abuso, lo estaba permitiendo y forzándolo, porque me tenía horrorosamente ardiente con su verga empalada en mi culo, los orgasmos se sucedían uno tras otro. Inesperadamente, sentí que Eduardo me soltaba de manos y pies – date vuelta maraca de mierda … quiero que me la chupes … quiero que me hagas acabar en tu boca, chupa picos … apúrate mierda que no tengo toda la noche para esto … − me giré a toda prisa y engullí la verga de mi marido, sabía a miel, era un néctar exquisito, comenzó a bombear su miembro en mi boca y de ahí a un rato corto, se tensó y con un fuerte quejido se vino en mi boca, se la chupé con toda las ansias y deseos que me hacía sentir. Eduardo se sentó al borde de la cama y me cruzo boca abajo en sus piernas, empezó a darme nalgadas y a meter sus dedos repetidamente en mi choro y en mi culo, a veces al mismo tiempo en mis dos orificios, con la mano izquierda apretaba mis tetas hasta hacerme sentir un poco de dolor, me dominaba y a mí me encantaba, me hacía gozar tremendamente, me tuvo así por unos quince minutos, mis nalgas me ardían e hizo que me corriera una vez más. Sentí la dura verga de mi marido en mi vientre, él se dio cuenta que yo intentaba agarrar su pene, me pego un par de palmetazos muy fuerte – quédate quieta maldita ramera … ya te lo voy a dar por el choro … ya sé que quieres que te joda la concha … ya vi que tienes el chocho todo mojado … solo una putita como tú goza por todos lados … te haré bramar ese chochito tuyo … eres mi puta no te olvides − mi vagina estaba en total ebullición, lo único que quería era que él me lo metiera en lo profundo de mi chochito y hacerme acabar con él. Se levantó haciéndome caer al piso −párate maraca de mierda … acuéstate con las piernas abiertas … te voy a hacer por la concha … ábrete ese asqueroso chocho y prepárate a hacerme gozar, sino te la vas a ver conmigo … muévete puta marrana … ¡muévete! … − lo amarré con mis piernas y comencé a mover mi pelvis contra su pubis, él me follaba con mucha fuerza, era lo que yo necesitaba para que mis orgasmos explotaran en una cadena de sensaciones enloquecedoras que culminaron cuando sentí que el se venía con fuerza apretándome a él, estrechándome a su cuerpo, haciendo que mi cuerpo se sacudiera y estremeciera con fuerza. Quedamos en silencio, jadeando, estábamos exhaustos, Eduardo se dejó caer a un lado y restó inmóvil respirando con su boca abierta, luego se giró hacía mí, me observaba con ojos cansados, se inclinó y me beso en los labios y en la frente ― gracias ― me dijo, girándose a dormir. A la mañana siguiente me desperté al lado del Eduardo educado, correcto y frio, tenía una sensación muy extraña, por un lado, estaba contenta por el sexo de la última noche, por otro, estaba atemorizada porque mi marido tenía una doble personalidad y no quería darse cuenta, también estaba el hecho que solo yo sabía de todo esto, no lo podía revelar a nadie porque nadie me creería, Lo peor de todo es que para mí era terriblemente gratificante ser dominada por él, me gustaba, era una necesidad sentirme sumisa y a disposición de todo lo que él quisiera hacerme, sexualmente cumplía con una fantasía desconocida para mí, hasta ahora, jamás se me había cruzado por la mente de que podía gozar al ser abusada. Sé que el me desea como su esclava sexual, necesita dominarme, necesita poseerme, al aceptar yo todo eso, también yo ejerzo una especie de poder sobre él, lo subyugo con mi personalidad mansueta, el ser sumisa hace que él me necesite para ejercer ese dominio, solo yo lo sé y él lo sabe, soy depositaria de un secreto y él lo sabe. Nuestras vidas no cambiaron mucho, yo traté de enfocar el todo por el lado de ser asistidos como pareja por un terapeuta, necesitábamos una ayuda externa, psicológica, pero Eduardo me dio un rotundo no, me dijo que ese no era un problema si yo lo disfrutaba tanto como él, y en eso yo le encontraba razón, terminé por rendirme a sus razonamientos y me dedique a disfrutar las esporádicas locuras de mi marido, eran los únicos momentos en que lo disfrutaba realmente como esposo, como hombre, una situación enfermiza pero gratificante. Nos acostumbramos a nuestro modo de vida, el me hizo muchas cosas terribles, pero jamás me provoco heridas ni daños, uno que otro moretón y nada más, pero la intensidad de mis orgasmos eran bestiales, yo me entregaba a él con todo mi ser, lo hecho de menos, al final termine amándolo.

Autor: Juan Alberto Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Los Malandros y la Nenita 2

2020-11-19


Pasaron unos dos o tres dias para que los malandros volvieran a ver a la nenita pensando que los habia demandado ellos se mostraban poco y a nadie le contaron lo sucedido, fue algo entre los 5 protagonistas. Una tarde uno de ellos la visualizo saliendo del colegio, ella al verlo se puso nerviosa pero actuo cm si nada pasara. – Hola nenita, tenemos dias que no te vemos, que paso. !? Habla claro – Nada señor, eh estado ocupado – Hmmmmmmm cuidadito con una mala jugada pues, si sabes lo que te conviene – Si, señor usted tranquilo Cada quien se fue por su lado. Dentro de ella se habia despertado un sentimiento de sometimiento que no le era del todo desagradable, penso que si era posible ella misma buscaria la manera de que todo volviera a suceder, ella habia superado el trauma inicial. Ella queria mas. Sentia la necesidad de ser sometida por todos esos hombres al mismo tiempo. Esa noche ella estaria en el gimnasio en donde se la pasaban los mismos tipos de siempre. Ella llego pasadas las 10pm, se habia escapado de su casa sin que nadie la viera, camino nerviosa hasta el lugar pero no vio a nadie, se sento a esperar un rato en la plaza ps ella sabia que ellos andaban en sus andansas y luego vendrian. Y no se equivoco, 30 minutos despues la pandilla completa estaba de regreso. Y al ver a la nenita sabian que iba a ser noche de locura y diversion – Bueno, miren a quien tenemos aqui, nada mas y nada menos que a nuestra amiguita querida. – Hola señor. Saludo ella al chiguire con su vocecita de niña inocente – Entonces que. !? Quieres repetir lo de la otra noche verdad. !? Yo sabia que te iba a gustar lo que te dimos – Pues, no lo se, creo que si. La tomaron de sus manitas y en medio del grupo, esta vez los 8 miembros se encaminaron a su guarida, la casa abandonada en el callejon oscuro y retirado de la comunidad que nadie se le acercaba. – Entra, entra. Que esta vez hay 3 vergas nuevas que aun no as probado y tienes que comer y degustar nueva lechita, pero esta vez comenzaras con la mia – Si señor – Ps entonces ven aca, arrodillate y ayudanos a quitarnos los pantalones y descubre lo que tenemos guardado para ti Ella se arrodillo mientras ellos se colocaban alrededor de ella, a 5 de ellos los conocia pero a 3 d ellos no, igual ella iba a colaborar. Como si quisiera o no ella sabia que ellos eran hombres peligrosos. Al primero al que ayudo a desnudar fue al jefe, su verga de 17cm gruesa y curva hacia arriba frente a ella, abrio su boca, saco sus labios y lo paso por la cabeza la cual era algo grande – Esoooo siiiii, asii uff tu sabes como es que se debe hacer, hazlo bien – Si señor. – Entonces procede, que tambien tienes 7 mas que tienes que comerte Ella con sus manitas ayudo a desnudar de la cintura para abajo a los otros 7 hombres, cuyos penes iban desde 19 a 22 cm el mas largo, de diferentes grosores, formas y direcciones. Abriendo su boquita fue lamiendo una por una cada cabeza de cada pene enfocandose mas en la de los tres que no habia probado antes y la del jefe, este brotaba bastante liquido en su lengua que ella saboreaba con gusto Uno de los tipos la hizo poner en 4, se situo detras de ella y agacho su cara frente a su vaginita infantil paso su lengua con la que cubrio su area y la saboreo a placer, se dedico a chuparle su clitoris mientras ella se comia las vergas de sus compañeros Cada uno tuvo su oportunidad de saborear la panochita de la nena a quien hicieron gemir, dandole un placer que dentro de su miedo ella no habia sentido antes. Sus lenguas entraban lo mas profundo posible preparando esa entrada para recibir esta vez no a uno sino a todos y cada uno de ellos El primero en reclamar el espacio vaginal de la nena fue el mas dotado, 22cm de pene, buen grosor y ligeramente inclinado hacia abajo de el mayor de todos ellos, grande y con suficientes musculos y fuerza para someter a cualquiera La punta de su pene se situo en la entrada de la vagina, sus manos se aferraron de la cinturita y con un fuerte movimiento de pelvis la cabeza de ese pene entro seguido de otra porcion de verga morena – Aaaaaaah. !! – Ssshhhhh, tranquila, disfrutalo, veras como te vas a ir de aqui gustosa de verga y leche Otro movimiento y la vagina estuvo completamente llena de carne pero solo 17 de los 22cm bastaron para llenarla y sin darle tregua para que se acostumbrara el hombre empezo el movimiento de mete y saca con algo de rudeza – Uuuff, siiiii, eso es, siente como te lleno de verga putica, diooos que rico se siente tu cuquita por dentro, estas bien calientica y apretadita. Te gusta – Hmmmmmmm. Fue lo unico que ella dijo ya que su boca estaba estaba llena de la verga de otro de los hombres – Dejame probarla. Pidio otro Cada uno se la follo sin miramientos, clavando sus vergas hasta el fondo de su vaginita, sus movimientos eran a veces suaves y a veces rudos, dependiendo de quien la follaba. Posiciones, tiempos y maneras diferentes de follarsela tenian cada uno de ellos. En un viejo mueble que estaba en el lugar la acostaron boca arriba, sus piernas se abrieron instintivamente en donde se situo el chiguire y la follo de forma tan brutal que la hizo gemir fuerte, solo por que ya iba a eyacular – Uuff sientelo perrita, siente toda la lechita de tu macho dentro, ooooooh diiiiooos siiii, siente como te lleno. Te gusta verdad. !? Verdad que si putica rica. !? – Aaaaaaaahhhhgggfffff. Era lo unico que ella lograba decir sintiendo como le llenaban de semen por dentro con embestidas fuertes Despues de el jefe cada uno de los hombres la penetro de la misma forma pues se habian estado masturbando viendo la escena, la penetraban de a uno y sus movimientos eran mas fuertes dejados llevar por la exitacion y el placer de sentirse llenar la vagina de una nenita como ella de semen calientico – Aaaaaah siiiiiii, que riiiiicooooo, que delicioso es llenarte de semen calientico mi amor. Era lo que ellos decian mientras uno a uno vaciaba su amor dentro de ella. Algunos salvajemente y otros algo mas suave Despues de que todos habian acabado y haberla llenado de tanto semen que se desbordaba de su vagina roja, inchada, ardiendo y doliendole, pero muy dentro de ella se sentia usada y sucia. Y eso le estaba gustando. Cada vez que podia escaparse de su casa ella iba a donde sus machos le hicieran todo lo que ellos deseaban y que ella tambien deseaba. A veces eran todos, a veces solo uno de ellos o a veces un grupo de ellos. Fuera cual fuera el caso siempre se iba a su casa satisfecha y llena de basante semen caliente. Y ellos sabian que siempre tendrian a una nenita tiernita con quien satisfacer sus bajos instintos

Autor: Acostadoyflojo Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Los Malandros y la Nenita

2020-11-19


Relato publicado originalmente en SexoSinTabues.com por . Vivia en un lugar en donde debes hacerte amigo de la persona mas mala o con mas influencia para que no te pasara nada malo. En dicho lugar conoci a un grupo de tipos cuyas edades obsilaban entre los 30 y las 40 años, en total eran 8. El lider del grupo era un ex-convicto (que estuvo preso) de 36 años apodado el Chiguire (sin saber el motivo, era de buen fisico, moreno oscuro aunque no negro y algo bien parecido) Todos tenian similitud en sus rasgos, apariencia de malos (aunq algunos eran muy buenas personas) musculos (pues se la pasaban en el gimnasio al aire libre entrenando), morenos y un par de negros (los mas atractivos). Esta historia me la conto uno de estos con los que tuve una conexion amistosa-sexual ya que era bisexual y ambos gustamos uno del otro, durante varios años estuvimos en "secreto" La historia es esta: Una tarde bastante tarde del fin de semana como era su costumbre el grupo se reunia en un gimnasio al aire libre y se iban hacer sus fechorias en otra parte y volvian como si nada. Resulta que esa tarde en particular decidieron irse a una zona algo mas retirada de lo normal, pero solamente fueron 5 de los 8 miembros (incluido mi amigo). Era bastante tarde cuando decidieron devolverse a nuestra zona, pasadas las 10pm, al pasar por la unica plaza que hay en la comunidad donde hay una cancha de basquet-futbol al lado del gimnasio abierto, estaba un grupo de chicas al parecer muy bonitas (segun ellos) En el grupo habia una nena en particular que era una preciosura de 10 años, blanca de ojos claros y cabello liso, delgada pero con buen trasero, el resto eran un par mas grande y una aun mas pequeña. Cuando ellos llegaron ellas empezaron a retirarse por el miedo a ellos pero la nena en cuestion era la que vive mas lejos de todas, dentro de sus cabezas se abrio el morbo y quizas el deseo ya que el jefe mando a dos a seguirla y como hombre malo que era planeo "divertirse" asustandola, camino a su casa la nena fue tomada por sorpresa por estos hombres y llevada a una casa abandonada que estaba en un callejon oscuro, casa que ellos usaban para esconderse. Nadie se atrevia a pasar a esa zona. En esa casa los esperaban los otros 3 empezaron hacerle preguntas y ella dentro del miedo y su llanto les pedia que no le hicieran daño que era una niña y que aun era virgen Se por experiencia que mi amigo dotaba 20cm de pene y segun sus palabras el resto tambien era bien dotados, supongo que por el mismo centimetraje, excepto por el jefe que no la tenia de mas de 17cm pero que si era bastante gruesa y con el glande gordo. Decir eso la condeno por completo ya que fue pie para que el chiguire le dijera que si queria salir de alli tenia que hacer todo lo que el le pidiera, obviamente ella acepto – Quiero que te quites toda la ropita mamita – Esta bien. Ella se quito su ropa hasta quedar en ropa interior, era blanca, apenas unos insipientes senos sobresalian de su pecho, casi plana. ese le ordeno a uno de sus chicos que hiciera lo mismo, a lo que este sin dudarlo se quito su ropa quedando en interiores – Quiero que con tus manos saques su pene y te lo comas todo. Recuerda que tienes que hacer lo que te diga Ella temblorosa alargo sus manos y tomo el elastico de la prenda de vestir y fue bajandola poco a poco con miedo, el modelo en cuestion no solo era mas que uno de los mas negros y el mayor del grupo, sino que era el mas dotado de todos con 22cm de gruesa carne adornada por un glande casi del mismo color pero mas delgado que el resto (detallado por mi amigo) este hombre era alto y bien tallado de musculos Al bajar la prenda a la media pierna y salto frente a ella ese pene, de su boca salio una exclamación de sorpresa y quizas admiración por ese trozo de carne del hombre – Agarralo con tus manitas, eso, asi. Ahora dale besitos en la puntica (el le daba instrucciones a la nena y ella obedecía). Abre la boca y saca la lengua, ahora pasasela por la cabeza pero no la sueltes, eso, asi, buena niña sigue lamiendosela. Ella tenia sujeta la verga del hombre con una mano en la base y la otra a media verga mientras pasaba la lengua por su cabeza saboreando el liquido que sale producto de la exitacion del negro quien se retorcia de gusto y placer, se termino de quitar su interior quedando totalmnte desnudo, se sento y abrio las piernas para que ella se arrodillara en el piso y continuara lamiendo su pene. Todo siguiendo instrucciones del jefe – Ahora abre la boca y metete su cabeza dentro y chupacela como si fuera una chupeta, uff si asi, eres muy buena obedeciendo, chupacela, trata de comerte lo mas que puedas, sube y baja tu boca sobre su verga y masturbalo con tus manos al mismo tiempo Mientras ella hacia eso le ordeno a los otros 3 que se desnudaran y se sentaran uno al lado del otro para que la nena les chupara la verga. Ella en medio de sus lagrimas y el miedo no se nego, pues tal vez hasta le gustaba lo que la obligaban hacer, se iba comiendo una verga tras otra mientras los masturbaba al mismo tiempo. Mientras ella estaba arrodillada el jefe le quito su pantaletica dejando al descubierto su trasero y al abrirle las piernas se podia ver su vaginita chiquita, rosadita y sin nada de vellos aun, entre sus nalguitas estaba un punto rojo igual de hermoso que era su culito, al cual el jefe empezo a lamer y chupar, pasando de entre su vagina y su culito, llenandola de saliba. Preparandola para lo que venia – Eso chiquita, chupalos, saborea esas carnes, sabemos que te gusta verdad putica. !? Uff que rico la chupas. Mientras le decia esas palabras el chiguire se desnudaba y acariciaba a la pequeña, se coloco detras de ella, un poco de saliva en su pene lo diriguio hacia su vagina tomandola de la cintura con ambas manos y comenzo a presionar en la entrada una y otra vez mientras ella se quejaba y pedia que no lo hiciera que le dolia – No, ahí, me duele, detente por favor – Shhhhhh callate nenita, tu disfruta y sigue saboreando a tus machos que quieren darte mucha lechita para que comas Su pene aunq no muy largo si era bastante gordo como para hacer q sus pliegues vaginales se estiraran y apretaran al maximo su pene mientras este traspasaba sin detenerse su virginidad terminando por entrar hasta llenar completamente su cuevita, 15 de los 17 cm del chiguire se incrustaron dentro de ella quien en medio de un ligero llanto y siendo semi-obligada a chupar otros 4 penes era follada ligeramente rudo y fuerte por el lider de estos. – Aaaaaaah siiiiii, que rica estas nena, uff tu cuquita se siente demasiado rica, apretadita y calentita. Aah, podria acostumbrarme a esto. Te gusta verdad. !? – ah ah ah, uuuummmm. Eso era lo unico que se escuchaba de la boca de la nena mientras chupaba uno por uno a los secuases, quienes tambien disfrutaban y gemian de placer al sentir la boquita de la nena en sus vergotas – Uuuff si vale, la chupas como una golosa verdad amigos. !? Se ve que le esta gustando mucho. Decia uno de ellos – Siiii, esta putica esta demasiado rica, uff me encanta que me la chupe. Respondian otros El chiguire se dedico a follar a la nena entrando y saliendo a veces suave y otras veces fuerte tomandola de sus caderas y acariciandole las nalguitas – Ah te voy a llenar de lechita, quieres la lechita de papi en tu cuquita. !? Dime la quieres. !? – No, no quiero estar embarazada – No. !? Si, creo que si quieres, esto es lo que buscabas verdad. !? Aaaah. !!! Si, que rico, me vengo, me vengo. Aaaaaaaah Mientras decia esto el tipo se retorcia, convulcionaba y gemia mientras soltaba chorros y chorros de semen caliente dentro de ella, sus ultimos movimientos fueron mas salvajes y bruscos. Despues de su corrida los otros miembros de la pandilla se fueron masturbando uno por uno frente a su cara mientras ella tenia su boca abierta y recibia uno por uno las corridas de sus amantes obligandola a tragarsela. – Vistete y vete, ya sabes que no debes decirle esto a nadie o te va a ir mal. Ok. !? – Si señor – Como veo que te gusto, ven mañana a la misma hora, la vas a pasar mejor que hoy. Ok. !? Te espero sin falta. Ok. !? Eso será tema para el proximo relato

Autor: Acostadoyflojo Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Dominando a una puta

2020-11-06


Los dos éramos principiantes en este mundo. Decidimos probar, aunque sólo fuese una vez. Jamás me sentí como una sumisa, no soy capaz de ceder el control, amo el placer de controlarlo todo y a todos. Pero acepté probar. Al principio es cierto que las órdenes eran nimias y no me importaba aceptarlas. Desnúdate para mí. Tráeme la cena y siéntate de rodillas a mi lado en el suelo esperando a que acabe de cenar... A él le gustaba mucho el roll de dominante, yo el de sumisa, lo aceptaba, pero no me convencía del todo. El plan era comenzó en ser la su sumisa por un día y si la cosa iba bien alargarlo una semana. A partir de ahí lo iríamos hablando. Al día siguiente a la segunda orden ya me cansara, por lo que me volví desafiante y desobediente. Y el primer castigo llegó. Fueron escasos diez azotes, los cuales fui contando uno por uno. Después no hubo un bonito beso, ni un te quiero ni nada por el estilo, esto no es 50 sombras, eh, jajaja. De ahí me mandó para casa. Ya en casa me llegó un mensaje, el castigo no terminaba allí, seguía con la imposibilidad de poder correrme hasta vernos. Era un martes y hasta viernes no podíamos quedar. De madrugada me despertó el móvil. Era él. Su voz era susurrante. Me exigía que lo calentase porque no podía dormir. Fui relatándolo cómo le chuparía la polla el día que lo viese. -Lo dejaría tumbado en la cama, amo. Le quitaría los zapatos. Le haría un buen masaje en ellos, con crema. Sé que viene cansado de trabajar. Después le quitaría los pantalones y le masajearía cada pierna, apretando con fuerza sus definidos músculos. -Que buena perra eres. -A que sí amo. -Sigue, no di permiso para que parases. -Sigo con sus piernas, pero delante de mis ojos resalta el gran bulto que hay bajo su bóxer. Agacho la cabeza muy cerca de su polla aún tapada. No hago nada, espero su aprobación. -La tienes zorra, te estas portando muy bien esta noche. -Entonces le morderé la polla por encima del bóxer, dejándolo todo humedecido en saliva. Poco a poco con los dientes lo iré bajando. Su polla sale disparada después de liberar la presión que ejercía el bóxer y golpea mi cara. Sonríe con malicia. -Así es perra, me gusta usarte y que te sientas una puta barata. -Comienzo a comerle la polla. Sé que es lo que más le gusta de todo. Lleno la boca de saliva, la abro y dejo caer toda sobre ella. Corro a recogerla desde abajo con la lengua y subo de nuevo hacia arriba. Meto la punta de la lengua en su glande y doy vueltas suavemente. Cierro los labios con fuerza apretando la punta y tiro hacia abajo hasta ver su capullo. Subo de nuevo hacia arriba y repito la jugada, cada vez con más saliva en mi bica y en su polla. -Quiero que la comas toda, zorra. -Lo que usted ordene, amo. Se la como toda sin piedad, quiero oírle decir que soy la mayor puta que le haya comido la polla. -Lo eres. Oír esas palabras hace que no pueda contener las ganas y me meta dos dedos en el coño. Sé que tengo prohibido correrme, pero no ha dicho nada de masturbarme y ahora relatando esto, sintiéndome una puta de verdad, hace que me sea imposible comportarme. -Quiero más, puta. -Le araño los huevos, se los agarro y tiro suavemente de ellos hacia mi boca. Ahora los meto dentro de ella y dejo que noten el calor y la humedad que guardo. Con la mano le masturbo la polla. Es mi obligación tenerle contento. -¡Sí! Última palabra que escuché y la llamada se colgó. Me quedé a las puertas de correrme, y menos mal, porque si no tendría un nuevo castigo y no estaba por la labor de cumplirlo. Amparada en la soledad y el silencio de mi habitación y sabedora de la imposibilidad de que lo supiese, me corrí dos veces yo sola. Imaginaba ser su sumisa, pero sin dejar de tener ese poder que tanto me gusta. Y lo hice. En mi clase había la mítica chica frígida y estirada que lo que necesita es que le den una buena dosis de polla y de disciplina. El viernes, tenía una cita con mi amo, pero lo dejé plantado con un simple mensaje. “Te veo mañana” Ya me daba igual el castigo o el enfado, la idea que tenía me enloquecía y no puedes quitarle a un controlador el poder. Me fui de cena con los compañeros de clase donde estaba la estiradilla. Nos emborrachamos todos y en un momento que ella se fue al baño fui detrás. Cuando iba a cerrar la puerta a bloqueé y sin mediar palabra le tapé la boca con una mano, con la otra subí su corta falda. Aparté el tanga y comencé a meterle los dedos en el coño. La muy puta se me resistía, pero notaba que cada vez estaba más mojada. Llegó el punto en que dejó hacerse y yo aproveché para colarme entre el olor y sabor de sus piernas. Lamía todo aquel flujo que salía de su coño y lo dejaba dentro de mi boca mezclándose con mi saliva. Cuando ya noté que iba a correrse me aparté, le coloqué el tanga junto a la falda, le di un largo beso devolviéndole su sabor y me fui. Al día siguiente por la noche fui a su casa. Me abrió la puerta con un escueto pijama rosa. Entré sin esperar invitación. Le ordené vestirse como una buena puta barata y salir conmigo. Veinte minutos después de salir estaba timbrando en la casa de mi amo. Llevaba a la estiradilla de la mano, toda asustada. Me conocía muy bien aquella casa, y sabía que había un “juguete” muy particular en la habitación de “invitados”. Abrí la puerta, arrastrando a la chica de la mano. Y la obligué a meterse. El “juguete” era una jaula. La encerré allí. Sentía un gran placer viéndola asustada y humillada, y más que la iba a humillar. Mi amo detrás de mí no sabía que decir. Normal, en el fondo siempre me gustó tener el control a mí y cedérselo a él sólo era otra forma más de control, puesto que él mandaba sólo y sólo si yo quería. Obligué a la chica a desnudarse. Se resistía por lo que cogí una fusta y comencé a golpearla a través de los barrotes. Al final accedió. Yo me desnudé sin más preámbulos, también, indicándole al amo que hiciese lo mismo. Le dije a la zorra de la tía que se acercase un momento al borde y que esperase. Fui a por una corre y se la pasé por el cuello dejándola inmovilizada. Rodeé la jaula para ver su redondo culo a cuatro patas. Qué ganas de estrenárselo. El amo se acercó al borde de la jaula con su polla toda dura. La perra enjaulada no hacía nada y tuve que fustigarla para que empezase a chupar. Para nada era yo, pero el amo tendría que conformarse. Fui por un vibrador. Lo metí en la boca, lo chupé y lo llené de saliva. Poco a poco fui abriéndole el culo a mi perrilla. Le gustaba, a la muy zorra le gustaba. Cambié la correa de sitio y la até al techo. Abrí la puerta de la jaula y me asomé dejando mi culo a merced del amo. No tardó en follarme el coño mientras yo masturbaba el coño de mi particular puta. Aquellos tiesos pezones como disfrutaban de mis pellizcos y mordiscos. Aquel coño empapado que pedía que le metiese un dedo más y el culo abierto por el vibrador que no se cansaba nunca. Sí, era mi particular puta. Hice que se corriese para mí y cuando lo hizo la obligue a masturbarse para tenerla muy caliente. -Cuando te necesite volveré. Mientras tanto no pares de masturbarte, puta. Llevé al amo a la cama y me lo follé. Estaba embriagada de poder y más húmeda que nunca. Lo follé de todas las maneras que se me ocurrieron. Quería correrme sin descanso, pero sin dejar que él se corriese. Detrás oía a mi puta gemir descontroladamente. Se iba a correr sin mí y eso no estaba bien. Me metí dentro de la jaula debajo de sus piernas y dejé que se corriese en mi boca. Cerré la puerta de la misma y le supliqué al amo que se acercase y nos bañase con su leche espesa y blanca. Así termino la noche. Enjaulada con la cara llena de leche y una puta obediente a mi lado. Debería aprovechar que no puede escapar para usarla un poco más, ¿no?

Autor: carihuevina Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Mi vecina

2020-11-06


Lo que ahora os voy a contar, me ocurrió hace cuatro años, en aquel entonces yo estudiaba 3 de E.S.O., tenia 14 años. Hacia poco que había empezado el curso, y teníamos pocos deberes, Y como la mayoría d cosas las hacía rápido, pues dedicaba el tiempo que me quedaba para estar frente al ordenador, y la tele. Un día, mientras yo estaba instalando un nuevo programa, llamaron al timbre, era mi vecina, una chica morena, de unos 20 años, alta, vestía unos pantalones rojos, ajustados, una camiseta blanca, (ajustada también), y el pelo suelto. Abrí la puerta: - Hola. - Hola, que deseas?-como casi ni la conocía, le hablaba educadamente. - Es que necesito folios blancos, tu tienes alguno? - Si. Pasa, los tengo en mi habitación. Me dirigí hasta mi habitación, y ella me siguió. Entré, y me dirigí hacia la impresora, cogí unos cuantos olios, y se los di. Entonces ella dijo: - Tu entiendes de ordenadores? - Un poco. - Yo tengo uno, pero tengo algún problemilla con algunos programas, que no se como funcionan. - Pues yo te puedo enseñar, si tu quieres claro. - Por mi estupendo. Si ahora no tienes nada que hacer, te podrías venir a mi casa y me lo enseñas. - Un momento, que acabo de instalar este programa, y voy, de acuerdo? - Vale, yo me voy para casa, y enciendo el ordenador, así ya estará preparado. - Vale, pues cuando acabe esto voy para allá. Vale, hasta ahora. Y así quedó todo, acabé de instalar el programa, y me dirigí hacia su casa, llamé al timbre, y cuando me abrió la puerta, me llevé la sorpresa de que ella estaba en ropa interior. Hola- le dije. Hola, me estaba cambiando de ropa, pasa pasa. Me llevó hasta la habitación donde tenia el PC, que ya estaba encendido, como fondo de escritorio, tenia puesta una foto de una tía y un tío haciendo un 69. Al verla me extrañé y la miré, y ella me sonrió de una manera maliciosa. Me senté en una de las dos sillas que había en el cuarto, y ella se sentó al lado, yo estaba incómodo al verla a ella en ropa interior, ya que tenia muy buen cuerpo, yo a veces desviaba la mirada hacia ella, y le miraba los pechos, unos pechos perfectos, ni muy grandes, ni muy pequeños, y redondos. Ella se dio cuenta de esas miradas, y me preguntó: Hace mucho calor, paso de ponerme la ropa, te molesta verme asi? No, para nada. Cuando ya le había explicado las dudas que tenia sobre el primer programa que me había enseñado, le pregunté si tenia alguna duda mas sobre algún otro programa. Me dijo que sí. Entonces sacó un cd de una caja que no tenía carátula, y lo introdujo. Me dijo que abriera ese programa. Lo abrí, y empezaron salir imágenes de chicas desnudas, después salió el título del cd, ( del cual no logro acordarme). Yo esperaba que ella lo quitara enseguida, y que dijera que se había equivocado, etc. Pero no, ella me miró y me dijo que ese cd no lo sabia ejecutar, que si le podía enseñar, yo afirmé con la cabeza, y le enseñé. Ya me estaba poniendo rojo, no sabia que hacer, estaba allí con mi vecina en ropa interior, y viendo un cd porno. Lo peor es que me estaba excitando ( ya llevaba excitadillo desde hacia un rato, pero al poner el cd, ya fue bestial). Supongo que se me notaba e la cara, que iba excitado, pero donde mas se notaba era en el bulto que se veía en mis pantalones. Al poco rato, ella se levantó, y abrió la ventana, resoplando y diciendo que que calor hacia, que si se iba a asfixiar, etc. Después se sentó, y me pregunto s yo no tenia calor. Le dije que si , y me dijo que si quería me podía quitar la camiseta, yo me la quité, porque verdaderamente hacia calor, y con esto, se notaba mas el bulto en mis pantalones. Poco después de esto, ella se quitó el sujetador, y me dijo que tenia mucho calor, y que si me molestaba. Le dije que no. ( Esto me excitó de sobremanera). Yo no podía creerlo, estaba con mi vecina, de unos 20 años, en su casa, sentado a su lado, ella tenía al descubierto sus perfectos senos, y encima estábamos viendo un cd porno. Ella se dio cuenta de mi calentura, y en un tono medio en broma medio en serio, me dijo: -Quieres que hagamos lo que están haciendo ahora?- Y señaló l monitor el ordenador. En esos momentos estaba una tía haciéndole una mamada a un tío. Yo, riéndome, dije que si, entonces ella, se levantó, apartó l silla, y se arrodilló ante mi. Me desabrochó los pantalones, y me los bajó un poco, yo le dije: - ¿Qué haces?- ( ya sabia muy bien o que me hacia). ¿No me has dicho que si lo querías hacer? Si. Pues ya está lo estoy haciendo. Vale. Ella me bajó completamente los pantalones, yo no podía creer lo que me estaba haciendo. Sacó mi miembro de los calzoncillos, ( estaba a tope de sus cualidades), y me la empezó a chupar, y yo al minuto, ya me estaba apunto de correr, ( era mi primera experiencia sexual, que no fuese la masturbación, que había tenido en mi vida) . Y ella lo notó, y paró, se levantó, y su quitó las bragas, ya húmedas, ( ella también estaba muy excitada). Entonces me cogió de la mano, y me llevó a su dormitorio, me tumbó sobre la cama, boca arriba. Empezó a chuparme-la, y se colocó encima mio en posición 69, me dijo que le lamiera el coño. Yo empecé a chuparselo, y a tragarme sus jugos, estaban deliciosos, y en poco tiempo, ya estaba apunto de correrme, ella lo volvió a notar, y se levantó. Se dirigió hacia la mesita de noche, y sacó una caja de condones, abrió uno, y me lo puso, después, se "sentó" encima mío, y se la metí, ni me apretó, y ni me dolió, puesto que ella estaba muy mojada con sus jugos, y mi pene también lo estaba de su saliva. Empezó a moverse, arriba y abajo, arriba y abajo, cada movimiento, me proporcionaba oleadas de placer, un placer nunca vivido, pero le mejor de todos. Llegamos al orgasmo casi simultáneamente, noté como ella se corría, y eso me excitó mas aun, y me corrí. Se dejó caer encima mío, agotada, y nos quedamos así, un buen rato, luego se levantó, y dijo que se iba a duchar, yo me vestí, y cuando salió, se dirigió hacia mi, me abrió la cremallera, y me hizo una última mamada. Esta vez, tardé un poco en tremparme, puesto que me acababa de correr. Yo tarde unos 2 minutos en correrme, y se lo solté todo en la boca, ella se levantó, y me besó, y me paso la mitad de mi semen, me dijo que así disfrutábamos los dos. Luego, me cerré la cremallera, le dije que había sido una experiencia inolvidable, y cuando quisiera que le ayudara con el ordenador, me avisara, y yo iría enseguida. Quedamos así y me fui. Esa noche me masturbé 3 veces. Y no pude dormirme hasta muy entrada la noche. No me lo podía creer, me lo había hecho con mi vecina, de 20 años, que estaba buenísima, cuando yo solo tenia 14. Y si esto me costó de creer, imaginaos cuando me volvió a llamar para que la ayudara con el ordenador, pero esta vez, en ves de ser dos fuimos tres. Pero esto, ya os lo explicaré en otro momento.

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Violación en el callejón

2020-11-05


Este relato que les voy a contar pasó en Barcelona, era verano y yo estaba muy caliente, las noches aquí se pasan mal y se pasan peor si no tienes un buen coño donde poder bucear, así que me puse lo primero que encontré y salí dispuesto a follarme una puta de la Rambla, baje a las doce de la noche, era un miércoles así que por la calle apenas había nadie, paseaba con las manos en los bolsillos y mirando como un depravado a todas las mujeres que se me cruzaban, daba igual la edad o el físico, yo estaba muy cachondo y con ganas de partir por la mitad a alguna, una de las chicas que pasaba me devolvió la mirada y soltó un comentario, mi parte menos animal apeló a la vergüenza y decidí ir por los callejones, la zona del Gótico está llena de pequeñas y estrechas calles, muchas sin puertas ni ventanas, tan solo muros de piedra, quizás, por algún rincón encontraría a una puta dispuesta a satisfacer mi faceta más animal, al doblar la esquina vi a tres hombres, me escondí rápidamente, por si fuesen poco amistosos, saqué la cabeza por la esquina y los vi que estaban quietos, en verdad estaban rodeando a una mujer, tendría 20 años y la verdad es que estaba realmente buena, llevaba un top de color blanco, su estómago plano te llevaba a unas mayas estrechas de color blanco también, la chica era mulata y tenía poco pecho, pero un culo extraordinario, al ver la situación saqué el móvil, empecé a marcar el número de la policía y mientras sonaba miré por la esquina, los dos de los laterales la tenían cogida fuertemente de los brazos y el de en medio la besó con fuerza, la chica aparto la cara, pero él no se dio por vencido, con su lengua empezó a babear literalmente su cuello y bajar en dirección a los pechos, la chica hacia ruidos secos, por alguna razón no chillaba, cuando llego a los pechos le bajó el top y se metió una de sus tetas en su bocaza, la absorbió con fuerza y su saliva se veía como caía en dirección al ombligo de la pobre chica, con la mano derecha apretaba con fuerza el otro pecho. - Emergencias ¿en qué puedo ayudarle? - … Nada, lo… lo siento me he equivocado. - ¿Está seguro? - Si… tengo el número guardado y sin querer le he dado disculpe señorita. - Muy bien, que pase buena noche joven. No preguntéis porque pero para cuando la chica de emergencias había cogido el teléfono, mi polla estaba totalmente erecta ante esa situación, estaba tan excitado que me apretaban los calzoncillos, la tenía enorme, rápidamente guarde el móvil y me la saqué y viendo la situación me la meneé con fuerza. La Chica seguía atrapada, el hombre le bajó las mayas, su coñito estaba depilado y su culo tenía una forma increíble, los dos de los lados le bajaron los brazos y pusieron las manos de la chica en sus pollas, el de en medio sacó un cuchillo, se lo puso en el cuello y ella lo entendió, empezó a masturbar a esos asaltantes, la chica lloraba sin generar ni un solo ruido. Los dos de al lado sacan sus lenguas como perros sarnosos y escupen en las pequeñas manos de la joven que no paran de moverse, el de en medio lame el estómago y mete su bocaza en el coño, parece que absorba la chica no lo puede evitar y suelta un pequeño gemido, eso hace que me corra por primera vez, salpicando el suelo y llenando mis bambas de lefa, el hombre al oírla la tira al suelo y la pone a cuatro patas, se la saca y se pone debajo, la chica intenta escaparse gateando, pero uno se pone delante de la joven, el otro detrás y la coge por el culo, la arrastra hacia atrás y hace que el coño se meta en la polla de su compañero, la chica no puede evitar pegar un pequeño grito, a mí no se me baja y decido que con la polla lefada seguir masturbándome, el de atrás le abre el culo y empieza a escupir en el ano preparándose para penetrarla, se la empieza a meter con fuerza y la joven va a volver a gritar pero el de delante lo evita poniéndole la polla en la boca, los ojos de la chica cambian, parece que este en otro mundo y se deja hacer, incluso empieza a chupar la polla con ganas, uno se corre dentro de su coño, el otro en su culo y el tercero en su boca, los tíos la amenazan pero ella se queda en el suelo empapada en leche y boca arriba, los tres se marchan corriendo dejándola tendida en el suelo, entonces me acerco, la miro y ella me mira, yo sigo con la polla dura y fuera del pantalón. - Lo siento. La chica sonríe, parece que he relaja, pero entonces la cojo, la ayudo a levantarse, le ayudo a acercarse a la ropa, pero mis instintos no me dejan, la empotro contra la pared, le abro las piernas y se la meto dentro del coño, me encanta esta apretadito pero muy húmedo, noto como se humedece más por la presencia de mi polla dentro de ella, ella va a gritar, pero la abofeteo, ella llora y yo la follo con más fuerza, lamo su espalda y me corro en su coño, la giro y la empotro contra la pared una vez más, esta vez me la follo por delante y le lamo las tetas, incluso le como la boca mientras mi polla no para de follármela ella gime, gime porque se corre, noto un torrente de flujos de su coño, empapa mi polla y meto mis dedos en su culo, se lo abro de par en par, ella me besa, me aparta y empieza a chupar mi polla como una desesperada, me corro en su boca, me muero del placer, ella se tira al suelo como una muñeca rota, entonces me doy cuenta de lo que he hecho y salgo corriendo… tan solo soy un perro.

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Follada por dos ladrones

2020-11-04


Laura vivía en una casa con sus 2 padres, ella era hija única pero tenía de todo porque sus padres trabajaban en unas buenas empresas y le complacían en todos los caprichos que ella les pedia y no le negaban nada por ser hija única. Laura era muy linda y pretendía ser modelo muy pronto además que su cuerpo ya a esa edad estaba bastante desarrollado unas teticas muy firmes y redonditas y una cola muy abultada y paradita, lo unico era que tenia muy poca estatura y algunas personas incluso por esa caracteristica le decian que tenía 15 años algunas veces. Ocurrió que en una ocacion los padres de Laura debieron salir de la ciudad por un par de dias debido a asuntos de negocios, se planteó una discusión pues nunca antes habian dejado sola a Laura, siempre habia algún familiar disponible para acompañarla pero la salida de los padres era urgente y nadie estaba disponible, entonces Laura tomo la palabra y les dijo que ella ya estaba muy grande y que la podian dejar sola que esa era una buena experiencia para ella madurar y ser responsable por ella misma. Los padres no tuvieron mas remedio y decidieron dejarla sola pero entonces fueron al supermercado y le trajeron alimentos como para 1 semana y hablaron de dejar la casa totalmente asegurada por todos lados y con todas las alarmas que tenian instaladas. Finalmente después de darle un millon de recomendaciones los padres partieron dejando a Laura sola en casa, Laura estaba recontenta puesto que sus padres siempre la dejaban hacer lo que quisiera ella se sentia mas libre aun…. pero lo que no sabia era que 2 hombres estaban espiando escondidos tras unos arboles y pensaban robar esa casa pues sabian que tenian muchas cosas de valor, ellos no se imaginaron que Laura se quedaria sola porque sus padres eran muy cuidadoso, asi que se imaginaron que la habian dejado en la casa de algun familiar. Cuando llegaron las 9pm los ladrones muy profesionales y con maquinas de alta tecnología desactivaron todas las alarmas de la casa entraron y descadarmente las volvieron a activar. Entonces comenzaron a llenar las bolsas que llevaban con todos los objetos de valor de la casa de Laura quien se estaba dando una ducha, Laura salio del baño con su toalla y cuando se dirigia a su cuarto para ponerse su pijama escucho un ruido abajo en el primer piso y entonces lentamente bajo a ver lo que sucedia, cuando bajaba por las escaleras vio a los 2 hombres metiendo de todo en sus bolsas, Laura se asusto mucho y resbalo por la escalera cayendo al primer piso, inmediatamente los hombres se alertaron al ver a Laura alli tirada, ella se levanto rapidamente e intento subir las escaleras hasta su cuarto pero los hombre se le avalanzaron al instante y una de ellos le puso los dos brazos hacia atrás para inmovilizarla. El otro hombre le empezo a decir a su compañero se paro frente a Laura y le empezo a decir un monton de frases groseras y depravadas pues lo excitaba mucho verla asi con esa pequeña toalla que le cubria sus senos y su conchita, pues la toallita estaba bastante por encima de las rodillas, en ese momento mientras el hombre la morboseaba Laura le pego un tremendo rodillaso en los testículos, y un codazo muy fuerte al que la tenia de los brazos, ambos hombre cayeron al instante y Laura intento correr pero uno de los hombres la tomo de un tobillo y la derrumbo, nuevamente este hombre se le tiro encima y la inmovilizo nuevamente. Los hombres estaban furiosos uno de ellos le estiro los brazos hacia atrás con toda fuerza y el que recibió el golpe en los HUEVOS le dijo: QUE EL DOLOR QUE TENIA EN LOS HUEVOS LO IBA A CALMAR METIENDOLE LA VERGA LO MAS ADENTRO POSIBLE. Como el otro le tenia los brazos a Laura ella sabia que si se ponia a patalear como loca el otro hombre le iba a ver toda la conchita, lo que ella no sabia era que ellos se la iban a ver tarde o temprano. El hombre con el dolor testicular no se levanto sino que aprovecho que Laura estaba en el piso y se vino gateando hasta quedar cerca de Laura se le sonrio, Laura apreto sus piernas lo mas que pudo para que no se las abrieran, pero el honbre le metio un solo puñetazo en el estomago de Laura lo que la ablando por completo, el hombre e separo fácilmente las piernas abriendoles lo mas que podia, el hombre que la sostenia de brazos la comenzo a besar salvajemente en la boca y el otro lentamente se le acerco con su boca a la cerrada y virgen conchita de Laura y le empezo a pasar la lengua de arriba-abajo, Laura no podia hacer nada, el hombre lambia su conchita como si fuera una paleta de caramelo una y otra vez mientras que el otro la baseba y le metia su lengua en la de ella. Pasado un buen rato los hombre levantaron a laura del piso la pusieron de pie y uno de ellos la volvio a tomar con los brazos hacia atrás mientras que el otro que ya habia disfrutado de la conchita virgen de ella la quito la toalla dejando a Laura totalmente desnuda, entonces el hombre se le acerco a Laura lo tomo de la garganta y redijo que no intentara hacer nada porque el se la iba a gozar todita entera, paso siguiente comenzo a chuparle las bien formadas teticas de Laura y ella estaba como medio desmayada por el golpe en el estamago, el hombre las chupaba y le mordia los pezones salvajemente pero Laura estaba muy debil y emitia unos sonidos muy debiles de dolor. El hombre que le sostenía los brazos al ver que estaba muy débil Laura, con una sola mano le tenia los 2 de ella y con la otra le apretaba las nalgas a gusto como el quería también intentaba meterle un dedo por el culito pero se tenia que agachar mucho y de pronto Laura se le soltaba asi que se conformó con manosearle las nalgas. Finalmente ambos se cansaron de hacer lo que hacían asi que se la llevaron al propio cuarto de ella y la tiraron en la cama el de los brazos esta vez se los sostuvo sentándose en ellos con sus rodillas, pero todo esto era para él quedar libre y aprovechar, SACO SU ENORME Y DURA VERGA Y SE LA METIO A LA FUERZA EN LA BOCA DE LAURA QUIEN NO PUDO EVITARLO NI RESISTIRLO, EL HOMBRE METIA Y SACABA A SU ANTOJO LA VERGA DE LA BOCA DE LAURA Y PARECIA COMO SI LAURA EN VERDAD LA QUISIERA CHUPAR, ADEMAS LA PUSO A QUE CON SU LENGUA LE RECORRIERA LOS HUEVOS OBLIGANDOLA A QUE LE HICIERA UN ESTILO DE MASAJE Y CON SU BOCA SE LOS CHUPASE. EL OTRO HOMBRE SE DESNUDO POR COMPLETO HACIENDOSE UN PAJAZO, PUES TENIA LOS HUEVOS A REVENTAR DE LECHE y le ordeno a su compañero que se bajara de la cama, el hombre obedecio y entonces comenzó el acto final del depravado hombre. Se subió a la cama le abrió bien las piernitas de Laura de lado a lado dejándole la conchita prácticamente servida y disponible para ser penetrada, el hombre puso su enorme VERGA en la entrada de la apretada y virgen conchita de Laura, luego la miro y le dijo:……QUE ESTO ES LO QUE ELLA SE MERECIA POR MALCRIADA, diciendo esto dio un solo empujón muy fuerte y toda la VERGA del hombre quedo alojada en la conchita de Laura, quien dio un último chillido muy fuerte, de ahí en adelante EL HOMBRE EMPEZO A SACAR Y METER A SU ANTOJO Y VELOCIDAD DESEADA, AL INSTANTE SE DIO CUENTA DE QUE ERA VIRGEN PUES SU PENE ESTABA UNTADO CON LA SANGRE DE LAURA, PERO AL HOMBRE NO LE IMPORTO Y SIGUIÓ CON SU VIOLACIÓN CLAVANDOLA CON SU ENORME VERGA. Luego de un rato invito a su amigo a que se subiera a la cama y le dijo que se acostara boca arriba, luego cargo a Laura y se la puso encima y le dijo que acomodará su VERGA para metérsela en el culito de Laura, el hombre sin vacilar hizo CASO Y COMENZO A PENETRARLA POR EL ANO MIENTRAS EL HOMBRE JEFE SE ACOSTO ENCIMA DE LAURA Y LA SIGUIÓ PENETRANDO POR LA VAGINITA…. O SEA QUE LE ESTABAN HACIENDO UN VERDADERO SANDWCHICHE CON LAURA EN EL MEDIO SIENDO PENETRADA POR SUS DOS ORIFICIOS. Los hombres estuvieron aplicándole esta pose a la pobre Laura por más de 10 minutos luego se cansaron así que el que la penetraba por la vagina le descargo toda la leche alla dentro pretendiendo embarazarla y luego LE DIJO:…. AQUI TIENES PARA QUE EN UNOS MESES TE ACUERDES DE MI. Y LE ORDENO AL QUE LA PENETRABA POR EL CULO QUE SE LA METIERA EN LA BOCA Y SE LA HICIERA TRAGAR, EL HOMBRE HIZO CASO PERO LAURA NO QUERIA ABRIR LA BOCA ENTONCES…EL HOMBRE LE TAPO LA NARIZ Y LE APRETO LA GARGANTA COMO QUERIENDOLA AHORCAR Y LAURA NO TUVO MAS REMEDIO QUE ABRIRLA, MOMENTO QUE EL HOMBRE APROVECHO PARA METERLE LA VERGA EN LA BOCA, SE MASTURBO UNOS SEGUNDOS Y LUEGO LA LECHE SALIO A CHORROS DENTRO DE LA BOCA DE LAURA, inmediatamente el hombre le saco la VERGA de la boca y se la tapo al igual que la nariz a y le dijo que si no se la tragaba se moria sin respiración, entonces Laura sin poder hacer nada se la trago completita LA LECHE RECIEN ORDEÑADA. Los hombre se reian en la cara de Laura por lo que habían hecho y luego descaradamente tambien robaron todo lo de la pieza de ella, el hombre jefe tomo una foto de ella y le DIJO: QUE SE LA LLEVABA A LA CASA PARA MASTURBARSE TODAS LAS NOCHES CON ESTE MOMENTO. Finalmente los hombres se fueron con muchas pertenencias de la casa y dejaron la alarma como estaba. Los padres de Laura llegaron al dia siguiente y se mudaron de ciudad los padres de ella no quisieron esperar a ver si ella estaba en embarazo sino que le aplicaron un tratamiento al dia siguiente para matar cualquier opcion de quedera en cinta y asi se hizo……. Laura nunca quiso que la vieran ni en traje de baño, así que renuncio a ser modelo. Ya que aquellos ladrones le rompieron el culo y la conchita dándole VERGA AQUELLA NOCHE. FIN

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Mi tía se venga

2020-10-28


Había llegado el día. Me tocaba volver a Mallorca, a casa de mi tía. Había estado rehuyendo el volver. La tensión sexual con mi tía había cobrado vida en forma de relación, durante mi último viaje. En uno de mis deslices sexuales, ella me descubrió, me quiso putear pero le salió mal. Esa tarde nunca se podrá borrar de mi memoria. Los siguientes 5 días estuve trabajando. Cuando terminé me despedí de ella y de mi primo, y me marché. No había vuelto a hablar con ella desde entonces. Pero llegó el día de volver. Había estado incluso pensando en irme a un hotel, pero todo podría resultar sospechoso para la familia. Así que decidí hacer como si nada. Me dispuse a escribirle, pero ella se me adelanto: "Hola, he estado hablando con tu madre y me ha dicho que te toca volver. Cuento contigo como siempre no? Un beso cariño”. Ese mensaje me dejó descolocado, no nos habíamos vuelto a decir nada, que es lo que quería...? Le contesté que sí que iba. Me intentaba convencer a mi mismo, seguro que quiere seguir con normalidad, como si no hubiera pasado nada. Me decidí a mandarle un mensaje a mi primo: "Primoo, voy el finde, el viernes estoy por ahí. A ver si avisas a estos y nos tomamos unas copas que estaré hasta el martes". "Hey tío, pues hasta el lunes no vuelvo, que tenemos un congreso, así que a ver si aprovechamos a la noche. Un abrazo". Ese mensaje me acabó de dejar roto, mi primo no iba a estar, y mi tía no solo hacía como si no hubiera pasado nada, sino que tampoco me había dicho nada de que su hijo no estaría. Así que llegó el día, como siempre cogí el coche de alquiler y me fui a la casa. Allí me esperaba ella. Era mediodía, llegué y actuamos con total normalidad: -Hola cariño, que tal el viaje? -Hola tía, muy bien, además llegó todo en hora Me preguntó 4 tonterías más, pero no tuvimos mucha más conversación, así que la comida fue un poco tensa. Después de comer, me dijo: -Cariño, voy a comprar un par de cosas al súper. Vengo pronto. Había estado recordando la última vez en su casa mientras comía, y estaba súper cachondo. Así que aproveché su ausencia para comenzar a masturbarme. Algo no me convencía, después de la última vez, así que decidí poner la cámara a grabar, pero escondida, y en otro lado del mueble. Terminé y me limpié, y me recosté en el sofá. Ella volvió: -Cariño, podemos hablar un momento? -Si claro, dime -Quería hablar sobre lo que pasó la última vez Me quedé un poco cortado… -Mira, sé que es raro, pero he estado pensando mucho en ti. Yo llevo un tiempo sola, y cuando te vi... no sé si fue la mejor reacción, pero pensé que te gustaría. No hemos hablado desde entonces, pero yo he soñado contigo mucho. Sé que no debo, pero no puedo controlarlo... -y cada vez se me acercaba más -Yo, tía, no sé... que puedo decir, a mi me encantó pero no sé si es lo mejor...- y entonces se sentó encima de mí y me empezó a besar el cuello -Dios tía, no... no sigas por favor... -pero yo ya estaba entregado Ella me empezó a tocar, me quito la camiseta y me agarró las muñecas fuerte. Me subió los brazos por encima de la cabeza, y me puso las muñecas en el cabecero del sofá, mientras me besaba. Mi cabeza estaba en otro mundo, cuando sentí un metal cerrándose alrededor de mis muñecas... Pegué un tirón pero era tarde. Le había puesto una placa con una argolla al sofá, y tenia preparadas unas esposas por dentro. Lo había conseguido, me tenía esposado al sofá. No reaccione, ella se rio, y después se giró. No vio ninguna cámara y me dijo: - Bueno cariño, está vez no me vas a grabar eh. Te tengo que agradecer lo de la última vez -Ah si? Me vas a premiar? -Mmm… bueno... no sé si se le podrá llamar premio. Empezó a desnudarse, y entonces sacó algo de una bolsa. Era una jaula de castidad. Había visto varias, de hecho tenía una, pero nunca como esa. Era de acero, y la funda tenía una sierra por dentro. Me acabo de desnudar, cogió la jaula y me pasó los huevos por dentro de la argolla, y puso la funda. La cerró con el candado. Mi polla intento crecer, pero se topó con la sierra interior. Un terrible dolor se apoderó de mí. Las puntas se clavaban a lo largo de mi polla, nunca había sentido esa máquina de tortura. Cogió la arandela con dos llaves del candado y las tiró por la ventana. Me quede blanco... sería capaz de haberlas tirado?? Mi cabeza quería creer que tenía otra, pero ya todo podía pasar. - Te gusta perrito? Ay... que bien lo vas a pasar con eso puesto para siempre -Sabes que esto lo terminarás pagando no?? -Le dije serio -Veremos... Empezó a meterse mi polla en la boca, con la funda. Quería que me excitase, quería verme sufriendo. Yo cerraba los ojos, intentando evitar la excitación, y entonces sentí un latigazo en el pecho. Abrí los ojos y tenía una fusta en la mano: - Ya que te gustan mis botas, tenía que tener algo a juego Esa imagen... Era impresionante... Que buena estaba, y lo que me iba a hacer sufrir... Allí estaba yo, desnudo y esposado al sofá, con un cinturón de castidad rodeando y castigando mi polla. Las supuestas llaves del candado en la calle, y mi tía delante al más puro estilo dominatrix. La situación no podía ser más excitante, pero sucedió algo que no me esperaba cuando mi tía cogió su móvil: -Hola?? Sii, todo arreglado. Puedes subir cuando quieras, te espero desnuda... -Que? Con quien cojones hablabas? Suéltame va, que no me hace gracia. Ehhh, escúchame, joder!! Suéltame de una p... Sin dejarme terminar cogió su tanga y me lo metió en la boca. Después le dio a mi cabeza un par de vueltas de cinta americana. Empecé a revolverme, pero sin tiempo a nada sonó el timbre - Voooy Era ese capullo, su ex. El hijo de puta vivía en el primero. Pensaba que no estaban juntos ya, pero se ve que mi tía es más tonta de lo que pensaba. Ese cabron la había engañado más de una vez. Mi primo era un asiduo putero, ligaba mucho pero tenía obsesión por las prostitutas. Un día que bajamos a tomar una copa me llevo a un local, y allí estaba este cabron, yéndose con una. Lo habían dejado, y el sabía que lo habíamos calado, pero allí estaba otra vez. En cuanto llegaron a la sala, ella se abalanzó sobre él. -Vamos a ponerle cachondo Empezaron a enrollarse y ella se puso de rodillas, le bajo los pantalones y se puso a chupársela. De vez en cuando me soltaba un fustigazo. Se la metía hasta el fondo, empujando su cabeza, pasaba por sus huevos y volvía a lamer. Le miraba a los ojos y me miraba a mi. Yo me ponía súper cachondo, pero al momento me venía un gran dolor. Esa jaula se clavaba a lo largo de toda mi polla. Ella me acariciaba los huevos para provocarme más erecciones. Estuvo así un rato y luego se fue a lamerle el culo, y después le puso un condón y se recostó encima de mí. Esa visión, sus pechos y toda ella encima de mí, que no podía moverme ni un milímetro. El la cogió y la empezó a romper. La embestía sin parar, solo por el coño. Yo pensaba, para mí, que no le daba su culo a cualquiera, y era verdad. Entonces él se corrió en el condón, ella se lo saco y le dijo: - Ahora hay que limpiar esto Se acercó a mi agarrándole a él de la mano: -Ahora se la vas a tener que chupar a él para limpiársela - Hahaha olvídate! Ni te acerques -Ah no? Muy valiente estás ahora si, pero te voy a quitar la valentía. - Zorra de mierda... PLAS! Me soltó un bofetón que resonó por toda la casa. - Quieres esa mierda puesta toda tu vida no? Tome aire y pensé. Tenía que hacerle creer que ella tenía el poder, aunque no sabía que yo estaba grabando. Y está vez todo estaba de su contra, fue ella la que vino a mí, la que se insinuó, y la que me engañó. Tenía que intentar que no hubiese ninguna referencia directa a lo ocurrido. Así que agache la vista... y ella asintió sintiéndose ganadora. Ella no quería dañarme, quería pasarlo bien conmigo, pero no conocía mis límites. Mi mente es muy abierta, pero a ese tipo le tenía mucho asco, y tenía que actuar de modo que ella sintiese que había perdido el control y asumiese las consecuencias. Así que en deje que me metiera la polla en la boca, y cuando había entrado, mordí. Lo hice fuerte, con ganas. El gritaba de dolor, así que me pegó un puñetazo para liberarse. - Que haces imbécil, que es mi sobrino!!! - Pero que me ha mordido!! - Joder tío, vete, échate algo y ya hablaremos Él se marchó con la polla sangrando. Cuando ella volvió de la puerta comencé a gritarle: - SUÉLTAME JODER!! QUE ME SUELTES DE UNA PUTA VEZ - Yo, yo... lo siento... no... nunca pensé que pudiera terminar así... solo quería que lo pasáramos bien. -Quítame esto y suéltame las manos ya Mi tono la dejo helada, era tranquilo pero firme - Vale, pero tranquilízate porfa Marchó a su habitación y vino con una pequeña llave en la mano, tenía otra guardada así que me soltó la jaula de castidad, y me quitó las esposas. Sin dejarla levantarse de encima de mí, la agarré y la giré bruscamente en el sofá, y la agarré del cuello - Quien cojones te crees que eres? - Solo quería que nos divirtiéramos, de verdad - Crees que puedes traer a ese imbécil, y pretender que le coma el rabo? Zorra de mierda eso te lo dejo a ti… Sin dejarla replicar, la agarré del pelo y me la lleve al baño a rastro. Le metí la polla hasta donde no cabía más. Embestía una y otra vez, y le venían arcadas. La mantenía agarrada del pelo, así que cuándo le venían, sacaba la polla y le metía la cabeza en el váter. Así una y otra vez, mientras le gritaba lo puta que era. Cuando estaba a punto de correrme saqué la polla y me corrí por toda su cara, sus ojos. De nuevo a rastro del pelo, la lleve al sofá y la tiré boca abajo. Cogí la fusta y empecé a fustigarla. Perdí la cuenta de cuántas veces le di, pero ella lloraba en el sofá. Tenía el culo y la espalda llena de marcas. Mientras seguía allí tirada cogí la cámara y la guardé. Me vestí y me marché. Cogí el móvil y busqué un sex shop. Esto no iba a quedar así. Compré un cinturón de castidad femenino, así como una máquina de electrodos, una de descargas eléctricas. Ya tenía las esposas, la mordaza y alguna que otra cosa, junto con cinta americana y cuerdas. Paré a tomar una cerveza, y volví a la casa. Allí estaba con los ojos llorosos. Pasé sin decir nada, fui al cuarto y pasé el vídeo al móvil. Me senté en el sofá, y me llevé la bolsa solo con el cinturón. Encendí la televisión y me senté a verla, hasta que al rato vino: - Podemos hablar? - Que quieres? - Creo que te has pasado. Estábamos jugando, y tú lo has sacado. Le has agredido a él y a mí - Cierra el pico, coge la bolsa y ponte lo que hay dentro - Que? Te estoy hablando en serio - Que te calles y obedezcas Yo sabía que no estaba enfadada de verdad, que no se lo había tomado como una reacción violenta, pero era parte del juego. Ella necesitaba recuperar el control de la situación. Pero yo no podía dejar que eso ocurriese. Miro la bolsa, sacó el cinturón y me dijo: - Pero tu chaval!!! De que vas? Crees que me puedes tratar como a una puta. Por lo de hoy te puedo denunciar! - El que te puede denunciar soy yo... -y entonces saqué el móvil y le enseñe el video. -Se ve que no miraste muy bien si había cámara hoy, si es que eres tonta con ganas. Ella miró hacia abajo avergonzada. Sabía que estaba jodida, en el vídeo se veía como me ataba a traición y todo lo de después. Estaba jodida, así que cogió el cinturón y se lo puso. Su coño quedo tapado por esa especie de arnés, por el que sólo podía mear y cagar. Cogí el candado, del que ya me había guardado una llave, se lo puse, y tiré igual que ella las otras dos por la ventana. - El martes me marcho, pero vuelvo en 7 días. Te quiero con eso puesto hasta entonces, a ver si aprendes a quien perteneces. Y ese imbécil me las va a pagar, así que habla con él y pídele perdón, porque vas a tener que atraerlo hasta mi. Se quedó con el puesto el resto del finde. Entre sábado, domingo y lunes me debió de hacer unas 30 mamadas. El lunes mi primo volvió, nos fuimos de cañas y acabamos de putas. Llevaba 3 días con mi tía en castidad y estaba súper caliente. El venía de currar y tenía ganas de descargar también. Cogí a una venezolana madurita y la folle hasta dejarme todo. Casi no salía leche, toda había terminado en la boca de mi tía. Casi me quedaba dormido encima de esa latina espectacular. Marchamos para casa y nos fuimos a dormir, y al día siguiente me marché. Ni siquiera me despedí de ella, solo pase por al lado y le di un cachete en la nalga y dos toques en el cinturón, que sonó al contacto con el acero - Buena chica...

Autor: Giani7 Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Obligada a follar con mi jefe.

2020-10-19


Acababa de cumplir 18 años. Una de mis ilusiones era el baile y el espectáculo. Una vez cumplida la edad permitida, empecé a buscar trabajo de gogó. Mi físico me lo permitía. Era una chica alta, pelo largo, tenía buenos pechos y un culito bastante deseable. Tenía novio, mi primera relación. Un chico maravilloso, 4 años mayor que yo. No le importaba que me gustara este trabajo, ya que, ante todo, me aceptaba tal y como era. Un día, me llamaron de un local de striptease, diciéndome que el jefe quería tener una entrevista personal conmigo, así que, acepté. Cuando llegué al local, me quedé sorprendida. Nada más entrar, vi como un camarero agarraba del brazo a una bailarina, para bajarla de la barra, le dio la vuelta poniéndola de espaldas a él y empezó a follársela, sin mediar palabra, casi obligándola. Me asusté un poco. Al llegar a la puerta del jefe, había un chico que me dijo que tenía que cambiarme de vestimenta. Me dio una falta muy cortita, me dijo que me quitara las bragas, que no podía llevarlas, y me puso un top, tampoco podía llevar brasier... Me dio mucha vergüenza, y dudé en hacerlo, pero no le di mucha importancia, así que, accedí. Cuando entré, allí estaba el jefe, tras una mesa. Sentado en una silla muy cómoda, sin reposabrazos. Era un hombre maduro, de unos 50 años, era bastante atractivo. Me avisó que tenía que obedecer en lo que me dijera si quería trabajar. Me dijo que no me sentara, sino que me pusiera delante de él, tras la mesa. Empezó a mirarme, de arriba a abajo y empezó a tocarse la entrepierna. Me empecé a asustar un poco, pero su aspecto imponía mucho y no quise moverme de ahí. Me dijo que me arrodillara delante suya. Quise negarme, pero no sé por qué, lo hice. Se sacó una enorme polla de los pantalones. Era muy grande. Me agarró de la cabeza y me dijo que empezara a lamer. Me negué. Dije que no quería hacerlo. Él no dijo nada, solo me cogió con más fuerza y me obligó a meterme su polla en la boca, sin dejarme sacarla ni un instante. Empujaba con fuerza para dentro y para fuera. Podía oírlo gemir cada vez más y más y cuando me di cuenta que se iba a correr, quise quitarme, pero con la fuerza que tenía me volvió a meter su polla en mi boca, sacándola y metiéndola. Sabía que se iba a correr, pero no podía hacer nada. Se corrió dentro de mi boca, llenándomela entera de su semen. Por miedo a represalias, me lo tragué todo. Era increíble como su polla podía seguir tan dura como al principio. Yo me quedé de rodillas, con la cabeza algo agachada, esperando una nueva orden. Me cogió de los brazos y me sentó encima suya. Quiso meterme su polla por mi coño, pero tenía poca experiencia y estaba muy cerradita. Fue una tontería resistirme. Me agarró de las caderas y me empujó hacia abajo, metiéndome esa enorme polla en mi coñito. Pegué un grito del dolor, pero me tapó la boca y me dijo que me callara. Entonces me agarró de las nalgas y empezó a follarme salvajemente. Empecé a llorar del dolor y de la impotencia. No podía escapar de ahí. Notaba como su gorda polla entraba y salía de mi coño. Lo oía gemir continuamente. Le fascinaba obligarme a ser follada. En un momento, nos levantamos, él me puso de frente a la silla, agarrándola con fuerza y él detrás mío, agarrándome de las caderas, y volvió a metérmela de nuevo, follándome con fuerza. Llegué a tal punto, que me excitaba un poquito, pero no quería que él lo notara. Me corrí una vez y noté como esos espasmos de mi coñito le excitaron aún más, así que empezó a follarme aún más rápido, oyendo como gemía cada vez más. Sabía que se iba a volver a correr, y antes de eso, fui yo quien me corrí de nuevo. Seguidamente él se corrió dentro de mí, llenándome el coño entero de su semen. Cuando la sacó, noté como me chorreaba el coño, por las piernas. No pude limpiarme, asique tuve que irme de ahí chorreando. Me dijo que mañana empezaba a trabajar, y me advirtió que cada vez que entraba en su oficina, tenía que vestir como iba y obedecer todo lo que él me decía. También tenía que obedecer a los camareros y hacer lo que ellos pidiesen.

Autor: lunaheiss Categoría: Dominación

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NARCOSXXX

Celina y yo en el motel

2020-07-26


Mi amiga y yo nos dirigimos con rumbo a uno de los moteles que hay en nuestra ciudad. En el camino Celina me sorprendió al acariciar mi pene sobre mi pantalón. Le pregunté: —¿se te perdió algo amor? —ella sonríe pícaramente y me dice: —Sí, pero ya lo encontré —y me baja el cierre del pantalón y saca mi pene y comienza a pajear lentamente. Tuve que hacer un esfuerzo para concentrarme en el camino porque la muy traviesa comenzó a chupármelo. Qué buena mamada me estaba dando Celina. Yo con una mano acariciaba su cabello. Por fin llegamos a nuestro destino. Estaciono el auto dentro del garaje, cierro la puerta y apago el motor, no vaya a pasar que nos muramos intoxicados por el monóxido de carbono jejeje. Cuando voy a abrir la puerta del lado de Celina, ella me recibe con las piernas abiertas sin sus pantys. Ella me dice: —primero quiero que me cojas aquí adentro del carro papi. Yo ya estaba empalmado y listo para la acción. Echo su asiento para atrás, abro más sus piernas, meto mi cabeza entre ellas y comienzo con una mamada con lengua entera. Repaso mi lengua por toda su rajita y la saboreo. Creo que ya me estoy volviendo adicto a su sabor. Es delicioso. Celina sujeta con fuerza mi cabeza para no dejarme escapar. —puta madre, tú si mamas rico… me vas a hacer venir temprano huevón —dicho por mi dulce niña. Yo estaba embelesado mamando ese chochito tan rico. Celina arqueó su espalda en señal de que se estaba viniendo. —mmm ayyy papi… —y se vino bien rápido y no fue para menos con la mamada que le di. Se quedó quieta en el asiento y yo aproveché para levantarla y cargarla hasta la habitación. Allí la acosté en una cama King y aproveché para desnudarme. Ella se quitó la ropa que le quedaba. Dios que hermosa estaba. Su cuerpo ya era mi vicio. Celina es una chica delgada, pero bien formada. Tiene una carita de niña que la hace ver más joven. Un cabello rizado, unas tetitas pequeñas, pero deliciosas, una boquita que sabe besar, un vientre plano adornado con un primoroso ombligo. Tiene una cinturita estrecha y un culito redondito que tiene forma de corazón cuando arquea la espalda. —Celina ponte cómoda que quiero recorrer tu cuerpo —Loco ¿qué me vas a hacer?”. —Nada malo, solo admirar tu belleza. La acuesto boca abajo y recorro cada parte de su piel comenzando por su cabello. En su espalda tiene un lunar que yo beso tiernamente. Su espalda es suave. Cuando llego a sus nalgas veo que tiene una manchita de nacimiento en la derecha que a mí me parece una mariposa. Beso y beso ese cuerpecito y sin que ella se lo espere, separo sus nalgas y punteo con mi lengua en su estrecho culito. —ay papi ¿qué haces? —tranquila, solo recorro mi territorio. —ah ¿sí? Loco sigue soñando que tú allí no vas a entrar. —jijijiji yo sé esperar mi amor. —déjate de hablar y mámame la chucha que ya estoy arrecha —dijo mi dulce angelito. La volteo y separo sus piernas y le propino una tortura lenta en su clítoris con la punta de la lengua. Ella agarra mi cabeza y me quiere arrancar los cabellos. En un dos por tres me acuesto y formamos un 69. Ella sujeta mi pene y lo chupa deliciosamente mientras que yo lamo su chuchita y chupo su clítoris. Cada vez que lo chupo ella emite un gemido que me excita más. —ay puta madre que rico mamas papiiii… —suave amor que me vas a hacer venir y te vas a tener que tragar mi leche… —me tienes arrecha papi… quiero pinga. Y entonces me suelta, se incorpora sobre mí y ella solita se ensarta en mi pene que estaba duro como piedra. ¡Mierda!! he tenido que hacer un esfuerzo sobre humano por no venirme. Su chucha engulló todo mi pene sin ningún esfuerzo por lo mojada que estaba. Esa niña ha comenzado un contoneo infernal que la he sujetado de la cintura para controlarla pues me iba a hacer venir muy rápido si no la controlaba. Celina está poseída por el deseo y más hermosa que nunca. Ella me besa y me mira con lujuria. Me dice al oído: —culéame, culéame papi, yo soy tu puta… esa pinga es solo mía míaaaa… De esa boquita solo salían obscenidades producto de su calentura. Eso me ponía a mil y la bombeaba con fuerza haciéndola chillar del gusto. —¡Celina estás deliciosa amor!!! —¿Papi te gusta que sea tu putita? —Por supuesto, hace rato deseaba estar así contigo, no tienes ideas las veces que me he pajeado usándote como inspiración. —¡Pues ya me tienes a tu merced huevón!!!! —Exprímeme los huevos princesita. Sentía cómo su chuchita apretaba mi pene y eso me provocaba un placer nunca sentido. Parecería que tenía una succionadora allí. Qué niña más rica esta que me estoy culeando. Así estuvo ella sobre mí varios minutos hasta que la volteo y la pongo en posición de perrito. Ella pone su culito en pompa y yo me deleito viendo esa escena. ¡Que belleza de culo tiene esta hembra!!!! Me digo a mí mismo. Ella se queda quieta esperando a ver qué sucede y yo le doy una mamada de chuchita que le pone a gemir… —Ayyy putooo pervertido, ¡que rico mamas!!!! —Es lo menos que se merece una chucha así —le dije. —¡Chucha sigue puto puto puto!!!! —Y la sorprendo con otra mamada en el mismísimo culo. Ella agarra la sábana con fuerza y chilla. —¡Ayyy hijueputaaaa!!!… me encanta. Me acomodo detrás de ella y le meto la pinga en la chucha de un solo golpe. Entró como cuchillo caliente en mantequilla de lo mojada que estaba. Ella se arquea y me mira. Yo la sujeto de la cintura para que no se me escape y comienzo un ataque sin misericordia contra su chuchita. La posición resalta aún más la forma de corazón de su culo. ¡Mierda!! creo que me estoy enamorando de esta chiquilla, pensé. Celina meneaba su culito de forma acompasada y eso me provocaba más placer. Ya casi ni tenía que bombearla, ella misma se movía buscando su placer con metidas y sacadas tan ricas que no sé cuánto aguantaría yo antes de venirme. —¡Ay puta madre que culiona soy!!! ¡Me encanta papi como me culeas!!! Yo me recuesto de su espalda y la beso y muerdo y le susurro al oído: —Ya eres mi puta Celina, quiero que seas mi mujer de cama siempre amor, ¡te quiero nena! —Sí papi sí quiero ser tu mujer, tu puta… te doy todo lo que quieras, pero culéame papi culéame… —¿Todo bebe? —Sí todo papi. —Entonces quiero tu culito ahora mismo… —Papi dale, pero ya, antes que me arrepienta… Y así como estaba, le lamo el hoyito y le introduzco el índice y hago círculos para ir dilatándolo. Ella asustada me mira y me dice: “papi suavecito por fa”. A todo esto, yo no paraba de bombearla porque no quería que se me enfriara la nena. Después de un ratito, le meto dos dedos en el culito. Ella gime deliciosamente y aprieta la sábana de la cama. Sigo lubricando su culito con saliva. Ya está casi listo, lo he abierto lo suficiente para meter el glande. —Mami estás lista, prepárate que voy a entrar. —Ay papi suavecito por fa… Coloco mi glande en la entrada de su culito ya dilatado y comienzo a empujar. —Ayyyy papi suave suave papi —y hunde su cara en la almohada. Yo la sujeto firmemente de la cintura y empujo poco a poco. Está tan estrecho ese agujerito. En un momento dado, mi glande entra y su esfínter se dilata formando un precioso anillo que me atrapa. Que sensación tan deliciosa. —Papi me duele… —Tranquila bebe ya falta poco… Mientras le susurro palabritas al oído, acaricio su clítoris para mantenerla excitada y beso su espalda y mejillas. Ella se queda quieta como esperando lo peor, pero no llega, pues la penetro lentamente hasta el fondo y el dolor va desapareciendo. Meto y saco con suavidad para que ella se acostumbre. Al rato ya Celina comienza a moverse o más bien a menearse, indicación que ya lo está disfrutando. Le susurro: —¿te gusta mami? —Sí, ya no me duele, aunque se siente raro, pero me gusta. Yo nunca pensé que lo haría por ahí. Eres un perverso loco, y ahora te quiero más papi. —Cómo me gusta oírte decir eso amor. Ya no había vuelta atrás, comienzo a embestirla lenta pero constantemente. Sentía cómo me apretaba. Celina tenía los ojos cerrados y se mordía los labios y su respiración estaba agitada. Me sorprendió cuando su manita agarró mis huevos como queriendo exprimirlos. Esta niña me estaba dando una lección de sexo como nunca antes y esto que apenas era nuestra segunda sesión. Yo de tanto embestirla ya sentía que me venía, pues con la presión de su esfínter ya no iba a aguantar mucho para descargar y se lo hice saber: —Mami ya no voy a aguantar mucho, ¿dónde quieres mi leche? —¡Adentro papi déjamela toda adentro!!! Y así fue, la sujeté fuerte de la cintura y la atraje hacía mí y comencé a descargar toda mi leche dentro de su culo. Ella apretó la sábana y trataba de controlar la respiración. Yo daba bufidos como un toro furioso mientras me descargaba. No la iba a soltar hasta que mis huevos quedaran vacíos y ella lo entendió bien pues cooperaba con su meneo como tratando de exprimir hasta la última gota de mis huevos. Caí suavemente sobre su espalda y besé su nuca y le susurré: —Celina, me has hecho el hombre más feliz, no sabes cuánto te quiero chiquita mía. —Papi yo te quiero tanto, ahora que me has hecho sentir lo que nunca había sentido. Soy tuya cuando quieras. Me acosté bien y la puse sobre mi pecho y nos quedamos dormidos… y aún nos quedaban 2 horas en la habitación… ¿qué pasará después???

Autor: Tu Pirata Soy Y Categoría: Dominación

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