Relatos Eróticos de BDSM


Secuestro consentido

2019-11-18


Fantasía de relato, el personaje es secuestrado voluntariamente por su captora y sometido a castigos terribles. Solo para sadomasoquistas o sádicas. Este relato es fruto de mis fantasías, no es real, solo es lo que podría ocurrir de cumplirse mis fantasías. Ten cuidado con lo que deseas. Me llamo Julián, tengo 32 años y desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado la dominación femenina, sentirme como un esclavo y ser humillado y castigado por una mujer dominante. Con el paso del tiempo fui adquiriendo nuevos gustos y crear mi fantasía, que no era otra que ser secuestrado - encerrado y ser sometido a castigos y humillaciones. Nunca pude realizar esa fantasía y ya incluso la había olvidado con el paso del tiempo, hasta que un día se presento mi gran oportunidad. Leí un anuncio en una página de contactos que decía "busco esclavo para cautiverio - secuestros y someterlo a tormentosos castigos" . No dudé ni un segundo y rápidamente contesté al anuncio. Unos días más tarde obtuve respuesta. La mujer al otro lado del anuncio me citó para conocernos. Quedamos en un lugar discreto público, en concreto en un bar muy tranquilo. Llegué antes de tiempo debido a mi nerviosismo, me pedí una bebida y me senté a esperar. 20 minutos más tarde de la hora acordada llegó una mujer mucho mayor que yo, desconozco su edad pero superaría los 60 años, con un cuerpo voluptuoso y quizás obeso, pelo muy cortó negro y rizado que dejaba al descubierto su rostro con arrugas y un semblante muy serio. No se si esperaba alguien joven o quizás mayor, pero lo que vi me gustó. Estuvimos hablando mucho tiempo, la señora llevaba la voz dominante y marcaba las pautas de la conversación. Me explicó lo que estaba buscando, que coincidía exactamente con mi fantasía. Rápidamente me ofrecí y la dije que estaba dispuesto a realizar la fantasía de secuestro. La señora por el contrario me declinó, dijo que no era lo que buscaba, era muy joven y no era completamente masoquista, ya que ella buscaba alguien con una tolerancia muy alta al dolor y sus duros castigos. Quedé completamente desilusionado pero no perdí la esperanza. Días después continué escribiéndola y llamándola por teléfono. Insistí que era la persona adecuada y estaría a la altura de las circunstancias. La señora seguía rechazándome, yo por el contrario seguí insistiendo y empecé a sobrevalorarme, con un tono chulesco comencé a afirmar de forma rotunda que aguantaría cualquier tipo de castigo. La señora Pain, el cual era su nombre o apodo, comenzó a enfadarse de verdad con mi actitud y prepotencia. Una muestra de nuestras conversaciones fue así: - No estás preparado para lo que yo busco - Me dijo la señora Pain. - claro que lo estoy señora, aguantaré sus castigos sin problemas- Afirmaba de forma chulesca. - No aguantarías ni dos horas en mi cautiverio como para aguantar 24 horas que es lo que busco - volvió a recriminarme. - Aguantaría 48 horas si es necesario, no me da ningún miedo - Respondí de forma prepotente. Finalmente mis insistencias dieron resultado y la señora con un tono enfadado dijo lo que yo estaba deseando escuchar: - Esta bien, tú te lo has buscado, serán 48 horas y yo fijaré las normas, vas a lamentar tu chulería y haberme ofendido - Me dijo de una forma muy seria. Unos días mas tarde recibí en mi correo electrónico un documento, era un contrato para realizar la fantasía, en el exponía todas sus normas. Si quería seguir adelante con la fantasía debía aceptar el contrato y firmarlo. Era extenso pero puedo resumir lo más importante: - Permanecerás atado y amordazado las 48 horas de la forma que yo considere oportuna. - Usaré los castigos y humillaciones que considere pertinentes y serán de gran dureza, afirmaste aguantarlos y utilizaré un nivel alto y doloroso. - Será en el lugar que yo elija, es decir en mi finca. Así hasta unos 40 puntos, había algunos límites que ya habíamos hablado y finalmente el último punto y recalcado con letra negrita y más importante: - Una vez firmado el presente documento no habrá vuelta atrás. No podrás detener el secuestro cuando te plazca, no terminará hasta pasadas las 48 horas, aguantaras el dolor sea el grado que sea sin poder hacer nada para detenerlo. No me harás perder el tiempo. El secuestro- cautiverio será completo y no podrás escapar hasta transcurrido el tiempo. El documento pretendía asustarme y lo consiguió, pero no había nada que me convenciese para lo contrario, estaba deseando y dispuesto a realizar la fantasía tan añorada. Unos días mas tarde recibí la última llamada de la Señora Pain, me dio una dirección, era una casa de su propiedad en un pequeño pueblo aislado. Me dijo un día y la hora, tenía que llevar el documento firmado y entregárselo. - Estoy completamente preparado señora, aguantaré todo sin problemas, jajaja -comencé a reírme, volvió a lucir mi chulería y prepotencia, algo que no la gustó en absoluto a la señora. - Te aseguro que voy a ser más dura de lo habitual contigo, eres un joven imbécil, vas a vivir una verdadera pesadilla, te las voy a hacer pagar todas juntas, voy a divertirme mucho - Me dijo en un tono muy serio y amenazador. Llegó el día de la tan ansiedad fantasía. Me presente en el lugar indicado. Un pueblo a las afueras de la ciudad, hacía mucho frio y no se veía a casi nadie por sus calles. Tardé en encontrar el lugar pero finalmente lo encontré. Llamé a la puerta y me recibió la señora Pain. Me invitó a pasar, se sentó y me invitó a sentarme frente a ella. La entregué el documento firmado y ella me dio mis primeras ordenes. - Ves el final de ese pasillo, tras esa puerta, hay unas escaleras, bájalas y espérame en el sótano completamente desnudo y de rodillas en el centro - Me ordenó. Obedecí de inmediato, abrí la puerta y aparecieron unos escalones, al final de las escaleras había una segunda puerta de madera resistente. Abrí la segunda puerta y apareció ante mí un lúgubre sótano. No era muy espacioso pero tampoco pequeño. Había un armario situado al fondo del sótano con varios cajones, una silla a un lado y lo más sorprendente, una cadena gruesa de metal colgaba del techo en el centro de la habitación. Me desnudé por completo y esperé de rodillas en el centro de la habitación tal como me había ordenado la señora Pain. Unos minutos más tarde, escuché unos pasos bajando la escalera. No pude evitar la tentación y giré la cabeza para observar a la señora Pain. Había cambiado por completo su atuendo. Iba vestida de una forma siniestra que me produjo cierto temor. Una bata blanca de doctora o enfermera hasta sus rodillas, cubría por completo su cuerpo, la quedaba un poco ajustada y denotaba su enorme peso, era de manga larga hasta sus muñecas. Llevaba unas medias negras muy oscuras de lycra que cubrían sus pies calzados sobre unas sandalias negras de tacón muy fino. Entró en el sótano y cerró la puerta con llave por dentro quedando ambos encerrados, con la diferencia que ella se guardó las llaves en el bolsillo de su bata. Se dirigió hasta el armario situado al fondo, podía ver todo lo que había ya que estaba frente a mí. Abrió el armario y agarró unas esposas de metal. Se acercó hasta mí con ellas en la mano y me ordenó poner las manos a la espalda. Se inclinó y rodeó mis manos con las esposas situadas a mi espalda. Escuché un ruido metálico al cerrar las esposas y atenazar mis manos. Al instante sentí un dolor muy fuerte, cerró las esposas con gran dureza. El metal atenazó la piel de mis muñecas de forma dura. Ahhhhhhhh , no pude evitar quejarme, las apretó demasiado fuerte. - Duelen ¿ verdad ?, pues te dolerán mucho más cuando lleves horas con ellas puestas - Me dijo de forma seria y dura. - si, están muy apretadas - Me quejé . - No lo suficiente- Se volvió a inclinar y las apretó una vuelta más. Esta vez el dolor aumento considerablemente. Ahhhhh Volví a quejarme más fuerte. - Cállate imbécil, esto no es nada con lo que te espera - Me dijo duramente. La señora agarró mis manos esposadas a la espalda y las elevó hasta la cadena que colgaba del techo situada justo encima mía. Ese movimiento me hizo inclinar mi cuerpo, agachar el cuerpo y cabeza y elevar las manos. Agarró un candado y sujeto las esposas a la cadena gruesa para mantener en vilo mis manos. Cerró el candado con llave y se la guardó. Acto seguido agarró del armario unas tobilleras de piel y me las colocó rodeando mis tobillos, cerró las hebillas apretándolas bien y para mi sorpresa había unos ganchos clavados en el suelo. Sujetó las botilleras a los ganchos del suelo manteniendo mis pies bien sujetos al suelo sin poder moverlos. Sacó más candados y sujetó las tobilleras a los ganchos con los candados. ¿Cuántos candados tenía la señora? , no hacía nada más que sacar candados y encadenarme .En apenas un minuto estaba esposado con las manos a la espalda y sujeta por un candado a la gruesa cadena que pendía del techo y mis pies encadenados al suelo a unos ganchos separados a cada lado. ¡¡Estaba totalmente atado de pies y manos ¡¡ Intenté desatarme, comprobé la dureza de las cadenas y los ganchos. Comencé lentamente y finalmente fui ejerciendo mas y mas fuerza pero el resultado fue el mismo, no podía moverme, estaba totalmente atado de pies y manos. Tenía anclados los pies al suelo y las manos esposadas a la cadena del techo. La señora se dió cuenta que estaba intentando desatarme: - Intentanlo cuanto quieras, no vas a poder, me he asegurado que no puedas escapar - Me confirmó lo que ya intuía. La señora Pain quedó completamente satisfecha al verme completamente inmovilizado. Giré la cabeza y observé como la señora introducía sus manos en el bolsillo de su bata blanca y sacaba unos guantes de goma domésticos de color amarillo de los que se usan para fregar los platos. Comenzó a enfundarse los guantes en sus manos, escuché el inconfundible sonido de la goma que producían sus guantes. Me fijé que eran una talla pequeña para el tamaño de sus manos y brazos, no paraba de chirriar la goma al intentar entrar en sus manos. La quedaban terriblemente ajustados, ¡¡no entraban en sus manos ¡¡. Tras su esfuerzo consiguió introducir las manos en sus guantes de goma. Intuí que los llevaba tan apretados para darla facilidad de movimientos en sus manos. Tiró finalmente del extremo de sus guantes de goma y encajaron por completo en sus manos. Se dirigió hacia mí con sus manos enguantadas: - Ahora te voy a castigar duramente como te mereces, te voy a enseñar a no ser tan chulo, vas a lamentar tu chulería - . Me recriminó duramente. Se acercó hasta el armario y agarró un cinturón muy pesado de cuero. Lo agarró con sus poderosas manos enguantadas y se golpeó suavemente sobre su mano produciendo un chasquido " zaaaassss " para intimidarme. - Dijiste que estabas preparado y soportarías todos mis castigos, pues ahora lo comprobaremos, voy a romperte el culo a correazos - Me amenazo de forma muy seria. - Bueno eh.... ya sabe que... lo dije por... - Traté de excusarme ante mi miedo. La señora se inclinó hacia mi rostro y con un tono retorico me hablo: - Ah... se me olvidaba... te dije que estarías amordazado y no aguantaría tus quejidos y llantos - Me dijo burlandose. Se colocó frente a mí y observé cómo se bajaba sus bragas por debajo de su bata blanca. Deslizó sus bragas blancas por sus grandes piernas y las sacó por sus sandalias. Hizo un ovillo a las bragas estrujándolas con su mano y las acercó a mi rostro. Quedé atemorizado al comprobar lo sucias que estaban, tenían tonos amarillos y marrones de suciedad. Quedé aterrado: - No señora, no me quejaré, ni gritare... - La dije para tratar de disuadir que me amordazara. La señora se colocó sobre mi y se sentó en mi espalda rodeándome entre sus piernas. Su brazo izquierdo me rodeó mi cuello y su mano derecha atenazó mi nariz, cerró fuertemente mi nariz con la yema de sus dedos. Al cabo de unos segundos no tuve más remedio que abrir por completo la boca si quería respirar. Fue el momento en que su mano derecha forzó sus sucias bragas al interior de mi boca. Utilizó su fuerza para forzar sus bragas y entraran dentro de mi boca. Aumentó la presión son sus dedos y forzó las bragas hasta el interior de mi boca mientras continuaba tapándome la nariz. Empezaba a quedarme sin arie y sentir una sensación de asfixia pero ella continuaba tapando mi nariz y forzando sus grandes bragas al interior de mi boca. No entraban en mi boca pero ella continuaba forzándolas mas y mas, hasta que finalmente las introdujo hasta la garganta. Sin soltar mi nariz con su mano enguantada continuó alargando mi sensación de asfixia a la vez que me hablaba: - Te deje bien claro que aplicaría un nivel de castigos muy alto, pero tú te burlaste, no pienso aguantar tus gritos, llora en silencio cuanto quieras. No me detendré te lo aseguro, lo firmaste, vas a soportar mis castigos y un intenso dolor te lo prometo - . La señora liberó finalmente mi nariz y respiré exhausto por la nariz, creía que me asfixiaba. Comprobé como tenía sus bragas hasta el fondo de mi garganta y rellenaban por completo mi boca. Intenté gritar o pedir perdón pero fue imposible, no conseguía emitir sonido alguno. Estaba terriblemente amordazado, solo degustaba el sabor amargo de sus bragas sucias. No paraba de degustar un fuerte hedor de sus bragas y no podía emitir el más leve sonido. Impotente observé como la señora agarraba un rollo de cinta americana de color gris. Pegó un extremo sobre la comisura de mis labios y acto seguido comenzó a tapar mi boca con la cinta y rodear mi cabeza con ella. Dió una vuelta con la cinta sobre mi boca y cabeza y posteriormente dió otra más, se aseguró que estuviese tensa la cinta y apretará mi boca. Conté seis o siete vueltas con la cinta sobre mi boca y cabeza. Me apretaba la cinta e impedía que pudiese escupir sus bragas que las tenía hasta el fondo de mi garganta. La señora agarró su pesado cinturón y se coloco detrás de mi: - Insististe, te burlaste de mí, dijiste que aguantarías todo y me menospreciaste, ahora te lo voy a hacer pagar caro. Voy a romperte el culo a correazos, no podrás sentarte durante mucho tiempo. Te aseguro que esto te va a doler y mucho. Voy a darte 100 correazos en tandas de 10, cada tanda será más dura que la anterior, subiré la intensidad - Me recriminó duramente aumentando mi temor. Comenzó a azotándome con su correa. Zaaaasssss, zaaaaasss, Zaaaaasss. No eran especialmente duros sus correazos pero en la segunda tanda comenzó a subir de intensidad. En la tercera aumento aún más su dureza, en la cuarta comenzaron a ser muy duros y en la quinta el dolor era muy intenso. Tan intenso que se me escaparon mis primeras lagrimas por mi rostro. Traté de pedirla perdón y suplicar pero no podía emitir sonido alguno, tenía sus bragas hasta el fondo de mi boca y no podía articular palabra alguna. La señora se detuvo en la quinta tanda, comenzó a pasear alrededor de mi mientras me hablaba duramente: - ¿ya estas llorando? empiezas pronto. Ahora empieza lo realmente duro Ahora es cuando de verdad disfruto azotando a un esclavo. - La señora se situó detrás de mí de nuevo. Alzó su poderoso brazo y continuó azotándome. Su sexta tanda fue muy dura, el dolor era muy intenso, pero nada comparado con la siguiente tanda. Sentí un dolor insoportable y no paraba de llorar. La señora volvió a detenerse, se situó a mi lado y noté como su mano atenazaba mi pelo, cerró su mano enguantada sujetando mi pelo y tiró hacía atrás provocándome un dolor muy fuerte toándome de mi pelo. Mantuvo su mano sujetando mi pelo provocando un intenso dolor mientras comenzó de nuevo a azotarme. Los correazos se volvieron insoportable, eran muy dolorosos, era un aguijón de avispa sobre mi piel. Me ardía el trasero, sentía una quemadura en mi piel, me ardía. Me azotó mas y mas duramente, era insoportable tanto dolor. La señora Pain continuó sujetándome por el pelo mientras continuaba propinándome sus correazos, tiraba con mucha fuerza a la vez que me azotaba duramente. ZAAAAAAAAAAAAAASSSSSSS, ZAAAAAAAAAAAAASSSSSS. Lloraba y lloraba pero a la señora no la importaba en absoluto. Finalmente me soltó mi cabello y se separó de mi unos paso. - Ultima tanda, esta es la que más me gusta y disfruto. Contigo voy a ser especialmente dura, eres un chulo y engreído , seré más dura que habitualmente soy, ¿ no aguantabas todo y te burlabas ? - La señora levantó su brazo, tomo impulso y descargó su correa contra mi culo. ZAAAAAAAAASSSSSS, el dolor fue insoportable, noté como me quemaba el trasero. La señora volvió a levantar su corra y continuó azotándome. No se detuvo hasta que me aplicó la última tanda. Fue muy dolorosa, el dolor fue insoportable, lloraba y lloraba sin parar. El culo me ardía, debía de tener múltiples verdugones y el simple roce del aire me escocía aún mucho más. - Ahora te dejaré descansar y recapacitar. Tenemos mucho tiempo por delante. Cuando regrese continuaremos con tu castigo. Esto solo ha sido un anticipo, tenemos muchas horas por delante que firmaste- La señora comenzó a reírse y se marchó de la habitación. Cerró la puerta con llave desde el exterior y a pagó la luz dejándome completamente a oscuras y encerrado en aquel lúgubre sótano. Quedé completamente a oscuras encerrado en aquel lúgubre sótano. Mis manos me dolían, llevaba las esposas muy apretadas, mordían con dureza mi piel y era imposible poder quitármelas por mí mismo. La incómoda posición en la que me encontraba encadenado a la gruesa cadena que colgaba del techo me producía estar en una posición muy incómoda y mi pies estaban sujetos a las argollas. Gritar era imposible, sentía sus sucias bragas en mi garganta, me sabía fatal la boca, era repugnante el sabor y no había manera posible de escupirlas. Lo peor era mi culo, me ardía, era un brasero encendido sobre mi piel, le tenía completamente dolorido. Mi situación empeoró según iban pasando las horas y continuaba encerrado en el sótano, el dolor se intensificaba. Pasaron varias horas hasta que mi captora regresó de nuevo al sótano. Entró en el sótano y cerró la puerta quedando ambos encerrados dentro. Sin mediar palabra hacia mí comenzó a enfundarse de nuevo sus apretados guantes en sus manos. Parecía que sus guantes de goma iban a reventar de un momento a otro en sus manos de lo apretados que la quedaban, pero eso nunca sucedía. Terminó de ajustarse sus guantes en ambas manos y se dirigió de nuevo al armario. Agarró algo metálico que en un principio no pude observar que era, pero posteriormente averigüé que eran una grandes pinzas metalizas. Se acercó hacia mi agarrando las pinzas con una de sus manos enguantadas: - Me encantan estas pinzas. Producen un dolor indescriptible, no hay esclavo que no llore y suplique. Tu dijiste que aguantabas todo y te burlaste de mi, hoy voy a apretarlas más fuerte que nunca, seré más dura de lo habitual contigo - Me hizo aterrarme de miedo con sus palabras. Noté su mano enguantada sobre mis pezones. Agarró mi pezón y colocó una pinza sobre él. Sentí un dolor muy fuerte sobre mis pezón. Las pinzas eran de metal duro y apretaban con mucha intensidad. Posteriormente coloco la otra pinza sobre mi otro pezón. Ambas pinzas iban unidas por una fina cadena. El dolor era fuerte pero nada comparable con el dolor que sentí cuando apretó una ruleta que llevaban ambas pinzas , el metal se atenazó mucho más sobre mis pezones y sentí un dolor insoportable. El grito se hubiera escuchado en todo el pueblo pero su mordaza era muy eficaz y no se escucho el más leve sonido de mi boca. Sujetó con fuerza mi pelo y levanto mi cabeza de un tirón. - Ahora vas a llevar estas pinzas hasta que me plazca. Normalmente no acostumbro a dejarlas más de una hora pero contigo haré una excepción. Dos o tres horas te harán reflexionar sobre tu chulería. - Me dijo de forma muy seria. La señora agarró una pequeña cuerda y volvió a dirigirse hacia mí, mientras yo luchaba por el dolor que me causaban sus pinzas, eran muy dolorosas, insoportables, el dolor era tremendo. Agarró mis testículos con fuerza y comenzó a atarlos con la pequeña cuerda, colocó un pequeño gancho en el extremo de la cuerda, desconocía que pretendía pero pronto lo averigué. Colocó unas pesas en el extremo de la cuerda que ataba mis testículos, el peso hizo que estirase mis testículos y me produjese un dolor tremendo. Ahora aguantaba el dolor de mis pezones y de los testículos, era doble el dolor. La señora Pain se sentó en la silla que había en el sótano y comenzó a observarme con una sonrisa perversa en su rostro. Disfrutaba observando mi dolor, lloraba y lloraba, era insoportable el dolor de los pezones y los testículos. Ella se encendió un cigarro sentada en la silla y disfruto del espectáculo. Los minutos transcurrían y mi situación iba a peor, cada vez era más intenso el dolor, la señora no paraba de sonreír y emitir carcajadas. La señora estaba realmente disfrutando observándome. Transcurrió al menos una hora observando mi dolor, no se cansaba de mirar y disfrutar, era realmente sádica. Finalmente se levanto de la silla. - Es muy tarde, tengo cosas que hacer, pero no te preocupes, tengo una sorpresa para ti antes de irme - . Me dijo con una sonrisa en su rostro. Sacó de un cajón del armario algo muy diminuto que no llegaba a observar y saber que era. Se acercó con su mano cerrada y con algo en su interior. Se colocó detrás de mi y se agachó. Noté su mano enguantada cerca de mi ano, quedé atemorizado sin saber que me deparaba. Pronto quedo resuelta mi duda. - Tengo unos supositorios muy entretenidos. Se meten dentro de tu culo y al poco tiempo se derriten y sueltan una sustancia en su interior que provoca un dolor muy fuerte en tu ano, más que la pimienta. La última vez que los usé fue con un esclavo masoquista, y ¿sabes que?, lloraba de dolor. Esto te mantendrá entretenido hasta mi vuelta. Tengo unos asuntos que atender y me llevaran varias horas. - Quedé aterrado al escuchar sus palabras, ¿pretendía asustarme o de verdad eran tan dolorosos aquellos supositorios?, pronto lo averiguaría ya que introdujo dos supositorios dentro de mi ano. La señora se marcho del sótano dejándome nuevamente allí encerrado. Las pinzas en mis pezones me hacían un daño terrible, las pesas en mis testículos me producían un dolor de huevos bestial, el dolor era por partida doble. Pronto empeoró la situación, tal como me prometió la señora, los supositorios se deshicieron y comenzaron a soltar la sustancia de su interior. Mi ano comenzó a arderme por dentro, sentía fuego dentro de mi ano. Me escocía, ardía, me picaba..... Era una verdadera tortura. El tiempo pasaba muy lentamente, cada minuto parecía que había transcurrido una hora, era insoportable el dolor, nunca había llorado tanto en mi vida de dolor. Esta vez su ausencia fue mucho más larga, desconozco donde había ido pero me dejó allí encerrado con mi dolor. Comenzaron a transcurrir las horas y continuaba aguantando mi dolor completamente inmóvil y amordazado. Era una autentica pesadilla hecha realidad. Trataba de gritar pero era en vano, sus bragas no se movían ya que inflaban por completo mi boca y las notaba en mi garganta sin poder articular sonido. Solo podía hacer una cosa que era aguantar mi dolor inaguantable.Las horas comenzaron a suceder sin volver mi captora, suplicaba en mi interior que volviese y me librase de mi Continuará....... Si les gusta. Para cualquier comentario: sumisso22@yahoo.es

Autor: sumisso Categoría: BDSM

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NARCOSXXX

El nuevo perro

2019-11-06


Una mañana, estaba durmiendo en un nuevo cuarto que me habían preparado. Era una muy pequeña habitación con tan sólo un colchón en el suelo y un cubo en un rincón para mis necesidades. Una cadena larga estaba unida a una argolla de la pared y el otro extremo, a mi collar. Podía moverme pero no me permitía salir del cuarto. Además, habían desmontado la puerta, con lo que cualquiera que pasara me podía ver tumbado desnudo y con el culo vuelto a la puerta. Me desperté al notar unas sacudidas. Abrí los ojos y vi que la gorda estaba pisandome los riñones. Desde mi posición a nivel el suelo, podía verla desde abajo, con todas sus carnes colgando encima de mia. Soltó la cadena de la pared y estiró de ella. “Vamos, que Madex, (era el nombre real de mi Amo) quiere verte “. Me puse a cuatro patas, y fui detrás de ella. Me sacó al porche, vi que Madex estaba desayunando, le lamí los pies y puse mi cabeza en su rodilla. Me acarició y preguntó si tenía hambre. Le contesté con dos ladridos cortos asintiendo. Ella, me dejó en el suelo un recipiente con comida y otro con leche. Me incliné para comer con la boca, y al levantar el culo, le preguntó porque no llevaba el rabo. Ella dijo que se le había olvidado. Entonces, él pasó un dedo por las argollas que le colgaban de los labios del coño y estiró con fuerza, retorciendolos. Eran muy grandes y estaban muy dilatados. Se retorció de dolor mientras le decía “ la quiero siempre, con el rabo metido. Para dormir se lo sacas y al despertarse se lo metes. Luego te daré la forma que no se te olvide. Ahora, ofrece el culo que tengo algo nuevo para ti.” Ella se puso en el culo ofrecido y él sacó de una bolsa, algo de color rosa que me enseño. Era un rabo de cerdo con una bola hinchable. La metió y dejó fuera una pequeña pera con la que fue inflando la bola, hasta que ella se quejó. “siempre puesto y sólo yo o quien diga, te la puede quitar”. Parecía una cerda de verdad, con el rabo de cerdo saliendo del culo, y su enorme barriga y culo. Yo había terminado de comer y me llamó haciendo señal que le presentará el culo. Cogió mi rabo que lo tenía en la mesa y me lo metió no sin dificultad. Cuando estuvo dentro, dio unos tirones para asegurarse que no lo expulsaría. Satisfecho, se levantó y me dio unas palmadas en el culo. En ese momento, sonó un claxon en la puerta de entrada. “Ya están aquí “ dijo. Accionó el mando a distancia, entró un monovolumen del que se bajó el amigo de Madex que conocimos en la playa. Tenía buena planta. Con pantalones cortos de cuero, botas negras, y una camiseta de tirantes también negra. Se lo veía fuerte y musculado, aunque no tanto como mi Dueño. Abrió el portón trasero, e hizo bajar a un chico joven, que se puso a cuatro patas. Le enganchó una cadena al collar y vinieron hacia nosotros. Mi Dueño, fue a su encuentro, y se saludaron contentos, dándose un abrazo y vi que un beso en la boca. Hacían buena pareja, mi Dueño, más grande y con más carnes y peludo, llevaba una pantaloneta y algo de barriga, le asomaba. El otro más pequeño, pero más mosculado y muy moreno. Cómo estaban hablando, me acerqué a él moviendo el rabo contento y lamí sus pies. La cerda, hizo lo mismo pero no demostraba mucho entusiasmo. Cómo si recelara algo. Él se agachó a acariciarme y darme palmadas en lomo y culo. “tu perra está contenta de verme, mira cómo mueve el rabo”. A la cerda, no le hizo caso, pero le vio el rabo y se agachó a verlo bien. Dando unos tirones y comprobando que lo tenía bien incrustado. “Asi si que parece una auténtica cerda” comentó. Mientras, yo me acerqué al chico y le estuve oliendo todo el cuerpo, le oli el culo y le di unos lametones en el agujero. Bajé por su vientre, y vi que los huevos y el pene, estaban encerrados en una especie de jaula metálica que se los comprimía. Tenía un cuerpo espectacular, sin nada de grasa y piel morena. Y llevaba un bozal. Entonces, el amigo le alargó la cadena a mi Dueño. “ Bien, aquí tienes tu nuevo perro como te prometí” . Al oír eso, levanté la cabeza alarmado. Madex, me acarició la cabeza “ no te preocupes, seguirás siendo mi perra favorita”. Mi Dueño, lo atrajo tirando de la cadena y estuvo un rato, acariciándolo y palpandole todo. Se volvió a su amigo “ porqué lo tienes en castidad ? parece que está bien dotado”. “ Es muy caliente y siempre está excitado. Se masturba continuamente, incluso restregándose en mi pierna. Hay días, que para calmarlo, lo masturbo hasta seis veces y siempre suelta una gran cantidad de semen. Así que opté por ese sistema. Ya te dije, que era un buen semental. Y le pongo bozal, porque cuando está muy excitado, tira a morder ” “Bien, vamos dentro y lo examinaré con detalle”. Nos llevaron al salón y ellos se sentaron el sofá, delante de la mesa baja, donde yo mismo fui examinado el primer día. Lo pusieron encima de la mesa, con las cuatro patas bien separadas. “ ¿Hoy no se ha corrido todavía? Le preguntó. “ Si, esta mañana lo he ordeñado dos veces, para que estuviera más tranquilo”. Madex, llamó a la cerda y retorciendole un pezón, le dijo que se pusiera en pie, se lavara y prepara cena para dos y que la sirviera en el porche. Y volviéndose a su amigo le dijo “si no tienes prisa, te quedas a cenar y tenemos toda la noche para nosotros” “ Buena idea, tendremos tiempo para jugar con los a****les”. “De acuerdo, pues. Quítale la castidad y podré comprobar mejor sus genitales” contestó Madex. Le pasó las manos por el lomo y las patas. “Veo que lo tienes perfectamente depilado y la cabeza al cero. Eso me gusta, tiene un cuerpo perfecto y es jovencito. Quítale el bozal, quiero verle el hocico”. “ Espera que voy a por mí maletín” dijo el amigo y se levantó para ir al coche. Madex, me cogió la cabeza y la puso en su muslo mientras me acariciaba. “ Te gusta el perro? Creo que lo voy a comprar y así tendrás un compañero de juego. Y no te preocupes, no te voy a tirar a la calle, ni te voy a vender. Serás mi perra siempre.” Y levantándome la cara, me besó en la boca. Regresó su amigo con un maletín que parecía de cirujano. Ya lo conocía de otro día. Lo dejó en la mesa y sacó un abrebocas metálico. Se lo dio a Madex y éste, con una mano, cerró las narices el perro apretando fuerte y con la otra, le quitó el bozal. Cuando abrió la boca, le metió el aparato, y rodó la tuerca, dejando la boca abierta y sin posibilidad de morder. “ veamos el hocico”. Y metió dos dedos repasando sin mucho cuidado los dientes. El amigo, sacó el maletín una pinzas largas y aplanadas en los extremos. Le pinzo la punta de la lengua, y estirando la sacó de la boca todo lo larga que era. Madex, decía, “ buena lengua, color rosado muy sana y larga para lamer muy bien. Estirarla un poco más”. Entonces, metió los dedos hasta el fondo “ Profunda para tragar pollas grandes. A ver si le llego a la campanilla. Si ya la tengo.” En ese momento, el perro empezó a toser y atragantase, soltando muchas babas. Pero mi Dueño, no se ablandó y siguió con su exploración en lo más profundo del hocico. En ese momento, la mesa estaba llena de babas y mocos que le resbalaban por la cara. Al terminar, le cerró un poco el aparato. “Así descansa y no puede morder” dijo a su amigo dándole las pinzas. “ Sigamos”. Le cogió de los hijares y le dio vuelta, poniendo el culo ante su cara. Metió la mano entre los muslos, y cogiendo los testículos, los estiró y palpó localizandolos testículos y manoseándolo y apretando un poco, comprobó que estaban correctos. El perro gemía un poco. Desde mi posición, en el suelo, al lado de mi Dueño, podía verlo todo y vi que estaba empalmado. La polla, la tenía muy larga aunque no era gorda, y le goteaba. Seguro que a quien montara, le llegaba al fondo del recto. De nuevo Madex, lo cambió de posición, poniéndolo de lado. Le puso una mano bajo el vientre, y cogió la polla. Se volvió a su amigo “Ya está empalmado” “Ya te lo dije” señaló el otro. Madex, con dos dedos, le cogió el capullo y con la otra mano, cogió el pellejo y lo tiró hacia arriba. Y en ese momento, se corrió con un gran chorro de semen, que cayó en la mano de Madex y sobre la mesa que ya estaba muy sucia. Se la soltó y seguía saliendo leche. “ Menuda corrida, nada más cogérsela” El amigo le dijo, “ya dije que era muy lechero y siempre excitado. La mesa está muy sucia”. Mi Dueño, dijo que luego, lo limpiaría todo la gorda. “ Bueno pues vamos a seguir con lo más interesante.” Volvió a ponerle la culo delante de él y separó las nalgas. Pude ver que tenía un agujero rosado pero apenas se veía de lo pequeño que era. Madex, repasó con un dedo, la raja del culo y lo apoyó en el agujero empujando para meterlo. Le entró la punta del dedo y poco más. Su amigo, se levantó y mirando, le dijo “ Ya dije en la playa, que era virgen. Nunca lo han penetrado, ni siquiera yo. Lo guardaba por si algún sádico lo quería para reventarselo.” Madex le contestó “ Pues eso va a ser un problema, porque ya sabes que no me gustan vírgenes. Los quiero ya usados aunque no dilatados como mi perra”. “ Pues si te parece, (dijo el amigo) por el mismo precio, te lo puedo entregar desvirgado. Se lo puedo hacer yo si quieres” “ De acuerdo, si es así me lo quedaré. Vamos antes a tomar una cerveza que hace calor.” Le contestó. Y se levantó a por cerveza, alargando una al amigo. Le hizo una señal, al perro para que se tumbara y descansará un rato. También le quitó el hierro del hocico para que pudiera descansar. “ Ahora, está tranquilo, no morderá” dijo el amigo. Se sentaron cómodos a tomar cerveza y mi Dueño, me hizo subir al sofá y tumbarme boca abajo sobre sus rodillas. El culo, me quedaba vuelto hacia el hombre, y los dos, mientras bebían, me acariciaban. “ Me encanta el culo de esta perra, y el rabo le sienta muy bien”. Madre, le dijo que si quería, me lo podía sacar. Y el otro lo hizo tirando afuera. “ lo tenía bien metido”. Lo dejó a un lado y pasó meter un dedo suavemente en el agujero, y acariciarme los muslos. Madex, me separaba las nalgas para que el otro lo pudiera ver bien. “ Es verdad que no lo tiene muy dilatado, pero se nota que está follada. Me gusta”. Me acariciaron un rato, hasta que se terminaron la cerveza. “Bien, vamos a lo nuestro” le dijo a mi Dueño. Se levantó y se quitó los pantalones. No llevaba ropa interior, por lo que le pene, le salió enseguida. Lo tenía algo duro pero aún faltaba consistencia. Madex se lo cogió y confirmó que le faltaba dureza. Entonces me puso la cara delante de él diciéndome que la comiese. No se hizo de rogar, me la metió en la boca y empecé a comerla con ganas. Mientras, Madex se levantó y puso al perro en el suelo, con el culo levantado y las patas abiertas. En mi boca, la polla había crecido y ya estaba muy dura. La sacó y se le quedó pegada a la barriga de lo dura que estaba. Se le puso morada y parecía de metal. Era muy potente. Se puso detrás del perro y cogió un bote de lubricante. Pero Madex le dijo “ no lo uses. Quiero que la metas en seco y de un solo golpe. Quiero que su primera vez, la recuerde siempre de todas formas, espera un poco y se lo haré algo más suave”. Me cogió del collar y me puso la cara pegada al culo. “lámelo y pon saliva en el agujero” Así lo hice, lamí la raja y luego el agujero, procurando mojarlo con bastante saliva. Madex, se quitó la pantalones y mostró la polla tiesa en todo su esplendor. Se sentó en el sofá con las piernas abiertas sujetándose la polla. Cogió el lubricante y se tiró un buen chorro en la polla. Me dijo que me sentara en ella. Me senté despacio hasta que noté la punta que me entraba, seguí bajando y cuando noté que se me metía, su amigo m puso las manos en los hombros y me empujó para abajo, dejándome ensartado. No dolió mucho porque ya estaba acostumbrado, pero aún entraba justa. Madex me abrazó como otras veces y dijo que no me moviera. El otro, se puso de rodillas detrás del perro ya preparado, lo sujetó fuerte de las caderas, puso la punta en el agujero y con un empujón brutal, le enterró toda la polla. El pobre perro lanzó un aullido salvaje y empezó a chillar. Pero no tenía remedio para evitar la sodomizacion, y mucho menos la desfloración. El amigo de mi Dueño, lo tenía bien sujeto, y se lo follaba con fuerza. Al rato, bajo el ritmo, se la sacó por completo y la volvió a meter de golpe. Repitió está operación varias veces. Se volvió a Madex, diciendo,” así no te quedará dudas de que lo tendrás bien desflorando. Ya no es virgen”. En unos minutos, se pegó al culo del perro, y se quedó quieto suspirando fuerte. Se estaba corriendo, soltando todo el semen dentro del perro, que seguía llorando. En ese momento, Madex me mordió el cuello y sin soltar bocado, s apretó a mi. Noté el calor de su semen llenándome las entrañas. Javier, que así se llamaba el otro, aún estaba dentro del perro, mirándonos. Mi Dueño dijo que no me moviera. Su polla había perdido dureza pero aún la notaba. Hizo un movimiento hacia dentro y empecé a notar un chorro de calor dentro, se estaba meando en mis entrañas. Javier, salió del perro y m hizo abrir la boca, metió su miembro sucio de semen y restos del culo del perro y se puso a mear también. Yo tragué lo que podía. En ese momento, entró la cerda y de rodillas, se quedó mirando la escena. Madex le preguntó si la cena ya estaba servida a lo que ella contestó que si. Los dos habían terminado de mear. Me soltaron en el suelo y ellos se levantaron. Me gustaba ver sus pollas grandes colgando y goteando líquidos. Los veía muy poderosos. Madex, dijo “ quiero comprobar una cosa”, se fue hacia el perro, que estaba tumbado y le levanto el culo. Le metió un dedo y está vez no encontró resistencia. Probó con dos y aunque le costó algo, pudo meterlos. “ Bien, así es como me gusta. Luego se lo abriré más con mi polla”. Una palmada en las nalgas, mostró su conformidad. Se dirigió a la cerda “ saca a los perros a dar una vuelta por el jardín que se relajen, meen, coman y beban algo. Al nuevo métele por dentro del culo, una buena cantidad de pomada que le rebaje la irritación y cuando hayan comido, le pones el bozal al nuevo. Luego, los llevas al cobertizo y los metes a cada uno en una jaula. No es necesario que los laves, aún no hemos terminado”. Vamos nosotros, a tirarnos a la piscina y luego cenamos”. Se fueron los dos desnudos con sus pollas aún algo duras a refrescarse. Ella, nos puso las cadenas y nos llevó al jardín. Nos dio un paseo tranquilo, llevándonos hasta el campo de naranjos desde el que se veía la playa. Nos paró allí contemplando el paisaje, y vi como ella, separaba las piernas y de pié se puso a mear. Parecía una vaca por el enorme chorro que le salía y sus enormes carnes. Nosotros, hicimos lo mismo soltando una buena meada. A ella, le resbalaba la orina por los muslos. Se agachó a mirar la agujero del perro y le puso una mano en la nalga. En ese momento, el perro le tiró bocado a una pierna sin acertar. No quería que le tocaran más el culo. Ella sin pensárselo, le soltó una fuerte patada en los testículos que le hizo aullar y caer redondo. Ella no dijo nada, se volvió a agachar y descubrió el agujero. Pude ver que lo tenía rojo y estaba muy sucio. “ Vamos a arreglar esa irritación” dijo. Y tirando de las cadenas, nos llevó al cobertizo que yo había conocido. Una vez dentro, le puso el bozal, sacó un bote de pomada y untándose el dedo, lo metió dentro restregando lo bien. Le quitó la cadena y abriendo una jaula, lo empujó dentro de una patada cerrando la puerta. Me quitó también la cadena, y me metió en otra jaula. Me puso en el suelo un recipiente con comida y otro con agua. Miro al otro y le dijo que él no comía. Entonces se marchó, cerrando la puerta y apagando las luces. Después de comer, me tumbé y me quedé medio dormido. Al cabo de más de una hora, oí que se abría la puerta y entraban los dos Amos, seguían desnudos, pero se les notaba refrescados y contentos. Detrás venía la gorda. “Tráenos café “. Ella se fue y ellos se sentaron en el sofá. “ Bien,( decía Madex ) ahora quiero ver cómo el semental monta a mi perra” Entró la gorda y dejó el café en la mesita. “Saca a la perra y ponla en la tarima en posición de ser montada”. Me sacó de la jaula y me llevó hasta la tarima, me apretó la cara contra el suelo, y me separó las patas con el culo levantado. “ Suelta al semental “ le ordenó. Abrió la jaula y el perro, salió viniendo hacia mi. Ya tenía la polla tiesa. Javier, le dio unas palmadas en las nalgas, animándole “ Vamos, ves a la tarima, tienes a la perra para ti. Móntala y llena su coño de leche”. Habían encendido las luces de la tarima y puesto marcha las cámaras, por las pantallas, podía ver cómo venía hacia mí, muy nervioso. Me cogió de las caderas y empezó a empujar. Tan nervioso, que no acertaba con el agujero. La gorda, se la cogió, puso la punta en la entrada y enseguida se dio cuenta que la tenía en posición y dio un empujón. Metiéndomela. No me dolió, ya que la tenía delgada, pero era muy larga y con los empujones, me llegaba al fondo del recto, lo que era muy m*****o. Se movía como un histérico, gruñendo y follando fuerte. Al rato, Se quedó muy quieto y apretado a mí, me pareció notar que se hinchaba la polla y empezó a correrse, manteniéndola bien adentro. La cantidad y el calor de su leche me parecía que me estaban metiendo una lavativa. Cuando terminó, se tumbó sobre mi lomo cayéndole la baba por los orificios del bozal. Por una pantalla, vi se me acercaba Javier, con la polla tiesa. Dio un empujón al semental, le sacó la polla y sin aviso, me penetró de un golpe. Esta la noté más, era más gorda. Y follaba duro. Yo me caía al suelo, pero la gorda, se puso en mi cabeza, y me sujetó por los hombros. Me follaba con rabia. Un momento que pude ver la pantalla, vi que mi Dueño, estaba a mi lado cogiéndose la polla dura y gorda como no la había visto nunca. Por fin, Javier se corrió, llenándome más de semen. Se apartó y en pocos segundos, tenía a Madex metiéndomela. Ahora, dolía, siempre entraba muy justa. No follaba con rabia. Pero no daba pausa. Sacando y metiendo hasta el fondo. Tardó quince minutos en correrse, llenándome también de leche. "No te muevas de donde estás, sigue con el culo expuesto" me dijo mi Dueño Se sentaron los dos en el sofá, con las pollas morcillonas y sucias de restos de los culos y su leche. El semental, tumbado a los pies de su anterior Dueño, se quejaba. Javier, sin dudar, cogió la polla de mi Dueño, quien se hechó hacia atrás, para facilitarselo. "Tienes un buen aparato, te envidio. Se te ha quedado pegajosa de los culos de estos a****les y de nuestra leche." Hizo una seña a la gorda "limpianos", ella sabia lo que queria. se arrodilló delante, entre las piernas, y con la lengua, limpió las dos pollas. Javier, se dirigió a mi Dueño. “si te parece, me prestas a la perra y me cobro en carne el resto que me debes por el semental”. Madex, se mostró de acuerdo y me acarició la cabeza. “ lo siento “ me dijo. No me dejaron descansar. Le dijo a la gorda, “ tumbarla en la mesa boca arriba, y sujeta la bien.” Ella me arrastró y me subió a la mesa. Yo notaba que se me escapaba la leche a borbotones. Ella me ato fuertemente con las correas. Javier, me flexionó las piernas por las rodillas, dejándolas muy abiertas, como si fuera a parir. “ no le veo bien el ano, se lo tapan los testículos que le cuelgan. Tiralos hacia arriba” le dijo a la cerda. Esta, cogió un cordel y me los ato por un extremo y el otro, lo sujetó al collar, tirando fuerte. Mientras hacía esto, le cambió la expresión, le noté una sonrisa maliciosa. Le dijo Javier que ahora sí veía bien el ano. Abrió el maletín y le dio a ella una bola de goma con unas correas. “Amordázalo” le dijo. Ella me metió la bola entre los dientes y la sujetó con las correas. Empecé a asustarme. Mi Dueño, estaba junto a mí y le miré con miedo y ojos llorosos. Me acarició la cabeza. “ No tengas miedo y relájate. Te dije que habías subido de categoría y por eso te someteré a dilatación anal leve, no mucho, porque ahora tengo un perro más cerrado. Pero también has subido un nivel en los castigos o torturas y de eso se encargará, desde ahora mi amigo que es un experto. Pero no debes tener miedo”. Sus palabras no me sirvieron de consuelo. Entonces, su amigo, sacó el maletín una bola metálica bastante gorda, que procuró que yo viera bien. Esa bola llevaba un cable negro y fino. Me miró el ano y se dirigió a Madex “Con la cantidad de leche que le hemos metido no necesita lubricante”. Lo que hizo que la gorda y mi Dueño se rieran. Hizo una comprobación, metiendo dos dedos y ni los noté. Me puso la bola en la entrada y empezó a empujar. Tuvo que hacer fuerza para meterla, pero al final, lo consiguió, haciéndome daño. Sacó, entonces, otro cable que tenía en la punta una pinza metálica pequeña, que conectó a un aparato. Hizo lo mismo con la cable de la bola que tenía metida. Me admiré de que su rostro, no mostraba ninguna expresión. Se mostraba frío e impasible, como un profesional. Lo que si vi es que su pene estaba erecto. Yo sabía lo que me iba a hacer, y volví a mirar a mí Dueño con ojos suplicantes, pero se limitó a acariciarme la cabeza. La gorda tenía una expresión risueña y satisfecha. Javier me sujetó la pinza del otro cable en un pezón, y se puso a manipular el aparato. En seguida, noté una descarga que no dolió pero muy incómoda. Le siguió otra más fuerte que me hizo temblar. La siguiente, me hizo rugir e intentar soltarme, cosa imposible. Me quitó la pinza del pezón, y la puso en el pliegue del ombligo. Con tres descargas más, me puse a rugir y sudar a chorros. Intenté hacer fuerza con las tripas para expulsar la bola. La voz fría de Javier, me advirtió que era inútil, la bola era gorda y no podría deshacerme de ella. La cerda, se había puesto disimuladamente, una mano en el coño y se estaba masturbando. Volvió a quitarme la pinza y estirando del pellejo del pene, me la enganchó allí. Las siguientes descargas, fueron fuertes y noté más dolor por el sitio donde me había enganchado la pinza. También me ardía el recto. Me movía con desesperación y sudaba a chorros. Noté que me estaba meando. Por fin, desconectó el aparato y me quedé desmadejado. Tirando del cable que me salía del ano, intentó sacar la bola que costaba sacarla. Cuando asomó un poco, metió dos dedos y enganchandola la sacó y empezó a salirme todo el semen y líquidos que tenía dentro. A una señal de Madex, la cerda, me pasó un trapo mojado por la cara y todo el cuerpo. Después de pasármelo por el ano, me soltaron. No podía mantenerme en pié. Fue mi Dueño, quien me cogió casi en brazos y se sentó en un sillón, manteniendome sobre sus rodillas y apretándome contra su pecho, me pasaba la mano por todo el cuerpo para consolarme. No sé porqué pero le lamí el pecho sumiso y entregado. Seguiré...

Autor: siervamadura Categoría: BDSM

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¡Ya no soy tu puta!

2019-10-12


Cuando se enteró que me casaría con Lety, su actitud cambió, pasó de ser muy amable y hasta zorra conmigo a no hablarme e ignorarme, yo al principio creí que eran celos tontos, ya que, aunque ella estaba con su pareja, seguíamos teniendo sexo, pero cuando le dije que me iba a casar ella cambio conmigo. Una noche la fui a visitar ya que tenía unas chamarras mías, así que, aunque se negó al principio, me dejo entrar por ellas. L: Esto no puede seguir así, ¡no te eh hecho nada! H: ¡Ya déjame en paz, eres un traidor abusador y todo lo que termine en or! L: ¿Es en serio? ¡Pero tú y yo sabíamos que era solo sexo! H: Si, pero abusaste de mí, mientras estaba con otras me venias a dar a mí, ¡que asco! L: Pero no recuerdo que eso te molestara, además tu nunca dejaste a tu amor, ¡jajá estamos a mano! ¡Ella, se lanzó hacia mi dándome de manotazos, yo solo me cubría la cara, también me lanzaba de patadas, o solo le tapaba sus golpes y los esquivaba! L: ¿Hillary que te pasa? H: ¡Te odio, te odio! ¡Y pensar que me metía tu cosa a mi boca! L: ¡Pero eso te gustaba nena! H: ¡No me digas nena maldito! Ella se puso más loca, así que tuve que empezar a tratar de pararla, no quería usar mucha fuerza para lastimarla, solo la abrazaba, ella se movía como lombriz, me mordía la mano, los brazos, me arañaba, ¡me daba patadas tipo caballo! Poco a poco subió la intensidad de la disputa, insultos y más insultos de ella hacia mi persona retumbaban la casa, fue entonces cuando sentí como sus nalgas se meneaban en mi pene, el masaje que me daba cuando forcejeábamos me comenzó excitar. Llegamos hasta el cuarto, mientras seguimos forcejeando mis manos ya pasaban por sus piernas, sus tetas y sus nalgas, mi verga comenzó a ponerse dura, sus movimientos me demostraban que me sentía y le gustaba, la arrinconé en la pared y comencé a acariciarla y besarle el cuello. Con fuerza le bajé la licra que traía puesta, comencé a apretarle sus nalgas con mucha fuerza, se las lamia y mordía fuertemente, ella me jalaba el cabello y me golpeaba la cabeza, yo la tenía durísima, le daba de nalgadas tan fuerte que se le pusieron rojas, ella me arranco la camisa y comenzó a morderme el pecho y el estómago, lo mordía tan fuerte que me lacero mis pezones, la avente a la cama quitándole la blusa y mordiendo sus pezones, ¡me jalaba el cabello y me mordía las orejas! H: ¡Desgraciado! L: ¡Puta! Me saque la verga que ya estaba dura, le jale el cabello y se la metí en la boca, le apretaba fuertemente el cabello mientras le follaba su boca, le daba de cachetadas, me mordía un poco la verga, eso me ponía a mil, también me arañaba las nalgas y las piernas. ¡La avente y le levante las piernas rompiéndole la tanga, con violencia la penetre, le apretaba las nalgas y el cabello, me mordía el cuello y los hombros, mis movimientos eran bruscos, mi verga entraba muy fuerte, le mordía sus muslos y sus tetas, que placer! H: ¡Ah! ¡Dios, infeliz que eres! L: ¡Soy infeliz, pero tú eres mi puta! ¡La puse en cuatro y se la dejé ir hasta el fondo, le jalaba el cabello con las dos manos, ella casi chocaba con la luna de la cama, sus movimientos eran riquísimos, sus nalguitas todas rojas ahora recibían golpes de mis manos! H: ¡Ah, así papi, así! L: ¡Toma puta, tómala! H: ¡No soy tu puta! L: ¡Si lo eres y lo sabes jajá! Me acosté y la puse a que me cabalgara, lo hacía de una forma muy rica, me mordía y arañaba tan fuerte que empecé a sangrar ligeramente, yo la mordía y su piel inmediatamente se puso morada, sus movimientos eran descomunales, ella ya llena con mi sangre se lamia los dedos, eso me puso a mil, ¡la acosté en la cama y le levante las piernas poniendo sus rodillas en su frente y se la empecé a meter en el culo! H: ¿Que haces? ¡Ahí no! L: ¡Cállate perra, tu eres mi puta y yo decido como te cojo! H: Augh! ¡Me duele, me duele! L: ¡Toma puta, que rica eres, extrañare tu rico cuerpo, uf, extrañare lo puta que eres! H: ¡Ya! ¡No soy tu puta! ¡La cargue y camine con ella en mis brazos mientras le seguía partiendo el ano, fluidos empezaron a salir de ella, mis dedos apretaban brusco su clítoris y mi verga seguía haciendo ancho su culo! ¡Regresamos a la sala y en su sofá la empine, le puse las manos atrás como si la fuera a arrestar y empecé a metérsela fuerte en su culo, al mismo tiempo le daba de nalgadas y le jalaba fuerte su cabello, sus gemidos y gritos de dolor me excitaban más, en un acto de desenfreno comencé a golpearle las costillas, eso hacía que se moviera más rico! H: ¡Eres un patán! L: ¡No llores y gózala! H: ¡No soy tu puta! L: ¡Tu cuerpo dice lo contrario! De tanta fuerza la tiré en el sofá y yo caí encima, sin sacársela comencé a morderle la espalda y apretársela bruscamente, esta sesión masoquista estaba a tope, ella se volvió a escurrir, ¡su segundo orgasmo fue más ruidoso! Me di cuenta de que ya tenía muchos moretones, sobre todo en las nalgas, pero aun así me seguía pidiendo verga, sus movimientos y los míos me aceleraron y terminé dentro de su culo. ¡Mi leche se lo llenaba mientras ambos gemíamos de placer! H: ¡Luis! ¡Eres un maldito! L: ¡Nunca te olvidare nena! Terminamos exhausto y adoloridos en el sofá, al vernos todos lastimados lacerados y con moretones, ella con lágrimas en los ojos me corrió de su departamento, la mire y le di un beso muy rico! y esa fue la última vez que tuve contacto con mi antigua jefa, pero les traeré más anécdotas de mi vida, de nuestra vida! lf065347@gmail.com

Autor: Esposos(LyL) Categoría: BDSM

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NARCOSXXX

Dolor y placer

2019-10-11


La dominación de mi amante sobre mi me impide pensar si esto es correcto, pero no puedo negarle cualquier cosa que él me pida. Soy suya. Y ahora, soy de ustedes. Tengo un amante del otro lado del mundo. No me pregunten cómo nos conocimos, porque pensarían que esto es un cuento fantástico. Este amante que apareció de repente, me mostró otra cara del placer: el BDSM. Un día se acercó a mi cuerpo y se apoderó de mi mente. Abrió mis ojos por primera vez y me reconocí como una sumisa sin saber cómo fue que llegué a sus pies. Sólo sé que no podría renunciar a él y la forma como domina todo lo que yo pretendía conocer. Cuando nos conocimos, me miró fijo y supe entonces que no había marcha atrás. Soy suya desde entonces. Me poseen las manos correctas, esas que tanto anhelaba mi cuerpo encontrar. El me consiente como a una reyna y me somete como a una esclava. Eso soy para él. Cuando nos vemos, me descalzo de mis tacones ejecutivos, tiro en el piso mi traje de oficina y de rodillas acepto sus azotes, y la forma feroz en que amarra mis brazos y piernas. Sólo las mujeres de alma oscura y blanca sonrisa pueden entender de lo que hablo. De ese gozo al sentir la cuerda prolongar nuestras extremidades. Esa venda tapando los ojos, excitando los otros sentidos. Y para ese momento, sólo han iniciado los juegos previos. Mi amante es un maestro en el uso de los juguetes sexuales. Nuestros encuentros siempre llevan un artículo de estos, que él, fascinado, introduce en mi boca o en mi sexo. Jadeo de placer y dolor, me humedezco con más y más intensidad mientras la saliva escurre por las comisuras de mis labios. Suplico por más y él siempre premia mi resistencia aplicando más dolor a mi cansado cuerpo. Resistir para él es mi ofrenda de adoración hacia el gozo que me proporciona. Este hombre que me ha hecho una sumisa por elección, tiene formas de torturarme incluso cuando él se ha ido. Un mensaje al móvil me hace temblar de excitación cuando veo que es él quien escribe. Instrucciones claras de lo que debo usar y lo que debo hacer. Muerdo mis labios, sonrío nerviosa. Debo aparentar que nada ocurre, sin embargo mi sexo responde ansioso por cumplir con sus deseos. Atender sus órdenes me trajo aquí para contarles. Dejar testimonio del placer que me provoca, del poder que ejerce en mi. En su último mensaje ha sido claro en sus deseos: me ha ordenado que use uno de sus regalos: un cilicio que no es otra cosa que un cinturón con púas que atormenta la piel de quien lo porta. Sus instrucciones son colocarlo muy cerca de mi sexo y caminar sin ropa interior hasta llegar al trabajo, donde debo buscar un lugar público para tomarme una fotografía. Ser su esclava exige de mi total sumisión pero también una mente creativa para cumplir lo que él desea; él juega con mi mente, porque además del placer por complacerlo, es el reto a cumplir eficazmente mi trabajo. Soy una perversa ejecutiva. Esta mañana ajusté el cilicio a mi pierna derecha, me puse una falda holgada y tacones. Llegué al edificio en que trabajo y elegí las escaleras como escenario de mi castigo. Mi corazón, acelerado por el riesgo de ser descubierta, latía a mil. Es un edificio de varias oficinas y ese es justo el horario de la entrada para la mayoría del personal. Demasiado arriesgado, pero era ahora o nunca. Vi que nadie subía ni bajaba, así que levanté mi falda intentando darle a mi amante una visión que lo excitara también a él. Misión cumplida. Le envié la foto de inmediato, él no es un hombre al cual me guste hacer esperar. Me quedé ahí, viendo fija la pantalla del móvil esperando su respuesta; se conectó al poco tiempo y recibió mis mensajes. Estaba tan excitada que no pude evitar masturbarme recargada en el escritorio. Ahogué el grito de placer que estas situaciones me provocan. Me excita también pensar que él me observa desde lejos, sin inmutarse. Gozo arrastrándome hacia él para recibir sus azotes físicos o mentales. Un par de horas más tarde recibí un premio de su parte: un mensaje donde me llamaba “guapa” y me autorizaba a quitarme el cilicio que para ese momento ya había rasgado mi piel dejando marcas. Respiré aliviada. Que me levante el castigo era señal de que la foto le había gustado. Pero el castigo continuaba. Un segundo mensaje suyo me indicaba lo que ahora debía hacer y es ésto que hago ahora: contarles y compartirles esta imagen (que espero puedan disfrutar). La dominación de mi amante sobre mi me impide pensar si esto es correcto, pero no puedo negarle cualquier cosa que él me pida. Soy suya. Y ahora, soy de ustedes. Al menos en este relato, en esta imagen, en la mente de cada quien. (claudia_ramirezj@hotmail.com)

Autor: Chiquita Categoría: BDSM

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Ballbusting vs bullying (madre e hijo vs abusones)

2019-09-25


Un adolescente gordito, feminizado y fofo es victima de bullying por unos jóvenes abusadores de 18 años. Su madre le llevará a unas clases de defensa personal para mujeres, impartidas por una amiga suya. (Ballbusting H/M y M/M, Fetichismo de Pies femenino, Relación Erótica Madre Hijo, Sadomaso) Lucas es un chico gordito de aspecto demasiado aniñado para sus 18 años de edad, porta unas gafas que le confieren un aire de empollón y una cabezota redonda. Carece de formas masculinas tapadas no es obeso, pero si demasiado gordito, blando y parece un amorcillo angelical, sólo le faltan las alas. Las chicas desde luego no se fijan en él, pero para su desgracia quienes si se fijan son los abusadores de la secundaria, expertos en bullying con Lucas y otros chicos similares. Tampoco es que él mirara mucho a las chicas, su aspecto infantil se correspondía con su inmadurez; su mundo pertenecía más a la infancia que a la adolescencia. Sus amigos, todos frikis, no le podían ayudar demasiado porque solían ser también blanco de las iras de los abusones, aunque de manera más esporádica que el pobre Lucas. En general, el chico solía callarse las humillaciones y tardó mucho en confesar a su madre que era victima del bullying. Una día la cosa fue ya muy violenta pues le pegaron muy fuerte unos colegiales abusadores de dieciocho años y tampoco renunciaron a las humillaciones de siempre. Le hicieron sangrar la nariz y le lesionaron un brazo, al margen de puñetazos en el estomago y una patada en la cabeza. La madre puso el grito en el cielo, denunció al colegio, a los abusadores y al susum korda. Pero la cosa tenía mala solución. Descartó la opción de cambiarle de colegio dado sus pocos recursos económicos y que el curso estaba ya muy avanzado. Y lo peor es que los demás colegios eran aún más peligrosos. La solución que tomó es llevar a su fofo hijo a las clases de defensa personal para mujeres que una loca amiga suya departía en el centro. Para Lucas la solución fue humillante, pues no le apuntó a karate o taekwondo, sino a unas clases para cuarentonas, cincuentonas y marujas con mucho tiempo libre. Y es que a Inma le daba miedo que también le pegaran en karate otros chicos. La profesora Martina es una mujer pequeña y rubia pero de tensos músculos. -Mira Inma, al niño no lo puedo incluir en las clases porque son para mujeres pero no lo voy a dejar tirado. Cuando acaben las clases de mujeres le enseño durante una hora a él solo. -Eso estaría muy bien –respondió la madre aliviada. -Si quieres puedes participar tú. -Me gustaría también aprender- se iluminó el rostro de Inma. Lucas puso mala cara, al ver que su madre también iba a participar, pensó- Vaya marujada de clases, me van a partir la cara cuando vuelva al colegio. Llegó el día de la primera clase, Martina vestida con protectores se acercó y les dijo; -Quitaros las deportivas. Inma y Lucas se descalzaron, Martina notó un olor fuerte y pensó en el chico, pero en seguida se dio cuenta que el olor se acentuaba cuando se acercaba Inma. -Lucas ponte esto- dijo la profesora. -Qué es esto… -Es un protector para tus testículos. Lucas abrió los ojos y empezó a pensar que igual la clase no era tan marujada, cualquier niño sabe lo que duele ahí un golpecito, aunque Lucas no sabía ni la mitad y lo iba a aprender allí. -Ay por favor Martina, ten cuidado. -Tranquila, que no va a pasar nada, tiene que aprender. Lucas era tan torpe que no supo ponerse la coquilla. Inma se agachó hacia su hijo y se la puso. Lucas se sintió muy avergonzado delante de Martina, quien pensó que Inma trataba a su hijo como un bebe y empezó a entender como se había convertido en una nenita gordita. -Mira te voy a dar tres reglas que no debes olvidar nunca para ganar una pelea. Tienes que golpear en tres puntos a tu rival; en las pelotas, en los huevos y en los cojones. Tanto el niño como su madre se quedaron petrificados. La madre le dijo a la profesora; -Pero Martina, eso es todo lo mismo, no? Los testículos. -Pues ya has aprendido la primera lección-aseguró la profesora añadiendo; -En un arte marcial se aprende a pegar en todos sitios y de todas maneras, pero esto es defensa personal y tú tienes prisa de que tu hijo salga vivo de clase, pues en unas semanas lo mejor es que aprenda a cascar nueces y tendrá posibilidades de vencer. Nos remitiremos a eso y basta, por otra parte es la piedra angular de la defensa de la mujer. -Pero son unos chicos muy fuertes y grandes.- se quejo el imberbe gordito. -Nada, con los huevos no se hacen pesas, le duele por igual al grande que al pequeño. Si te pegaran mujeres estaría más preocupada pero como me has dicho que tus agresores son patéticos machitos no habrá problema, además si se lo haces a uno o dos, los demás se acojonaran y no te harán nada. Confía en mí, sé de lo que hablo. Pasaron 2 semanas de clases, a sesión por día, madre e hijo aprendieron a patear, dar rodillazos, puñetazos y todos los golpes habidos y por haber en las joyas de la familia. Sólo combinados con alguna patada en la cara cuando el tipo queda arrodillado. La madre, aprovechando la coyuntura hacía algunas bromas que no hacían mucha gracia al adolescente; “vamos hijito que toca clase de hacer tortilla”. El chico era algo torpe, pero al menos ahora se había mentalizado y su madre Inma lo hacía sorprendentemente bien. Inma es una mujer atractiva; es algo redondita pero no gorda, mantiene mejor forma que su hijo, es mazacona, algo de sobrepeso pero dura, pelirroja con rizos grandes y caídos a los lados y en el flequillo. Tiene 46 años y pecotosa, sus pies son muy blancos y tiene los talones rosados. Martina se había fijado, porque era lesbiana y la única parte desnuda de Inma en las clases que ella podía ver eran sus pies. Una de las cosas más efectivas pero ridículas que habían perpetrado Martina e Inma era ponerse un colgajo en la cintura con dos huevos cocidos dentro de una media imitando la altura natural de los testículos. Según Martina, el éxito consistía en que después de aplicar cada técnica comprobar que dentro de la media los huevos estaban rotos-“Estan chafados, buen trabajo”. “Excelente los reventaste” “Lástima estén cocidos hubieran hecho una buena tortilla”. La clase estaba llena de huevos cocidos. Comienza una técnica; Inma se acerca a su hijo con la media y dos grandes huevos cocidos colgando de su entrepierna y trata de agarrar y pegar a su hijo. Grita Martina; -Rodilla, rodilla, rodilla! Lucas pega tres rodillazos en los huevos cocidos. Inma se lleva las manos simulando que le duelen los testículos. -Pégale en la nuez. Lucas le pega en la nuez a su madre. -Métele los dedos en los ojos. Lucas toca los ojos de su madre pero sin apretar. -La espinilla!! Lucas pega una patada en los protectores de la espinilla de su madre y ésta abre las piernas. -Ahora los cojones, con el pie!-ordena Martina. Lucas pega una patada en los huevos cocidos de su madre. Le han enseñado a doblar los dedos los pies para patear sin hacerse daño en ellos. La madre metidísima en el papel se agarra la bolsa y cruza los ojos provocando la risa de Lucas y Martina y cae redonda al suelo simulando la farsa. Después las dos mujeres aplauden y el adolescente feminizado va tomando confianza. -Ahora tú Inma. Técnica siete.- Indica la profesora. Lucas se acerca muy protegido por su supercoquilla que la lleva por fuera y es enorme. Inma vestida con su chándal y descalza anda llevando un bolso, su hijo se acerca y tira del bolso. -Palanca con el brazo ajustando el bolso y flexiona rodillas!!!-Grita Martina. Lucas no puede tirar. -Vamos Lucas haz fuerza- El adolescente hace fuerza y claro se flexiona y descuida. -Ahora Inma, los huevos,! Inma pega una patada en los testículos a su hijo. -Los huevooos!! –Eleva más la voz Martina Inma pega otra patada aun más fuerte a los genitales. -Los huevooooooooos!!!!!!!!!-Grita ya como una posesa la profesora rubia. Ima pega un superpatadón final a la ingle de su hijo y la coquilla sale volando. -Aaaaaaaaaaaah- grita el adolescente gordito- Mama, Mama!!!!!! -Ay madre, que soy yo, que lo he dejado sin carnet de padre- y muy preocupada corre hacia su hijo. El niño fofo está en el suelo con las manos agarrándose el paquetillo, la madre se acerca a él, para colmo a ella le huelen bastante los pies, algo que a Lucas siempre le ha perturbado. -Joder Inma es que pegas unos patadones que son de cinturón negro tercer dan. En principio con la coquilla no tendría que haber problema, al igual que no lo ha habido en estas clases, pero, claro, pegando tan fuerte… Inma se tumba en el suelo donde su hijo llora de dolor, ay, ay, ay. -Qué hacemos- pregunta la madre preocupadísima. -No podemos hacer mucho, la buena noticia es que la coquilla paró lo peor del golpe y no tendrá secuelas graves, la mala es que va a tener un dolor de cojones (nunca mejor dicho) unos buenos días y tendré que comprar otra huevera y son caras…en fin… -Te duele mucho mi hijito? -Ay si. -Voy a mirarte a ver. Inma le quita el pantalón a su hijo y le baja los calzoncillos, el chico se ruboriza un poco, pero es tal su dolor que le preocupa menos ser visto por su madre y por la profesora Martina, que la duda de perder algún testículo. Inma explora los testículos de su hijo con sumo cuidado, están algo hinchados. -A ver, A ver…-Se acerca Martina.- Bah esto esta bien, no hay ninguna rotura ni nada, y conozco las coquillas que utilizamos llevan plomo, no le va a pasar nada. -De verdad? Pregunta Inma preocupada. -Si mujer, si quieres llévale al medico pero tengo mucha experiencia en lesiones en las pelotas, veinte años de profesora de defensa personal. Está bien. Mira, Lucas, tú agárrate las pelotas y salta, da saltos para que se te baje el dolor que te ha subido al abdomen, verdad. La historia es que el dolor baje a donde nació; a las pelotas. Y así se irá antes esas ganas de vomitar. El chico se levanto y comenzó a saltar como pudo, pero se hizo más daño al golpearse sus testículos entre ellos. -Ay ay ay –gritaba Lucas. -Pero chico, te dije que te agarraras las pelotas para protegerlas! Mira que sois brutos los chicos, y lo peor es que no os lo podéis permitir teniendo esas cosas tan débiles entre las piernas. Inma torció la boca pensando que se había pasado, se miró el pie y pensó “yo no puedo tener tanta fuerza en mis patadas ni en mis pies, será más la fuerza que hay en mí que desconocía o es que los testículos de los hombres aún son más débiles de lo que ya de por si pensaba? De vuelta a casa, tras consultar a una doctora y quedarse más tranquila por un diagnostico óptimo, Inma le dio a su hijo una crema antiinflamatoria y le dijo que se la aplicase, pero al chico le dolía y le daba miedo toquetearse y así la crema no penetraba. -No te preocupes bebé, yo te lo aplico, abre las piernas. Lucas abrió las piernas y su madre le aplicó la crema masajeando los habitualmente pequeños testículos de su hijo que ahora se veían más grandes por la inflamación. -Mira así, poco a poco, empiezo suave, -Ay ay ay -Y ahora un poco más fuerte para que penetre -AY AY AY -Venga que ya está, ahora suavecito. De repente y sin poder evitarlo, el aséptico (sexualmente hablando) Lucas, no pudo evitar tener una erección, su pene aún del todo no desarrollado como hombre tuvo una erección pequeña que dejó a su madre un tanto avergonzada y sorprendida, incluso en cierta medida excitada. El chico se dio cuenta y miro para otro lado cerrando los ojos. Ella comprensiva, intentó quitarle hierro al asunto. -Ah creo que ya no tenemos que preocuparnos. -De qué mamá? -Mira te lo voy a explicar, no solo estaba preocupada porque se te chafase uno de tus huevitos, sino que a veces, aunque el aspecto sea bueno, una patada puede romper algunas venas y partes y puedes quedar estéril, no tener hijos, o incluso quedar impotente, es decir que no vuelves a hacer el amor nunca más.Lucas abrió los ojos con miedo. -Pero todo eso con sólo una patada? Imma cerró la boca y afirmó con la cabeza expresando resignación. -Sí hijo, es el pago por ser hombre y ser más fuerte muscularmente que la mujer, a cambio la naturaleza os puso los huevos tan frágiles. Pero piensa que es justo porque sino todas las mujeres estaríamos totalmente perdidas solo por tener menos fuerza. Tú, por ejemplo, no quisieras que un hombre pudiese apalizarme y violarme y yo ser sometida solo por tener menos fuerza, verdad? -No mamá. -Pues gracias a esa enorme y patética debilidad de las pelotas, yo puedo tener una posibilidad para sobrevivir y no ser sometida. Y ahora tú tendrás igualmente esa posibilidad de defenderte de alguien más fuerte. -Sí –sonrió el chico. La madre terminó unas suaves caricias con los restos de crema sobrante sobre los testículos de Lucas. -Ya está, ahora a la camita y a descansar. Inesperadamente, Inma no pudo evitar dar un tierno beso en los testículos a su hijo que ella misma había dañado. Lucas sintió un placer irremediable y volvió a empalmarse. La madre lo vio y abrió los ojos. -Vaya, vaya, nueva prueba de que tus pelotas están perfectas, guarda el amiguito para las chicas. Y la madre le dio una palmadita en la punta del capullito a su hijo. Y éste se dolió. Aaaaay. Inma se levantó del suelo y se fue rápida sonriendo. Lucas desde el suelo vio los pies descalzos y sonrosados de su madre pasar cerca de su cara y le vino cierto olor, recordó que las primeras erecciones que tuvo en su vida fueron con su madre de forma inesperada y tuvieron que ver con el olor de los pies de ella, cierto día que vinieron de una larga caminata y se quito botas de montaña, con un fuerte olor a pie femenino, tan blanco como un queso fresco. Lucas se fue a la cama y a pesar del dolor, no pudo evitar masturbarse pensando en su madre y en sus pies, está vez ya no sólo era su olor, si no que el bonito pie de su madre de uñas pintadas con dibujitos de flores tan femeninos le había provocado semejante dolor en las bolas. Lucas se corrió, fue la mejor paja de su vida, sintiendo un calor y placer que jamás olvidaría. Algo había cambiado en él aquel día, desde entonces su sexualidad se había acendrado hasta llenar su vida. Lucas y su madre habían trazado un plan. Un día en el descanso de las clases, Lucas se acercó a los chicos mayores de dieciocho años y se dirigió al líder; -Si me vuelves a pegar haré que lo pagues de verdad, ya no vamos a denunciar más, tomaremos otras medidas, ballbusting vs bullying. -Me estás amenazando, gordita. Mira que eres blanda, haz ejercicio y pesas, Rosie O Donnell. Todos se echaron a reír. -Bueno ya estás avisado -le contestó Lucas y se volvió seguro. -Vas a permitir eso Raúl¡ dijeron los abusadores. De repente Raúl se levantó tenía ya cuerpo de hombre a sus dieciocho. Mide 1’85 y exhibe duros músculos. Los otros chicos son recios y fuertes aunque no tan prominentes como su líder. Lucas tomó el móvil y envío un sms a su madre, que llevaba toda la mañana en la sala de esperas del instituto y bajó corriendo. Chicas y chicos rodearon a Raúl y Lucas. El abusador se dirigió hacia Lucas y lo empujó. La madre llegó y se quedó silenciosa detrás de los chicos que gritaban animando a uno y a otro. Raúl tomo al chico del pelo y lo levantó del suelo, los pies de Lucas dejaron de tocar suelo y Raúl con fuerza salvaje lo elevaba más y más. El chico creía que iba a perder la cabellera. Jesica la chica chulita de clase y novia de Raúl se excitó comprobando como su macho agitaba y zarandeaba al gordito aniñado e imberbe como un pelele. Inma miró con pena, sin embargo, tras unos instantes tornó su rostro con agresividad y gritó; -Lucas, técnica siete¡¡¡ El chico miró a su madre y mientras estaba alzado en el aire retrocedió su pierna hacia atrás y con la punta de pie chocó contra los expuestísimos y abultados testículos del macho abusador. -Ohhhhhh -Gritó la gente expectante por el resultado de la patada. Durante unos instantes Raúl quedó con la mirada fija sin pronunciar palabra ni quejido. Torció los ojos y finalmente soltó a Lucas, tocándose sus adoloridas gónadas. El rostro de Jesica tornó a decepción y la madre de Lucas sonrió. Éste último ya se iba, cuando Raúl, herido no sólo en sus testículos sino en su orgullo, se levantó soportando el dolor y dijo; -Aún no he acabado contigo, no me pillarás de nuevo por sorpresa, voy a estar muy cerca para que no patees. Y se lanzó contra Lucas pegándole un puño en su cara que le hizo sangrar. Lo cogió del cuello y lo empezó a estrangular. -Te voy a matar, niñato fofo. Lucas se asustó mucho y sintió que se asfixiaba. Su madre gritó; -Lucas, Lucas los huevos, los huevos¡¡¡ Gritaba la pelirroja madre desesperada. Ella no quería entrar en la pelea para no avergonzar a su hijo si no era necesario, pero no iba dejarlo morir, pensó -“unos segundos más y entro”-. Raúl le advirtió al lampiño y aniñado chico; -Ahora no hay sitio para patear ni dar rodillazos, eh maricón. Despídete de la vida, hay que ser muy macho para pelear y ganar y tú eres una nenaza. Cuando Inma recordó algo. -Lucas, Lucas, técnica nueve!! Ninguno de los presentes ni Raúl imaginaban de qué se trataba, porque Lucas carecía de espacio para patear o dar un rodillazo, atacar la única zona débil de un tipo tan fuerte. Entonces Lucas ya temiendo por su vida, empezó a palpar sin mirar con su mano el muslo de Raúl, mientras éste continuaba con sus dos manos apretando el cuello del primero. Jesica sonrió y pensó; “estás acabado niñato asqueroso, ahora sabrás lo que es un macho”. Cuando la mano de Lucas, tras palpar zonas equivocas alcanzó los abultados testículos de Raúl y cuando los notó, apretó su mano con fuerza. -AAAAAAAAAAAH- Gritó Raúl sintiendo la presión en sus testículos y apartando inmediatamente las manos del cuello de Lucas para llevarlas a sus estrujados testículos y apartar la mano de su opresor, pero no tenía fuerza por el dolor. Y cuando trataba de apartar la mano del chico, notaba más tirón en sus preciadas joyas y prefirió quedarse quieto. Jesica, su novia, puso cara de espanto torciendo la boca y entrecerrando los ojos de dolor y decepción por su novio. -Bieeeeen!!!- gritó Inma alzando un puño al aire. -Ahora recuerda la técnica, retuércelos!! Lucas comenzó a retorcer los testículos de Raúl. -Los huevoooos, los hu hu hueee voooooooooooos, sueltaeee mee por favor. Jesica se tapó los ojos, pero a los instantes no podía evitar mirar aunque fuera por curiosidad. Sobre todo las chicas empezaron a ir con Lucas cerrando sus puños. Porque un triunfo de un chico tan aniñado y patético era como un triunfo de chicas ante chicos fuertes. -Ahora Lucas, TIRAAAAAAAA, ARRANCASELOOOOOS- gritó la madre con fuerza. Lucas tiro de los cojones del macho con la fuerza que tenía que igual no era mucha pero que para los huevos era demoledora. -AAAAAAAAAHAHHHH Los abusadores ya no aguantaron más y fueron a socorrer a Raúl. Uno de ellos pegó fuertes puñetazos a Lucas dejándolo en el suelo adolorido. Cuando iban a patearlo, la madre se descalzó los zapatos de tacón y se quitó su chaqueta desvelando un top que marcaba sus grandes tetas de mujer cuarentona, se tiró como una tigresa a por los tres chicos que defendían a Raúl y pegaban a su hijo. Raúl estaba en el suelo tocándose los testículos, agachado cabizbajo. El primer abusador lanzó un puñetazo hacia la cara de Inma pero no llegó a alcanzarla por poco, sin embargo el pie descalzo de la madura pelirroja si toco bien la debilidad viril de su contrincante quedando petrificado de dolor. -OHHHHH- Se oyó entre el publico. -Eso debe doler- dijo una chica con coletas. El tipo quedo agarrándose el paquete y cayó de rodillas. Inma lo remató metiéndole la planta de su pie en la cara y manteniéndola unos instantes tras el pateo. El tipo percibió el olor de su planta femenina e incluso alguna callosidad de su por otra parte en general suave y sonrosado pie. Pensó “esto es lo más humillante de mi vida” y cayó fulminado. El segundo tipo la agarró por detrás y al sentir el culo prominente y duro de la madre no pudo evitar una erección. Inma al notarlo le dijo; -Pervertido, quita tu asquerosa polla de mi culo. Ella llevó el cuerpo hacia delante y de forma brusca volvió a retroceder golpeando con su culo el pene del abusador. El joven abusador profirió un grito de dolor y se llevó la mano a la punta de su polla. Se oyeron risas de las chicas del público. Al llevarse las manos al pene, descuidó sus testículos dejándolos desprotegidos. Entonces Inma girándose, agarro los hombros de su oponente y dirigió con fuerza su rodilla y enorme muslo contra los testículos del joven, que sintió el mayor dolor de su vida. Cuando ya caía al suelo, Inma aún pudo dar dos rodillazos más en pleno descenso al fracaso del ya semi hombre. -Goza eso pervertido. Las chicas del público ya estaban de fiesta, excepto Jesica, que estaba con cara de pato en plena alucinación, comprobando que sus machitos tan admirados estaban cayendo ante un chaval gordito y aniñado y su madura pero atractiva madre pelirroja. El tercer chico, ya no se fiaba y se llevó una mano a los testículos para protegerse contra la madura madre de Lucas y con la otra pegarla, pero así era un blanco muy fácil y la mujer le dio uno y otro puñetazo en la cara, con sus dos manos, ella no tenía nada que protegerse en concreto. A punto ya del KO, el chico viendo que esa no era forma de luchar apartó su mano de la entrepierna y se dispuso a pegar a Inma con las dos manos, pero como no tenía fuerzas para pegar alto conectó su puño en las grandes tetas de la mujer. -OUUUUCH- Eso dolió mucho a Inma. -Por fin perra, ahora sabes lo que se siente.- Y el tipo se lanzó contra Inma pegándola puñetazos, ella cayó al suelo y él se puso encima. Ella sintió que perdía y el chico dijo; -Ahora vas a probar mi polla zorra- Y se bajó el pantalón para violarla bajándole el suyo a Inma que estaba medio grogui. -Mamá, mamá—Lucas trató de ir a por su madre, pero Raúl se levantó y agarró a Lucas bloqueándolo con un abrazo del oso. -Mama, técnica nueve!!!! Y la madre palpó con su mano por debajo del cuerpo del tipo sentado sobre ella con pene erecto y sus testículos colgando y los atrapó. -AAAAAAAAAAAAHHHHHH, los hu hu hu hueeee, los hu hu hue…-no le salía la palabra al desgraciado. -Los huevos mariconazo que vas a perder ahora mismo- le respondió la madre pelirroja con los rizos caídos sobre la cara. Aplico una fuerza temible y segura; mientras le estrujaba y retorcía los huevos, llevo sus fuertes pero femeninos pies descalzos y fríos contra la cara del tipo empujando hacia fuera mientras tiraba de sus testículos hacia delante. El tipo cayó desmayado. -Bieeeeen- Gritaban las chicas, mientras Jesica se llevaba las manos a la frente, negando con la cabeza. Entonces, Inma se dirigió hacia Raul que sujetaba a Lucas con una llave. -Suelta a mi hijo, perro.- Se acercó la mujer descalza subiéndose el pantalón. Raúl no pudo evitar ver algo del corto vello púbico pelirrojo por la braga bajada y que Inma subió con rapidez. Aunque ya estaba tapada, Raúl no podía quitar esa imagen de su mente y al verla con esas tetazas tan grandes se empinó. Se levantó y comenzó a luchar lanzó un puñetazo hacia Inma, pero ella lo esquivó, él se trastabilló porque aún estaba débil por el castigo que el hijo de ella le había propinado en sus vergüenzas de macho man y cayó dejando su cara sobre las tetas de ella. Inma le golpeó con sus fuertes senos y lo apartó. Y se fijó en su polla. -Otro cabrón empalmado, seréis pervertidos.- Inma levantó su planta blanca y rosada y lanzó un pisotón contra la punta del pene de Raul. Se oyó un CRACK. -Ahhhhhh Zorra mi polla, mi polla, me la has fracturado.- Jesica cerró sus ojos tras ver el fatidico golpe recibido por su novio, el tipo saltaba y saltaba dando gritos hasta que ya no pudo mas y cayó de rodillas. Con el empeine de su pie descalzo pateó la cara de Raúl y éste se fue al suelo. Luego con la planta del pie la levantó muy arriba y la lanzó contra la nariz y boca del joven que vio la planta de la mujer acercándose hacia su nariz. Se oyó un crack y una nariz partida. Finalmente con las manos llorando de dolor, Raúl no pudo evitar abrir las piernas y desproteger su punto débil. Y la madre se dirigió hacia sus genitales; le agarro los huevos, apretó con la mayor fuerza de su vida y se los retorció y comenzó a tirar hacia arriba, mientras hacia palanca hacia el lado contrario con sus pies descalzos sobre el muslo del tipo. -Esto por mi hijo, maricón. Te voy a arrancar los cojones. Inma tiró con una fuerza brutal, los testículos del tipo perdieron su posición quedando descolgados e inútiles. Sin fuerza, medio desmayado no intentó ya ni siquiera defenderse, cuando Inma agarrando ambas piernas de Raúl, las elevo en forma de uve y entonces levantó la rodilla y con la planta de su pie aplastó los inservibles testículos. El tipo perdió el conocimiento. Inma se dirigió hacia Jessica y le dijo; -Así acaban los machitos que se meten con mi hijo; sin cojones, si es que alguna vez los tuvieron. Jessica quedó totalmente conmocionada y muy decepcionada por la fragilidad de la anatomía testicular. -Mamá, mamá, les has arrancado las pelotas, es increíble!!!- Le dijo Lucas feliz y admirado. -Estás bien mijito, tú también le diste duro en las bolas. Estoy muy orgullosa de ti. Lo hiciste morder el polvo. -Sí, ya no me da miedo el Bullying, mientras exista el ballbusting –dijo el chico sonriéndose. -En efecto, Bullying 0, Ballbusting 1-Contestó la madre guiñándole un ojo. Los dos se fueron a casa, aquella noche la madre revisó a su hijo de que no padeciera ninguna lesión importante. Lucas no pudo evitar volver a empalmarse, esta vez la madre quizás orgullosa por la defensa de su hijo, lo complació empezando una increible paja con la mano que la terminó con el pie, donde Lucas dejo caer la primera eyaculación viril de su vida. FIN. (gaviotaslaver@gmail.com)

Autor: MilburnUncle Categoría: BDSM

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NARCOSXXX

¡Azótame, Amo!

2019-09-19


Cuando me miro al espejo, pienso en la gran suerte que tiene mi amo de tenerme con él; suerte que todos sus amigos envidian (gracias a mí, jejeje) No sé si es por mi juventud, por mi delicadeza, por mi aspecto femenino, por mi pequeño tamaño o por mi belleza; pero todos desearían tenerme; y nunca volverán a burlarse de mi amo por ser homosexual. Sucedió este verano, cuando Amo trajo a sus amigos de la infancia de visita a nuestra casa. Vivimos en una gran mansión, en una finca hermosa. Mientras Amo fue a buscar a sus amigos, yo aproveché para ponerme guapo. Soy un chico pequeño, tengo 20 años, y un aspecto muy femenino. Soy bajo, mido uno sesenta, y estoy delgado. Lo único que tengo gordo es el culo (si no me lo aplana mi Amo, de tantos azotes que me dá, jejeje). Soy lampiño y llevo el pelo muy largo y castaño. También mi piel es morena, y mis ojos marrones. Mis pies y manos son pequeños; y mi cara hermosa. Soy muy presumido y me gusta ponerme guapo para excitar. Así que me hice trenzas, me maquillé, me pinté los labios de rojo granate y las mejillas muy coloradas, y la línea de ojos más grande que pude. Las uñas de manos y pies, de rojo intenso; y un conjunto divertido. Como era verano y hacía calor; sólo me puse un calzoncillo slip apretado y un vaquero muy corto, que dejaba mis piernas al aire. Y una camiseta blanca de tirantes, con una leyenda fucsia que decía: "good girl". Ah! Y mi collar de sumisión, que no me quito nunca. Y descalzo, para presumir mis pies; que a mi amo le encantan. Mi Amo es un hombre joven, muy masculino. Tiene treinta años y es un caballero. Es muy grande. Sus pies son el triple de grandes que los míos. Es alto y fuerte; lleva el pelo y la barba cortos y nunca se maquilla. Viste de traje y corbata y zapatos negros, cuando quiere estar elegante. Y un pendiente en la oreja derecha y una gorra de béisbol, que le dán un aspecto más juvenil. Tiene el cuerpo lleno de tatuajes y la piel morena. Aunque lo que más me gusta de él es su enorme pene. Es muy dulce y cariñoso conmigo y siempre me está acariciando. Cuando oí llegar el coche, salí a recibirles; mi Amo me abrazó y me besó en la boca. Sus amigos no me conocían y me saludaron con cordialidad. Pero, de buen rollo, comenzaron a burlarse de mi Amo por estar saliendo con un chico. Amo no les hizo mucho caso, pero yo me ofendí. Uno de ellos dijo: -Menuda novia que te has hechado, Javier. Pero ten cuidado en la cama, no te des la vuelta- Otro dijo: -Sí te duchas con ella, mejor usa jabón líquido- Y se reían. Mi Amo sonreía, aunque se le veía avergonzado. No sé si fue por el valor de mi juventud o por la inocencia de mis 20 años; pero decidí actuar y le pregunté a Amo por qué tenía el coche tan sucio. Me respondió que les había traído por el monte. -Pero tenemos visitas, no puedes dejar el coche así, Amo, hay que lavarlo. -Ya...sí...cariño, mañana lo lavaré... -No, Amo, ése es mi trabajo- Fui al cobertizo, cojí dos calderos, esponjas y la manguera y volví donde estaban ellos. Amo se impacientó y me dijo: -Tesoro, no hace falta que lo laves ahora; con lo guapo que estás y vas a manchar la ropa. -Tienes razón Amo; mejor me la quito- Me quité la camiseta, y se la lancé. Luego me desabroché el pantalón y me lo bajé, y se lo dí, quedando en slip blanco. Luego me bajé el slip y se lo lancé, quedando completamente desnudo...bueno, no completamente, aún llevaba mi collar. Abrí la manguera y empapé todo el coche. Me costó un rato porque es un coche grande, un todoterreno. Eché jabón en los calderos, los removí bien con mis manos y mojé una esponja. Empecé a fregar los cristales del lateral, y luego las puertas. Los amigos de Amo se quedaron boquiabiertos, se sorprendieron mucho de verme así. Hicieron algunos comentarios obscenos. -Reconozco que es lindo tu novio. -Tiene buen culo, la verdad, mejor que muchas chicas- Mi Amo rió y me defendió. -Eh! Oye! Que es mío! Se mira, pero no se toca. Éste cuerpecito sólo lo disfruto yo- Entonces se acercó a mí y me dió un sonoro azote en las nalgas. Yo sonreí. Seguí enjabonando la luna trasera, y luego el otro lado, mientras los amigos de mi novio me miraban con lujuria. Después enjaboné los bajos y las ruedas, para lo cual tuve que agacharme, mostrando mi culo en pompa, para que todos babearan. Mi dueño aprovechó para sobarme el culito. Luego pasé a enjabona el capó, y me subí al capó, para fregar la luna. No sé si fue porque iba muy lento o por darles envidia a sus amigos, pero Amo se acercó a mí y me pegó otro sonoro azote: -¡Más rápido, tesoro, que no tenemos todo el día!- Entonces quise subir arriba, pero resbalé y caí del coche. Amo se me acercó asustado: -¿Estás bien tesoro, te has hecho daño? -Estoy bien Amo. Tú entra a por la correa, pinzas, lubricante, y un lápiz pintalabios; y cuando termine, me atas y me llevas al sofá- le susurro al oído -De acuerdo Perrito- me besó en la frente y entró a casa. Yo volví a intentar subir y ésta vez tuve éxito. Los chicos me piropeaban y me silbaban. Me arrodillé en el techo, les miré y les dije con chulería: -Ahora ya no os reís de mi Amo, eh! -Lo sentimos, princesa, era de broma. Eres muy bonito. -¿os gustaría follarme?- pregunté sin rodeos. No respondieron, pero se les veía en la cara que sí. -Pues os fastidiáis, listos, sólo mi Amo puede tocarme- Se quedaron con un cara de pringados... Ya me puse a enjabonar el techo, exhibiéndose lo más posible, mostrando mi pequeño pene y mis pezones rosados. Cuando terminé, me senté en el capó a descansar un poco. Me miraban con unas caras que fliplas, pero no se atrevieron a tocarme, porque yo les dije que sólo podían mirarme. Entonces llegó mi Amo, y trataron (sin éxito) de disimular sus lascivas miradas hacia mí. Yo me levanté, cogí la manguera y aclaré el vehículo, moviéndome de forma muy sensual, sin perder la oportunidad de echarme agua por mi cuerpo y jadear como una zorra. Al terminar de aclararlo me tumbé en el capó y le dirigí una mirada a mí Amo, que entendió en seguida. Se acercó a mí, me ató, me puso a cuatro patas y me llevó, paseándome como un perrito, hasta el sofá. Me subió al sofá, me secó con una toalla, me tumbó bocarriba y me besó en los labios; mientras me abrazaba y me secaba todo el cuerpo, yo le dije al oído, muy bajito, para que no me oyeran sus colegas; lo que tenía que hacer. Sacó el pintalabios y escribió en mi barriga: "PROPIEDAD DE JAVIER" Me dió la vuelta; me colocó a cuatro patas, con el culo en pompa y escribió en mi espalda: "PUTO VICIOSO" y más abajo: "JAVIER, AZÓTAME" y una flecha apuntando a mi culo. Y una diana en mis nalgas. Cogió las pinzas y me las colocó en los pezones. Yo grité de dolor, luego les miré y les dije: -¡A que vuestras novias no se dejan hacer ésto, pringados!- y les saqué la lengua con desprecio. Amo se escupió en la mano; miró con chulería a sus colegas, que se morían de envidia, y me dió un fuerte azote, que me hizo gritar. Luego otro y otro y otro...me iba azotando, y sobando mis nalgas, mientras yo aullaba y gritaba. Yo me estaba excitando mucho y mi pequeño pene se estaba levantando; pero no se notaba porque la tengo muy chiquita. Hasta que en un golpe, me corrí, eyaculando todo mi semen. -Mira lo que has hecho, Pequeño; ya puedes limpiarlo- me regañó mi amo y me empujó la cabeza para que lo limpieza con mi lengua. Así lo hice y me lo tragué. Luego se bajó la bragueta, sacó su gran pene y me dijo: -Ya que estás, sigues comiendo, bonito, que esto te encanta- Yo me relamí y Amo insistió: -¡Venga, Putito, demuéstrales a éstos chicos para qué vales!- y les dedicó una mirada chulesca. Efectivamente me encanta chupar pollas, sobretodo la de mi Amo; por lo que lo hice encantado. Pero, de repente, me cortó; y sacó su polla de mi boquita; lo cual me sorprendió. Me miró y le entendí enseguida. Me puse a cuatro patas, con el culo en pompa y me relajé. Me preparé para hacerle disfrutar, cuando oí cómo abría el bote de lubricante y sentí su mano, aplicándolo dentro de mi ano. No grité, sólo me preparé para recibir la hombría de mi amo y demostrar lo puta que soy. Me resultó muy excitante estar allí, desnudo, al aire libre, a punto de ser porculizado, delante de seis chicos vestidos, que me observaban con atención. Pero no sentí vergüenza, sólo sentí morbo y orgullo de estar defendiendo la hombría de mi amo. Amo lubricó totalmente mi ano y Luego me dió otro azote, como señal de lo que me esperaba. Cerré los ojos y me preparé para recibirle. Sentí cómo comenzaba a introducir despacio su polla sin preservativo en mi ano. Yo grité de dolor. Aunque me han penetrado muchas veces, me seguía doliendo; porque Amo la tiene muy larga y dura. Pero aguanté el dolor, porque en verdad, me encanta que me den por culo y porque me encanta más aún ayudar a mi Amo. Así que mordí la almohada, y traté de permanecer quieto mientras Amo terminaba de entrar dentro de mí. Luego empezó a moverse lentamente, embistiéndome, yo mordía la almohada, tratando de no gritar. Empezó a darme más fuerte; yo estaba muy excitado, tanto que solté la almohada y comencé a gritar. Ésto le excitó más, y se movió más rápido; hasta que se corrió dentro de mí, descargando una gran cantidad de lefa dentro de mi culo; al tiempo que yo también me corría, echando mi lefa por todo el sofá. Sentí cómo un gran chorro de su leche caliente corría por mi recto, símbolo de mi sumisión y nuestro amor. Él sacó su polla de mi ano, la limpió contra mis nalgas y se subió la bragueta. Entonces me dió otro azote, más fuerte, que hasta me dejó marca y me indicó con el dedo que limpiara mi corrida. Obedecí con gusto y lo lamí todo, hasta la última gota. Luego me puse de rodillas encima del sofá y le miré con cara de vicioso. Amo entró al baño a lavarse la polla y volvió conmigo, para ofrecérmela. Se colocó delante mío, se bajó otra vez la bragueta, se sacó la polla y me la ofreció: -Anda, pequeño! Bebe más leche, que sé que te gusta- me dijo con dulzura y me golpeó la cara con su verga. Yo me acerqué a gatas, cogí su falo con mi mano derecha, mientras apoyaba la izquierda en su barriga. Metí su miembro en mi boca y le dí una chupada, sonreí y me relamí, le dí otra chupada y otra más; me lo metí en la boca y comencé a mamar, lentamente, chupando su tranca, como su fuera un chupa-chups. Fui aumentando su intensidad, a medida que endurecía en mi boca. Amo se estaba excitando mucho, y se movía rápido. Con sus manos acariciaba mi espalda y pelo mientras yo chupaba su polla. Fue lento, tardó en venirse; pero el esfuerzo tuvo su recompensa. Se corrió en mi boca, descargando gran cantidad de lefa, que tragué con gusto y me relamí. Luego relamí su verga, para aprovechar el resto de semen. Amo me pellizcó un brazo, y me indicó con el dedo que limpiara unas gotas que habían caído al sofá. Cuando me agaché a lamerlas, aprovechó para sobarme el culo. Luego, cuando me levanté y le miré, me indicó que abriera la boca, para comprobar que me había tragado su leche. Yo abrí la boca entera, para enseñársela. Él se acercó y miró dentro, tocándome la lengua con sus manos, observando dentro de mi boca. Entonces acercó su cara a mi boca para mirar dentro, colocó sus manos sobre mi cuello y me escupió en la boca. Soltó un trozo de saliva, con su lengua, que yo recibí en mi boca. Su saliva cayó sobre mi lengua. La cerré, para tragar y la volví a abrir, con obediencia. Amo volvió a escupir en mi boca, mientras me estaba acariciando. Él se dió cuenta de que yo había sudado y me quitó las pinzas, cogió de la correa y tiró para llevarme hasta la hierba; pasando por delante de sus compañeros, para exhibirme como una puta. Me quitó el collar y abrió la manguera, con el agua fría a tope, y me apuntó de lleno. Entonces sí que grité, notando un chorro de helada por todo mi cuerpo. Cuando cerró el agua, yo estaba temblando de frío; Amo cogió la toalla, me puse de pie y me secó con delicadeza. Luego se arrodilló, para estar a mí altura y me dió un largo beso en la boca, mientras me abrazaba, tocándome con cariño el culo y las piernas. Al cabo de unos dos minutos, se apartó, pude observar cómo sus amigos nos miraban con cara de lujuria. Me cogió de la mano y caminó conmigo hasta casa, invitó a sus amigos a pasar; y luego entró conmigo de la mano. Se sentó en un sillón, en el centro del salón. Yo atendí a sus amigos, ofreciéndoles cervezas y snacks; y luego me senté desnudo sobre mi amo, para que me abrazara y me diera mimos. Él me preguntó si yo quería cerveza. Sabía lo que pretendía, por eso le dije que sí, aunque no me gusta la cerveza. Él echó un trago de cerveza en su boca, sin tragarla. Me miró, yo puse mi boca debajo de la suya, para recibir. Él agachó la cabeza y depósito el trago en mi boca, que tragué con gusto. Derramé algo por mis labios. Él pasó sus dedos por mis mejillas, para aprovecharla, y me los metió en la boca, para que se los chupara. -¡Quiero más cerveza, Amo!- exclamé. Él echó otro trago en su boca, y lo volvió a depositar en la mía con cariño, mientras acariciaba mi espalda. Me siguió acariciando con cariño, mientras hablaba con sus amigos. Todos ellos me miraban, y eso me daba ego. Se me ocurrió ir un paso más allá. Me levanté de las piernas de mi dueño y me coloqué a sus pies. Le desabroché los zapatos. Luego le quité el zapato derecho y lo dejé a un lado. Le quité el zapato izquierdo y lo dejó al lado. Cogí su pie derecho y le quité el calcetín, descubriendo su pie. que besé. Cogí su otro pie, y le quité el calcetín. Luego comencé a chupar sus dedos de los pies, para seguir lamiendo el empeine, el talón y todo el pie. Le chupé los pies con devoción, mientras él se estiraba relajado y cerraba los ojos para disfrutar de mi lamida. Cuando tuve sed, me levanté a su lado, y abrí mi boca, pidiéndole más cerveza. Él echó otro trago en su boca, la acercó a la mía y me la dió en mi boca. Yo tragué y volví a abrir la boca, pidiendo más. Amo echó otro trago y me lo volvió a dar en mi boca. Yo volví a agacharme, para seguir lamiendo sus pies. Cuando terminé, volví a sentarme sobre sus rodillas, para recibir más mimos. No paró se acariciarme en toda la tarde, delante de sus amigos. Ellos no se lo tomaron a mal, y fueron buenos conmigo. Hasta se despidieron de mí, dándome un beso en la mejilla, antes de marchar (para lo cual, pidieron primero permiso a mi amo) Creo que aprendieron la lección. Y yo también; mi Amo nunca ha estado más orgulloso de mí, que aquel día, que le demostré para qué sirvo delante de sus amigos. Ese día, cuando volvió de dejar a sus amigos, le dí el pintalabios y le dije que se me había borrado lo que me escribió. Amo me tumbó en el sofá y me escribió en la barriga: "TE QUIERO, ZORRITO" Yo sonreí, a Amo se le escaparon las lágrimas, me miró a los ojos y me dijo: -Cariño; lo que has hecho hoy, ha sido maravilloso. No sé cómo podré agradecértelo- Le miré a los ojos: -¿Quieres agradecérmelo, Amo?- Mi Amo asintió. -Muy fácil- respondí y me dí la vuelta, colocándome bocabajo- ¡AZÓTAME!

Autor: Putitoculeado Categoría: BDSM

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Zelda probandose su traje de arneses

2019-09-14


Queríamos compartir con ustedes algunas fotos de mi esposa, usando su nuevo juego de arneses. Estamos locos por el BDSM, el porno amateur y el exhibicionismo, cosa que nos ha llevado a publicarnos en páginas web como estas. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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NARCOSXXX

Una gran aventura

2019-09-14


Tengo tiempo de trabajar de pistolero para un cabron pesado de aquí de Nayarit, luego de un tiempo me ascendieron por mis trabajos y empecé a cuidar a la hija del jefe, trabajo nada grato ya que esta chica tiene 19 años y toda su vida ha vivido en la abundancia, además somos 4 guaruras y 2 chóferes, todos con armas largas y yo aparte traigo 2 45, yo era el tercero en jerarquía, normalmente siempre andaba atrás cuidando las espaldas, la chava era muy prepotente con la gente a nosotros nos hablaba bien pero era un trato superficial, con el único que si tenía muy buena amistad con ella era el "borolas" que era mi jefe, lo malo de esta chava era que le encantaban las compras, eso era súper aburrido pero lo que sea de cada quien la chava estaba buenísima, no era alta, estaba delgada y tenía un culo hermoso, además era muy bonita, el papa la cuidaba cual si fuera un tesoro. En esas andábamos cuando mi jefe empezó a tener broncas con otro mañoso y se empezaron a dar con todo, esta chica le empezaron a restringir las salidas y su guardia aumento a 8 más los chóferes, se quejaba y se quejaba pero hasta eso le hacía mucho caso al borolas, de 2 lugares salimos en graciosa huida por sospechas de que nos querían fregar, de antemano iban nuestras vidas por delante por eso pagaban tan bien, la guerra entre mi jefe y el otro mañoso se intensifico, por lo tanto se suspendieron las salidas ya estábamos en constante alerta en la finca del patrón en eso le avisaron que pensaban atacar la finca así que mi patrón quiso desalojar a la hija y a la esposa a otra finca más protegida, salimos a las 3 de la mañana en 5 camionetas llenas de pistoleros y todos armados hasta los dientes salimos a buen paso pero ya para llegar a la finca nos bazuquearon 2 de las camionetas una era la mía nada más voló por los aires yo me salve de milagro de los otros 5 solo quedo vivo uno aparte de mi pero estaba muy mal la segunda camioneta fue la de la patrona y la hija, los que nos querían chingar sabían cuáles eran las camionetas importantes las otras 3 no estaban blindadas así que los rafaguearon y pelearon un buen con un puño nada más, yo inmediatamente. Empecé a disparar y me dirigí a la camioneta de la patrona, la patrona estaba inconsciente y su hija traía solo sangre en la cabeza, pero estaba disparando con un cuerno de chivo a mí me hirieron en una pierna y una bala que me rozó en un brazo llegue a la camioneta de la patrona y la cargue empecé a buscar una camioneta para huir pero las otras 3 estaban inservibles así que le dije a Lily que me siguiera, de los nuestros había todavía 7 en la pelea y estaban tirando bala les dije que me cubrieran y con la patrona y Lily salí hacia terreno seguro había como un terreno baldío de toda la cuadra y me metí con la patrona caminado lo más aprisa que podía salimos a otra calle donde no se veía nadie de los contras y seguimos caminando se oía la refriega a todo todavía y caminamos una cuadra y nos topamos con un carro estacionado le rompí un vidrio y metí a la patrona en eso salió el dueño bien encabronado por el vidrio, lo encañone y le quite las llaves estábamos subiéndonos cuando llegaron de los contras y comenzaron a disparar ráfagas le dije a Lily que se agachara y salimos disparados en el carro. Ya tenía fácil unos 50 tiros y pincharon una llanta pero como pude maneje más adelante llegamos a un Oxxo y nos robamos otro carro, salimos en chinga de ahí pero nos alcanzaron a ver y nos traían cortitos esta vez le pegaron al carro pero fueron leves los tiros en el carro, más adelante llegamos a un estacionamiento y dejamos el carro y nos robamos otro, le dije que se agachara pero no sé cómo nos descubrieron y nos rafaguearon yo saque una de mis 45 y mate a 2 y herí a 3 los otros 2 huyeron, en esas estábamos cuando Lily empezó a llorar y gritar escandalosamente, lo peor que nos había podido pasar habían matado a la patrona y Lily también estaba herida ahí en ese rato remato a los heridos, no se quería ir pero la desmaye de un golpe y cargue con ella, cerca de ahí tenía una casa que acababa de comprar y se podía meter el coche y nadie iba a ver nada así que me fui hacia la casa y encerré el carro a Lily la metí y la cure después me cure yo un poco y quizás por el esfuerzo me desmaye, desperté al otro día. Lily su herida no había sido de cuidado, ella estaba bien pero yo andaba mal por mucha sangre derramada, estaba viendo las noticias, no solo habían atacado nuestro convoy sino que hablan atacado la casa del patrón lo habían quebrado, habían matado 65 hombres de los nuestros y como 50 de los de ellos una mega guerra entre carteles todo mundo andaba asustado y la ciudad estaba blindada ya que se sabía que Lily se había salvado, de su dinastía solo ella se había salvado, los guachos como los contras andaban como perros tras ella, ya que eso había sido un caos total, en toda la ciudad había habido problemas, cuando desperté me dio tremendo cachetadon por dejar a su madre en la calle muerta pero al final reconoció que si no la hubiera golpeado probablemente nos hubieran matado ahí, había hablado con un sobrino y por medio de él me había traído comida, víveres y material de curación, así que pasamos una semana ahí yo recuperándome y ella también, aunque se la estaba llevando la chingada sabía que no podía salir de la casa ya habíamos visto camionetas rondar por las calles nos seguían buscando sabían que estábamos por esta zona, así que mande a mi sobrino por un clavo que tenía y me consiguió un vocho, tartalita pero con buen motor. Yo nunca andaba de bigote y barba y me los deje y a ella hice que le cortaran el pelo cortito y se lo pintaran rojo (a ella le gustaba negro) ni se parecía yo más o menos, hablo con un tío de Jalisco y nos consiguió una residencia en la ciudad, mientras se arreglaban un poco los problemas, a los 15 días nos fuimos a Guadalajara, llegamos tranquilamente y sin hacer ruido a la casa de ahí Lily empezó a hablar a EU y a Colombia y consiguió ayuda a su padre le debían mucha lana y ella era su brazo derecho sabía de casi todas sus movidas y negocios, poco a poco empezaron a llegar los que se habían salvado de la purga, para esto yo no confiaba en muchos de los que habían llegado y sin decir nada había preparado un plan de escape habían hecho un túnel que daba a 2 casas de ahí con carro blindado y armas por si se ofrecía esto no lo sabía ni Lily para evitar sorpresas, al mes de estar en la finca nos volvieron a atacar y sin decir agua va le dije que confiara en mí y me siguiera, se quedó sorprendida pero me siguió salimos por el túnel y huimos volvieron a matar a todos pero nosotros salimos ilesos otra vez, esta vez fuimos a una colonia pobre donde tenía rentada una casa algo grande, ella no sabía qué hacer y estaba desesperada, le dije que se calmara que no era bueno salir ni hacer ninguna llamada hasta no saber que había pasado, que quedáramos como desaparecidos a ver que resultaba, en el carro había guardado una gran parte de los clavos que Lily tenia, así que teníamos mucho dinero para irla pasando tranquilamente, dije que éramos una pareja de recién casados. Se pintó el cabello ahora güero y no le quedó más que esperar, al mes su tío fue el que empezó a hacer negocios y salió que el había sido el autor de los atentados por quedarse con el imperio del hermano, estábamos en la casa y Lily no sabía hacer de comer, no sabía manejar, no sabía andar en la calle, no sabía hacer quehacer, no sabía hacer nada ya que todo le hacían, así que yo hacia todo, pero pronto la puse a hacer quehacer y de primero yo cocinaba y ella pedía mucho comida de la calle, quería ir a un gym, de compras tuve que batallar con ella mucho para que se tranquilizara y le bajara, por lo pronto empezamos a comer comida hecha por nosotros nutritiva, íbamos a correr juntos compramos un aparato para hacer ejercicio en la casa y la acompañaba, la enseñe a hacer de comer y luego de un mes me ayudaba a hacer el quehacer de la casa, estábamos checando al tío sus movimientos, en esas andábamos, cuando yo acababa de ver a Lily en su cuarto y me fui al baño, cual sería mi sorpresa que se estaba bañando y obvio me tocó verla completamente desnuda, me tomo de sorpresa y me disculpe. Me salí rápidamente del baño pero la verdad es que lo que vi me encanto, estaba riquísima, sabía que de esas pulgas no brincaban en mi petate y estaba en la sala pensando cuando ella llegó y me dijo que no me había agradecido todavía que le salvará la vida 2 veces, andaba en pura toalla y sin decir agua va se la quitó, quedando desnuda enfrente de mí, al verla así inmediatamente mi verga se puso dura de ver tan exquisito cuerpo porque tenía un cuerpo hermoso y en su lugar, me pare y la abrace, comenzamos a besarnos, ella sintió mi verga bien parada y me dijo riendo, oye cochino porque tienes duro "eso" nos comenzamos a reír y ella me dijo que iba a ser el primero y que quería que fuera algo especial, la tome de la mano y la lleve a mi recamara pero ella dijo que no y me llevo a la suya, seguimos besándonos y nos acostamos en la cama, mis manos acariciaron cada centímetro de su piel lentamente, ella me quito la camisa y me desabrocho el pantalón para luego quitármelo, continúe besándola y sin más mis labios pasaron a uno de sus oídos donde le di una pasada con mi lengua, ella me dijo cochino, me hizo reír, le dije que solo se dejara llevar y que cerrara los ojos y sintiera, así que comencé a besar todo su cuello le bese el mentón. Y le di un beso en la boca para continuar por su cuello hasta su otra oreja donde volví a pasar mi lengua por su oído, así me estuve un rato, de primero se reía pero poco a poco cambiaron sus risas por suspiros, comencé a bajar hasta sus senos y empecé a dejar una estela de saliva por donde iba pasando, llegue a sus senos y comencé a besarlo y llenarlo de saliva llegue a su pezón y sin decir agua va lo succione un poco ella pego un grito y me dijo que se sentía muy rico, continúe succionando un poco su pezón y me pase a su otro seno y chupe alrededor para rematar en su pezón el cual succione levemente, esto la estaba volviendo loca, me estuve un rato de un pezón a otro y empecé a bajar ahora me detuve en su ombligo, venía dejado una estela de saliva conforme iba bajando y ya en el ombligo sople levemente esto hizo que gimiera y además la piel se le pusiera chinita, continúe bajando pero no me fui directo a su entre pierna sino que baje por una de sus piernas hasta su pie volví a soplar y se estremeció y pego un leve grito de ahí me pase a su otro pie y empecé a subir hacia su entrepierna ya casi para llegar. Ella sola abrió sus piernas así que yo me dirigí directamente a su entrepierna ya casi para llegar volví a soplar y se volvió a estremecer, comencé a pasar mi lengua por la periferia acariciando apenas los bellos de su vagina, tracé un circulo alrededor de ella y volví a soplar, se estremeció nuevamente y me dijo que se sentía riquísimo, le dije que faltaba lo mejor, así que solo volví a su vagina y esta vez mi lengua empezó a rozar sus labios vaginales, mi lengua recorriendo primero sus labios vaginales y luego entrar de lleno en su vagina primero trate de hacerlo suavemente pero la pasión me gano y mi lengua se movía por toda su puchita rápidamente, ya para esto ella no gemía gritaba extasiada, yo estaba encantado con la respuesta de ella ya que gritaba y se retorcía, esto me tenía súper cachondo, la verdad es que desde hacía tiempo le tenía unas ganas pero por respeto a quien había sido me controlaba pero el que ella se hubiera entregado, además como agradecimiento me hacía más exquisito esto, estaba en mis pensamientos cuando sentí un líquido caliente en mi cara y ella pego un gran grito, supe que se acababa de venir, me agarro la cara y me dijo que parara que ya no aguantaba más e hizo que me acostara con ella, acostado con ella me dijo que siempre le había caído gordo por serio y además era muy creído, me hizo reír, yo le dije que mi trabajo nunca había sido un chiste y me lo tomaba muy en serio ya que cualquier distracción podía ser fatal, me dio un beso y me dijo: más o menos sabía que era por eso, pero en los momentos críticos nos protegiste a mi madre y a mí, me dio un gran beso y me dio las gracias. Nos seguimos besando y luego de unos minutos de cachondos besos me dijo que quería ser mi mujer, penetrame por favor y déjame ser tuya para siempre, me puse encima de ella y puse mi pene en su rajita lo pase unas veces por toda ella y en una de esas lo puse directamente en su agujerito y empuje un poco, entrando apenas la cabecilla y unos 3 centímetros más, pego un grito y se puso tensa yo me había imaginado esto y había parado me acosté con ella y le dije que se relajara que así era la primera vez, solo debía acostumbrarse su vagina a mi pene, que no se preocupara que la iba a meter poco a poco para ir acostumbrando a su vagina, me espere un poco, mientras le acariciaba su pelo y besaba su cuello y sus orejas, me volví a levantar me afiance bien y le dije que iba a empujar otro poco, que tratara de relajarse estaba tensa pero no empuje luego, luego espere a que se relajará un poco y volví a empujar, entrando un poco más de la mitad, ella volvió a ponerse tensa y volvió a gritar, volví a tranquilizarla y a decirle que ya casi estaba toda dentro, yo estaba encantado porque su puchita apretaba ricamente mi pene. Le estaba sobando los hombros y sin decir agua va empuje fuertemente para terminar de meterla dentro de ella, su cara era de completo dolor, eso me dijo que si era el primero dentro de ella, me volví a acostar con ella y la empecé a besar le dije que en ese momento éramos uno solo ya que estábamos fundidos los dos en una sola persona, la empecé a besar y acariciar, diciéndole cosas dulces pero no salí de ella la deje dentro unos 5 minutos y mi pene seguía duro lo empecé a mover un poco dentro de ella de primero como que le dolía y ponía cara de dolor pero poco a poco empezó a relajarse y su rostro empezó a suavizarse y de ser de dolor empezó a ser de placer, en cuanto vi esto la empecé a sacar lentamente, le saque la mitad y de ahí la volví a meter, al sentir que entraba otra vez se volvió a poner tensa, puso cara de dolor pero no tan fea, como si le doliera solo un poco, entró toda y la volví a sacar otra vez hasta la mitad, todo esto lentamente y a las 10 veces su cara dejo de mostrar ese rictus de dolor para cambiarlo por uno de placer, continúe así un rato más, en eso sentí que empapó mi pene, se acababa de venir, esto me encanto y aun así me seguía costando trabajo entrar dentro de ella, entraba justa y eso me tenía súper caliente, ella se había venido pero yo no había parado de entrar y salir lentamente de ella y ya no gemía quedamente sino que casi gritaba, en ese momento comencé a aumentar la velocidad del mete y saca y empecé a sacar más de la mitad y seguí aumentando la velocidad y ya para esto le sacaba casi toda mi verga, en esas estaba cuando volví a sentir calientito en mi verga se acababa de volver a venir y luego de unas cuantas más medidas me vine yo también dentro de ella. Estaba tan rica su vagina nos acostamos ella me abrazo y me empezó a besar y me dijo que me amaba y le había encantado hacer el amor conmigo, lo volvimos a hacer otra vez 2 veces más, luego de esto, a los 2 meses quedo embarazada, tuvimos una niña hermosa, como a los 2 años volvimos al negocio discretamente y empezamos a matar gente de la que sabíamos habían participado en la muerte de sus padres, ella tenía olfato para la gente que servía para el negocio y en poco tiempo volvimos a lo grande pero esta vez no era su guardaespaldas si no su marido, ella tenía colmillo para la gente que trabajaba en las calles y yo para la gente que nos cubría y cuidaba. Así hicimos un gran imperio el cual aún sigue vivo pero los nombres se los debo mis niños. Nos vemos para la próxima.

Autor: chachacharlie73 Categoría: BDSM

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Hazme todo lo que quieras

2019-09-12


Waa dejo que hagan lo que quieran conmigo. Azotes, fetiches, lo que sea!!! Okay okay finalmente ha llegado el día. Hoy experimentarse mucho dolor, ya que yo lo pedí! Antes de que llegarán por mi me masturbe un poquito pensando en lo que me podría pasar. atada con sogas, mis oyitos llenos, vibradores, azotes, no se. No estaba segura, pero si muy excitada. ~Uy sii, que me azoten, que me hagan sufrir hasta llorar! -Te vas a arrepentir - dijo Ooohh mi primera vez haciendo con la dominación, estoy algo nerviosa, no se que sucederá. Recuerdo que me había preguntado por mis limites, que no diera tanta rienda suelta. Ya se, ya se, yo dije *hazme lo que quieras y no te contengas* Plaf... un bofetón Waa que rudo, no me esperaba eso, pero pensar lo malo que podía ser conmigo me estaba excitando. Entonces sentí que me tocaba, yo seguía fantaseando imaginando escenas de dominación. -No solo no llevas bragas, sino que estas húmeda, zorra... - dijo el. Yo seguía fantaseando hasta que algo me hizo regresar a la realidad. Sentí como metía sus dedos en mi rajita, waa poco a poco comencé a gemir. Llegamos un departamento, pero yo estaba con un collar atada como si fuera una perrita. De nuevo comencé a imaginar todas esas fantasías que se me ocurren, pero que me harán aquí, no se. Me obligó a tener la cabeza hacia abajo y no podía ver nada. Aún así podía sentir como las personas que pasaban me miraban, les excitara verme así? O tal vez les daba asco, no se Llegamos a su cuarto y me obligó a desnudarme y ponerme de cuatro patas sobre la cama. Seguía perdida en mis fantasías cuando... -Aaaaaaaaaahhhhhhhhhhh Me dolió mucho que me pegara en mi colista, pero con que ha sido? Parecía como si fuera... No sabía, era la primera vez que me pasaba esto. Me golpeaba con una fusta, pero yo no sabía nada, seguía sin mirar y solo me quedaba esperar para saber lo que me haría. -De ahora en adelante quiero escuchar un “gracias amo” con cada azote, has entendido cerda? - dijo el ~Paaawww~ otro azote Aaaaaaaah.... No me dio tiempo de responder a su pregunta y aún así me volvió a golpear con la fusta... -Gracias... amo- Dije con mucho dolor ~Paaaawwwww~ tercer azote Comenzaba a sentir que me ardía mi colita, pero por alguna razón, se sentía rico. Quería... Quería sentirlo otra vez. -Gracias amo- dije esperando otro azote ~Paaawww ~ AAAAAAAHHHHHH gracias amo. Volví a sentir ese dolor delicioso. Poco a poco comenzaron a caer gotitas de mi. No se que eran, pero sentía rico mientras salían. Así me siguió dando de azotes, uno más, uno más, diez, veinte. El dolor era delicioso pero sentía que llegaba a mi límite, mis lágrimas comenzaron a salir. Paaawww~ Uaaahhhhhuu gracias am... Lo sentía, lo sentía, esa sensación deliciosa de que tu corrida ya viene :3 y quieres hacerlo más y más duro hasta correrte:3 Sin embargo me advirtió no correrme a menos que me de permiso. Una parte de mi quería correrse, ser muy desobediente y recibir castigos aun más duros, pero no se, pensé que tal vez se enoje y se vaya y no quiero eso. Así que trate con todas mis fuerzas no correrme. ~Por favor que no me azote, que no me azote ~ pensaba. Si me azotaba en ese momento se iba a salir todo, con lo que me masturbe en la mañana y esto, iba a ser una corrida muuuuy placentera imposible de resistir :3 Finalmente no pasó nada y pude recuperarme un poco. Aún podía resistir un poco más sin correrme. Quería más y más azotes. Vamos amooo, pegarme más en mi colita Más azotes y sentía como comenzaban a salirme gotitas otra vez, ooooh, si unos azotes me sacan gotitas, entonces algo más doloroso seguramente me hará correrme a chorros :3 -Aaaaaaaah Gracias amo... deme maaaaas... Rómpame el culo por favor... - Se me salio de la boca, ups. El dejo de golpearme, sabía que no debí decir eso... El solo me metió un vibrador y dijo -Córrete como la puta cerda que eres- El vibrador era muy rápido y potente, y esas palabras sucias, aaa era imposible no correrme con eso pero... ~Nooo amo noo~ pensaba ~por favor azotame maaas, no, no, por favor, no quiero correrme así :( quiero sentir mas dolor ricooo WAAAAAAAHHHHHHHH~ AAAAAHHGHH comencé a correrme con el vibrador dentro, se me salía todo lo que estaba aguantando desde la mañana. Mi mente estaba en blanco y mis juguitos salieron todos a chorros Caí en la cama que estaba super mojada con mis jugos. Mi vagina palpitaba por el placer de correrme y el dolor rico de ser azotada por primera vez. Mientras seguía perdida en mi corrida alcance a escuchar algo. -Aun no puedes descansar, esto apenas está empezando... Continuara. (Carlitasexy1818@gmail.com)

Autor: AniCarlita Categoría: BDSM

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NARCOSXXX

Azota ese culo

2019-09-11


Soy mujer. Me encanta el sonido y el ardor cuando esa mano o esa correa de cuero golpea mi piel. Tan emocionante el ver la marca, la evidencia que queda después. Especialmente una huella de mano. Wow ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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